Semanario "Iglesia en camino"

Archidiócesis de Mérida-Badajoz (España)
E-Mail: Iglenca@grn.es
Núm. 239 - Año V - 25 de enero de 1998
Director: José María Gil


Portada

El Papa, por fin en Cuba

Grandes esperanzas religiosas y sociales en torno a este viaje de Juan Pablo II

Al cierre de nuestra revista, en la tarde del pasado miércoles, Juan Pablo II iniciaba su viaje apostólico número 81, a un país muy querido para España y con una problemática política y social muy especial que hace de esta visita del Papa un viaje histórico que trasciende la dimensión puramente pastoral. Prueba de ello son los más de 4.000 periodistas destacados y la cobertura que durante estos días han dado, de los distintos actos papales, las televisiones de todo el mundo. Del contenido de estos días del Papa en Cuba papal daremos cuenta en nuestro próximo número.
Esta visita ha tenido un intenso programa en el que el Santo Padre ha querido confirmar en la fe y alentar a la esperanza de un futuro mejor a la Iglesia cubana, la cual ha vivido la dura prueba de un ateísmo militante por parte del Estado y los límites a su acción evangelizador. Ella misma que está viviendo un resurgir religioso, alentada por el Papa, quiere ser para el resto de la sociedad cubana un auténtico motor de reconciliación y progreso en libertad.

Editorial

A vueltas con la eutanasia

La muerte patética de Ramón Sampedro, el tetrapléjico que durante años ha luchado por el derecho legal a su propia eutanasia, es una ocasión para que se abra un amplio debate nacional sobre el temaÓ, así se manifestaba sin rodeos en un diario el presidente de la asociación "Derecho a Morir Dignamente", Salvador Pániker. Abanderado y mártir de la causa ya tienen.
El argumento también ha sido expuesto de manera contundente: "La vida no es un valor absoluto; la vida debe ligarse a la calidad de vida y cuando está calidad se degrada, más allá de ciertos límites, uno tiene derecho a dimitir". O sea, quitarse del medio, palmarla, si no se vive o se está bien.
Todo un argumento por el que medio mundo -el Tercer Mundo que no está muy bien que digamos- tendría que dimitir. Pero éste no es un asunto para tomarlo a broma, sino una cuestión compleja, de vida y, sobre todo, de muerte, en la que ya ha entrado un país europeo como es Holanda, donde por este método dimiten unas 3.000 personas al año. Y, según las encuestas del CIS parece que a los españoles no les cae tan mal esta forma de "dimisión", o sea de morir, o mejor que a uno le maten: el 62 por ciento de nuestros compatriotas piensa de esta manera; eso sí, los que más lo afirman son los que tienen entre 18 y 20 años (70%) , y los que menos, los de 65 años en adelante (35%). Natural.
La Iglesia en España tiene en este panorama todo un reto evangelizador: el de presentar, también sin circunloquios, el Evangelio de la vida frente a una cultura de muerte, como la llama Juan Pablo II. Él ha sido muy claro -y solemne- en este asunto: "De acuerdo con el Magisterio de mis predecesores y en comunión con los obispos de la Iglesia católica, confirmo que la eutanasia es una grave violación de la Ley de Dios, en cuanto eliminación deliberada y moralmente inaceptable de una persona humana. Esta doctrina se fundamenta en la ley natural y en la Palabra de Dios escritaÉ Semejante práctica conlleva, según las circunstancias, la malicia propia del suicidio o del homicidio". ( EV 65). Ojalá nosotros hagamos propia esta tarea evangelizadora. Es una cuestión urgente y vital, nunca mejor dicho.

Pontificio Consejo "Justicia y Paz"

La propiedad de la tierra

Destino universal de los bienes y propiedad privada

Siguiendo la perspectiva marcada por las Sagradas Escrituras, la Iglesia ha elaborado en el transcurso de los siglos su doctrina social. Documentos fidelísimos y significativos ilustran sus principios fundamentales, así como los criterios útiles para juzgar y discernir, y las indicaciones y orientaciones para realizar las elecciones oportunas.
En la doctrina social se juzga el proceso de concentración de la tierra como un escándalo porque está en neta oposición con la voluntad y el designio salvífico de Dios, porque niega a una gran parte de la humanidad los beneficios de los frutos de la tierra. Las perversas desigualdades de la distribución de los bienes comunes y de las posibilidades de desarrollo de toda persona y los desequilibrios deshumanizados de las relaciones personales y colectivas, causados por este tipo de concentración, provocan conflictos que dañan las bases de la convivencia civil y provocan la destrucción del tejido social y el deterioro del medio ambiente.
Las consecuencias del desorden actual confirman la necesidad, para toda la sociedad humana, de que se recuerden continuamente los principios de la justicia y, sobre todo, el principio del destino universal de los bienes.
La doctrina social de la Iglesia, en efecto, funda la ética de las relaciones de propiedad del hombre con respecto a los bienes de la tierra como un don de Dios para todos los seres humanos. "Dios ha destinado la tierra y cuanto ella contiene al uso de todos los pueblos, de modo que los bienes creados en una forma equitativa, deben alcanzar a todos bajo la guía de la justicia y el acompañamiento de la caridad. PuesÉ jamás se debe perder de vista este destino común de los bienes" (Vaticano II. GS, 69)É
Al afirmar la necesidad de garantizar a todos los hombres, siempre y en cualquier circunstancias, el disfrute de los bienes de la tierra, la doctrina social apoya también el derecho natural de propiedad de estos bienes.
El hombre, todo hombre, fructifica, de forma efectiva y eficaz, los bienes de la tierra que han sido puestos a su servicio y, por tanto, se realiza a sí mismo, si está en condiciones de poder usar libremente estos bienes, habiendo adquirido la propiedad de estosÉ "La propiedad privada o un cierto dominio sobre los bienes externos aseguran a cada cual una zona absolutamente necesaria para la autonomía personal y familiar y deben ser considerados como ampliación de la libertad humanaÉ Al estimular el ejercicio de la tarea y de la responsabilidad, constituyen una de las condiciones de las libertades civiles" (Vaticano II. GS, 71).
Si no se reconoce a los particulares el derecho a la propiedad privada, incluida la de los bienes de producción, la historia y la experiencia nos demuestra que se llega a la concentración del poder, a la burocratización de los diferentes ámbitos de la sociedad, a la insatisfacción social y a ahogar y suprimir el "ejercicio de la libertad humana en las cosas más fundamentales" (Juan XXIII. MM 96). El derecho a la propiedad privada, según el Magisterio de la Iglesia, no es sin embargo incondicional, al contrario, está caracterizado por restricciones muy precisas.

"Hipoteca social" de la propiedad privada

La propiedad privada, en efecto, en el contexto concreto de sus instituciones y de sus normas jurídicas es ante todo un instrumento de actuación del principio del destino común de los bienes, es por lo tanto un medio, no un fin.
El derecho de propiedad privada, que es positivo y necesario, debe estar circunscrito en los límites de una función social de la propiedad. Todo propietario debe ser siempre consciente de la hipoteca social que grava sobre la propiedad privada: "Por tanto, el hombre al usarlos no debe tener las cosas exteriores, que legítimamente posee, como exclusivas suyas, sino también considerarlas como cosas comunes, en el sentido de que deben no sólo aprovecharle a él, sino también a los demás" (Vaticano II. GS, 69).
La función social directa y naturalmente inherente a las cosas y a su destino, permite que la Iglesia afirme en su enseñanza social: "Quien se encuentra en extrema necesidad tienen derecho a procurarse lo necesario tomándolo de las riquezas de otros" (Vaticano II. GS n. 69). El límite al derecho de propiedad privada lo establece el derecho de todo hombre al uso de los bienes necesarios para vivir. Esta doctrina, establecida por santo Tomás de Aquino (cfr. STh, II-II, 66 a.7) ayuda a evaluar algunas situaciones difíciles de mucha importancia ético-social, como la expulsión de los campesinos de las tierras que han cultivado, sin que se les asegure el derecho de recibir la parte de bienes necesarios para vivir, y los casos de ocupación de las tierras baldías por parte de los campesinos que no son propietarios y que viven en condiciones de extrema indigencia.

Condena del latifundio

La doctrina social de la Iglesia, basándose en el principio de la subordinación de la propiedad privada al destino universal de los bienes, analiza las modalidades de aplicación del derecho de propiedad de la tierra como espacio cultivable y condena el latifundio como intrínsecamente ilegítimo.
Las grandes posesiones rurales están mediocremente cultivadas o reservadas baldías para especular sobre ellas, mientras que se debería incrementar la producción agrícola para responder a la creciente demanda de alimentos de la mayoría de la población, sin tierras o con parcelas demasiado pequeñas.
Para la doctrina social de la Iglesia, el latifundio está en neto contraste con el principio de que "la tierra ha sido dada para todo el mundo y no solamente para los ricos", de modo que "no hay ninguna razón para reservarse en uso exclusivo lo que supera a la propia necesidad cuando a los demás les falta lo necesario" (Pablo VI. Populorum progressio, 23).
El latifundio, de hecho, niega a una multitud de personas el derecho de participar con el propio trabajo en el proceso de producción y de responder a sus necesidades y a las de sus familias al igual que a las de su comunidad y nación de la que forman parte. Los privilegios asegurados por el latifundio provocan contrastes escandalosos y conllevan situaciones de dependencia y de opresión tanto a nivel nacional como internacional.

La apropiación indebida de tierras

La enseñanza social de la Iglesia denuncia también las injusticias intolerables provocadas por las formas de apropiación indebida de la tierra por parte de los propietarios o empresas nacionales e internacionales en algunos casos apoyadas por instituciones del Estado, que, pisotean todo derecho adquirido y, a menudo, los títulos legales mismos de posesión del suelo, despojando a los pequeños agricultores y a los pueblos indígenas de sus tierras. Se trata de formas de apropiación muy graves, porque, además de incrementar las desigualdades en la distribución de los bienes de la tierra, por lo general, llevan consigo la distribución de una parte de estos bienes, empobreciendo así a toda la humanidad. Éstas crean formas de explotación de la tierra que quebrantan los equilibrios construidos durante siglos entre el hombre y el medio ambiente y causan un gran deterioro medio ambiental. Esto debe aparecer como la señal de la desobediencia del hombre al mandamiento de Dios de actuar como guardián y como sabio administrador de la creación. Las consecuencias de esta desobediencia pecaminosa son gravísimas. Ésta, en efecto, causa una grave y vil forma de falta de solidaridad entre los hombres porque afecta a los más pobres y a las generaciones futuras.
A la condena del latifundio y de la apropiación indebida, contrarios al principio del destino universal de los bienes, la doctrina social añade la condena de las formas de explotación del trabajo, sobre todo cuando éste es remunerado o bien con otras modalidades indignas del hombre. Con la remuneración injusta por el trabajo hecho y con otras formas de explotación se niega a los trabajadores la posibilidad de recorrer "la vía concreta a través de la cual la gran mayoría de los hombres puede acceder a los bienes que están destinados al uso común, tanto de los bienes de los bienes de la naturaleza como los que son fruto de la producción" (Juan Pablo II. Laborem E. 19).
Documento "Para una mejor distribución de la tierra.
"El reto de la reforma agraria", números 27-34.

Centrales

La Santa Sede señala en un documento la necesidad de la reforma agraria

"Para una mejor distribución de la tierra. El reto de la reforma agraria". Éste es el título del valiente y claro documento hecho público el día 13 de enero por el Pontificio Consejo "Justicia y Paz" -una especie de ministerio del Vaticano para asuntos sociales- con el que pretende, según confiesa en la introducción, "pronunciar, con evangélica franqueza, una palabra sobre las situaciones escandalosas, presentes en casi todos los continentes, respecto a la propiedad y el uso de la tierra". Todo ello enmarcado en la preparación del Jubileo cristiano del 2000 que, como el del Antiguo Testamento, tiene exigencias no sólo espirituales sino también de ético-sociales que han de conformar la justa distribución de los bienes, según el designio amoroso de Dios, Creador y Señor.

Propuesta ética, no política

"Los fracasos de la reforma agraria", "la expropiación de la tierra a los indígenas", "las violencias y complicidades" de terratenientes y grandes empresas, "condena del latifundio", "el destino universal de los bienes y de la propiedad de la tierra"... Estos son los títulos de varios de los apartados del documento, de 52 páginas, en los que se denuncian, sin pelos en la lengua, las situaciones de injusticia que se viven en la mayoría de los países en vías de desarrollo, a quienes va dirigido de manera especial. Pero, al mismo tiempo, el trabajo constituye una argumentada defensa de la propiedad privada, clave importantísima para el éxito de toda reforma agraria.
El documento vaticano aclara desde un primer momento que "no se trata de un documento con una propuesta política, puesto que ésta no es competencia de la Iglesia", sino que tiene un carácter ético. Pretende despertar una fuerte toma de conciencia de los valores humanos y cristianos de la justicia, de la solidaridad y de la promoción integral de la persona humana. Sin estos valores, faltaría cualquier determinación política para reformar situaciones injustas que no permiten el inicio de procesos de crecimiento en la agricultura. Por tanto se trata de un documento eclesial que se sirve del patrimonio de la doctrina social de la Iglesia para discernir las situaciones complejas y ayudar en las opciones y la práctica de los cristianos y de los hombres de buena voluntad.
El documento confirma la tradicional doctrina de la Iglesia, según la cual todos los hombres tienen derecho a beneficiarse de los bienes indispensables para llevar una vida digna. Se trata del principio del "destino universal de los bienes y de la propiedad privada". "Quien se encuentra en extrema necesidad -decía el Concilio Vaticano II en la "Gaudium et spes", n. 69- tiene derecho a procurarse lo necesario de las riquezas de los otros". Las mismas propiedades legítimas comportan una responsabilidad. Las mismas propiedades no deben considerarse como exclusivas del propietario, pues "deben no sólo aprovecharle a él, sino también a los demás". Por ello, el documento asegura: "Todo propietario debe, por lo tanto, ser siempre consciente de la "hipoteca social" que grava sobre la propiedad privada".
Para la Santa Sede, la reforma agraria es la única respuesta posible a la " actividad agrícola caracterizada por la apropiación indebida y por la concentración de las tierras en latifundios". "Frente a esta situación, una reforma agraria, que asegure un reparto de las tierras diferente, representa un objetivo importante sobre el cual hay que centrar la atención, al tratarse de una intervención necesaria para el desarrollo armónico de ela economía y de la sociedad. La calidad y el éxito de los programas de desarrollo obtienen, en efecto, grandes beneficios de la movilidad de los recursos internos de un país y de su distribución entre los diferentes sectores y grupos sociales. El objetivo de una reforma agraria es precisamente el de conseguir el acceso a la tierra y a su utilización apropiada, así como el fomento del empleo."

Mucho más que un reparto

El documento asegura también que "el hecho de creer que la reforma agraria consiste fundamentalmente en un simple reparto y asignación de tierras ha sido una de las mayores equivocaciones". Por este motivo ofrece principios orientadores que han de guiar las futuras reformas de la distribución de la tierra. Deja claro que estas reformas deben promover la difusión de la propiedad privada a través de leyes adecuadas, políticas económicas, y políticas fiscales y tributarias que aseguren "la continuidad de las propiedad de los bienes en el ámbito de la familia". En segundo lugar, pide que faciliten el desarrollo de la empresa agrícola familiar. A continuación que la reforma respete la "propiedad comunitaria de los pueblos indígenas", que implemente una política laboral justa, que implique un sistema de enseñanza capaz de producir un crecimiento cultural y profesional efectivo de la población.
Por último, la Santa Sede ofrece algunos elementos técnicos necesarios para que toda reforma agraria tenga éxito: una oferta adecuada de tecnologías apropiadas y de infraestructuras rurales, la eliminación de los obstáculos al crédito, las inversiones en servicios e infraestructuras públicos, una atención particular al papel de la mujer, un apoyo real a la cooperación. Antes de concluir, el documento pone en evidencia la responsabilidad de las organizaciones internacionales y de los responsables políticos.

Preparando el Jubileo del 2000

La Iglesia se está preparando al nuevo milenio mediante una experiencia de conversión que encuentra su centro de inspiración en el gran Jubileo del Año 2000. Este extraordinario acontecimiento eclesial debe impulsar a todos los cristianos a un serio examen de conciencia sobre su testimonio en el presente y también a una conciencia más viva de los pecados del pasado, de aquel "espectáculo de modos de pensar y actuar que eran verdaderas formas de antitestimonio y de escándalo" (Juan Pablo II. TMA 33).
Encarando el emblemático tema de la tradición bíblica del Jubileo, de la distribución equitativa de ela tierra, el Pontificio Consejo "Justicia y Paz" se propone poner a la vista de todos una de ela situaciones más tétricas y dolorosas de la corresponsabilidad, incluso de no pocos cristianos, de las graves formas de injusticia y de marginación social y de ela aquiescencia de muchos de ellos frente a la violación de fundamentales derechos humanos.
La aquiescencia del mal, que es una señal preocupante de degeneración espiritual y moral, no sólo para los cristianos, está produciendo en varios contextos, una desconcertante vacuidad cultural y política, que conlleva la incapacidad de cambiar y renovar. Mientras la relaciones sociales no cambian y la justicia y la solidaridad permanecen ausentes e invisibles, las puertas de futuro se cierran y la suerte de muchos pueblos permanece anclada a un presente cada vez más incierto y precario.
El espíritu del Jubileo nos debe incitar a decir: "¡Basta!" ¡Basta a los numerosos pecados individuales y sociales que provocan situaciones de pobreza y de injusticia dramáticas e intolerables! Llamando la atención sobre el significado peculiar y esencial que tienen la justicia, en el mensaje bíblico, de protección de los más débiles y de tutela de sus derechos, en cuanto hijos de Dios, de disfrutar de las riquezas de ela creación, deseamos vivamente que el año jubilar, al igual que en la experiencia bíblica, sirva también hoy para restablecer la justicia social, a través de ela distribución de ela propiedad de ela tierra marcada por un espíritu de solidaridad en las relaciones sociales".
(Doc. "Para una mejor distribución de la tierra. El reto de la reforma agraria", Conclusión).

Otras noticias

Iglesia en Cuba: una primavera con dificultades

El viaje del Papa Juan Pablo II llena de esperanzas al pueblo cubano

El histórico viaje del Papa Juan Pablo II a Cuba, que este domingo concluye, ha llenado de esperanzas al pueblo cubano. La abarrotada catedral de San Cristóbal de La Habana, durante la Misa del Gallo de la Navidad pasada, no sólo fue un elocuente gesto de un pueblo que comienza a redescubrir el catolicismo. Era también un símbolo de hasta qué punto la infraestructura y los recursos humanos de la Iglesia están siendo desbordados por el renacimiento religioso cubano.
El lento despertar religioso de dos generaciones de cubanos educados en el ateísmo militante se remonta a la reforma pastoral que implicó el Concilio Nacional de la Iglesia en Cuba, realizado en 1984. Este encuentro rediseñó la presencia de la Iglesia en Cuba, dotándola de un proyecto pastoral claro: promover la reconciliación de los cubanos mediante el testimonio de la fe vivida con militancia en medio de las dificultades. Sin embargo, la verdadera avalancha religiosa se inicia a fines de 1994, cuando el arzobispo de La Habana, Mons. Jaime Lucas Ortega y Alamino, vuelve de Roma convertido en el segundo cardenal de la historia de Cuba. La Iglesia católica, revitalizada por el Concilio, supo sacar el máximo partido al hecho de que los medios oficiales se vieran obligados a informar del histórico nombramiento.
Al cierre de nuestra revista, en la tarde del pasado miércoles, Juan Pablo II iniciaba su viaje apostólico número 81 a un país muy querido para España y con una problemática política y social muy especial que hace de esta visita del Papa un viaje histórico que trasciende la dimensión puramente pastoral. Prueba de ello son los más de 4.000 periodistas destacados y la cobertura que durante estos días han dado, de los distintos actos papales, las televisiones de todo el mundo. Del contenido del intenso programa de la visita papal daremos cuenta en nuestro próximo número.

Participación española

Con motivo del viaje del Papa a Cuba han estado en la isla caribeña quince obispos, cinco sacerdotes y un laico españoles.
El obispo secretario general de la Conferencia Episcopal española, don José Sánchez, señaló que la razón de viajar a Cuba es para que la Iglesia cubana y el Papa se sintieran acompañados por sus hermanos". Las diócesis españolas han organizado la campaña de Ayuda a la Iglesia en Cuba, con cuentas abiertas para recoger donativos.
Por su parte, bajo el nombre de "Ayuda a la Iglesia en Cuba", la diócesis de Mérida-Badajoz mantiene también, con este fin, abierta una cuenta en Caja de Badajoz, OP, c/c número 2010000098 051 31 68504.

El Papa condena de nuevo los atentados terroristas de ETA

Se trata de actos de violencia que según el Pontífice "no tienen justificación alguna"

"Quiero expresar mi dolor y preocupación por los últimos atentados terroristas ocurridos en España que contradicen la voluntad de paz manifestada repetidamente por la sociedad". Con estas palabras, Juan Pablo II condenó en la audiencia general del miércoles, día 14 de enero, la oleada de atentados terroristas que está llevando a cabo la banda asesina ETA. "Estos actos de violencia -explicó-, expresión de una cultura de muerte, no tienen justificación alguna y comprometen el porvenir de todo un pueblo".
El Santo Padre pidió a ETA que abandone las armas, condición indispensable "para que todos puedan gozar de un futuro en tolerancia, respeto y libertad".
Entre los presentes en la audiencia general del Papa, se encontraba Carlos Iturgaiz, presidente del Partido Popular en el País Vasco y le saludó al final. La banda terrorista ha asesinado a cuatro concejales de esta formación política. Al final de la audiencia, Iturgaiz aseguró que las palabras pronunciadas por el Juan Pablo II fueron "muy emocionantes". "Ante todo, porque el Papa se ha acordado de las víctimas del terrorismo y, sobre todo, el que haya dirigido estas palabras a favor del cese de la violencia en el País Vasco. Ojalá que estos asesinos escuchen las palabras de Su Santidad, cuando les pide, con toda su fuerza, vivir en tolerancia, vivir en respeto, vivir en libertad y democracia".
En su encuentro, Iturgaiz agradeció al pontífice su cercanía con las víctimas del terrorismo y el mensaje que pronunció durante el terrible secuestro de Miguel Ángel Blanco, uno de los concejales asesinados por ETA el mes de julio pasado.
Durante la audiencia general, el Papa se encontró también con el destacamento del Ejército del Aire español que participa en la misión de paz en los territorios de la antigua Yugoslavia. Con un saludo especial reconoció el valor de la labor humanitaria que están realizando.
ZENIT

El Arzobispo de Madrid, monseñor Rouco Varela, nombrado cardenal

El Papa Juan Pablo II ha anunciado el pasado domingo la creación de 22 nuevos cardenales, 20 de los cuales recibirán la púrpura cardenalicia en el consistorio que tendrá lugar el 21 de febrero. Entre los futuros purpurados se encuentra el arzobispo de Madrid, don Antonio María Rouco Varela. También hay cuatro latinoamericanos, siete italianos, dos estadounidenses, un polaco, un austríaco-checo, un francés, un tanzano, un chino y un canadiense-esloveno. Se encontraba también monseñor Giuseppe Uhac, croata, secretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, órgano vaticano que dirige las misiones, quien murió en la misma madrugada del domingo a los 73 años de edad. Juan PabloII explicó que "hace tres días recibió la noticia, pero el Señor lo llamó consigo esta mañana".
Asimismo, el Papa anunció la creación de dos cardenales "in pectore". Es decir cardenales de quienes sólo el Papa conoce el nombre y revelará cuando lo considere oportuno. Esto se hacía en el pasado al nombrar cardenales a obispos que se encontraban detrás del Telón de Acero. En esta ocasión, sin embargo, se especula que estos dos cardenales "in pectore" pertenecerían a la Curia Romana.
En cuanto a la misión o funciones de los cardenales, el canon 349 del Código de Derecho Canónico afirma que "los cardenales de la Santa Iglesia Romana constituyen un Colegio especial cuya responsabilidad es proveer a la elección del Romano PontíficeÉ; así mismo los cardenales asisten al Romano Pontífice, tanto colegialmente -cuando son convocados para tratar juntos cuestiones de más importancia-, como personalmente, mediante las distintas funciones que desempeñan, ayudando sobre todo al Papa en su gobierno cotidiano de la Iglesia universal".
El consistorio del 21 febrero próximo será el séptimo convocado por Juan Pablo II para la creación de nuevos cardenales. En los seis precedentes, ha nombrado, en total, 138 purpurados, de los cuales todavía viven 114. Con los nuevos nombramientos, hay 166 cardenales, de los que 43 ya han superado la edad máxima para participar en el cónclave: ochenta años.
Con el nombramiento del arzobispo de Madrid, España cuenta actualmente con seis cardenales, tres de los cuales están en activo: monseñor Rouco, el cardenal Martínez Somalo, Camarlengo y Prefecto de la Congregación para los Religiosos , y el arzobispo de Barcelona, Ricard María Carles. Los tres restantes ya se han jubilado de sus cargos: son los cardenales Suquía, arzobispo emérito de Madrid; González Martín, de Toledo;y el salesiano Antonio María Javierre.

Noticiario diocesano

Cáritas diocesana: criterios de actuación en la ayuda a los damnificados por las riadas

Ante las opiniones públicamente manifestadas por parte de algunas de las familias afectadas y residentes en la actualidad en el Cerro de Reyes, Cáritas diocesana de Mérida-Badajoz clarifica cuál está siendo su actuación y los criterios con los que la desarrolla, manifestando lo siguiente en una nota de prensa:
1. Es por todos conocida la respuesta de emergencia que con todos sus recursos humanos y materiales dió Cáritas en el primer momento de la riada, coordinándose con todas las instituciones posibles para centralizar y canalizar lo mejor posible las innumerables ayudas que se recibían. Finalizadas éstas, Cáritas en coordinación primero con Cruz Roja, y sola después, entregó módulos de alimentación, enseres, limpieza y aseo personal, por valor medio de 50.000 pesetas a todas las familias realojadas.
2. Después de la respuesta inmediata y necesaria de las Administraciones de ayudar económicamente, pensó y piensa que es necesario estudiar cómo canalizar las aportaciones económicas recibidas, analizando la situación en la que han quedado las familias afectadas, sin dejar de atender nunca, lo más personal, respetuosa y humanizadoramente posible a todos los que lo solicitan, siempre en función de sus necesidades y no de lo repartido a una u otra familia.
3. Cáritas quiere volver a reconocer públicamente la labor callada, pero inestimable de su voluntariado, al mismo tiempo que reconoce con humildad los errores que en este camino, que a todos nos desborda, cometemos y podamos cometer.
4. Fiel a su identidad y razón de ser, apostamos por un programa de intervención global a corto, medio y largo plazo que en coordinación con la Consejería de Bienestar Social y los Ayuntamientos atienda no sólo a la inmediatez de los problemas, sino también a la normalización social de los más necesitados dentro de los mismos damnificados. Este Programa, que conlleva proyectos diversos dirigidos a todos los afectados, se dará a conocer a principios del mes de febrero y cuenta con la aprobación en su conjunto de la Administración.
5. Es dentro de este Programa donde se contempla un proyecto de ayudas inmediatas para las familias más necesitadas, siempre desde un criterio de proporcionalidad. Estas ayudas que en la actualidad se dan tanto en cheques alimenticios como en ayudas económicas, superan ya los 50 millones de pesetas.
6. Entendemos que la situación de tensión que en estos días se está viviendo por parte de la población afectada viene determinada por considerar que Cáritas debería llevar a cabo un reparto lineal, como lo ha hecho la Administración. Creemos que, si en un momento vimos bien la respuesta inmediata dada por las Administraciones Públicas, no puede continuarse en la misma línea porque iría en contra de la justicia, en contra de los criterios de Cáritas y de los propios fundamentos de la ley de Servicios Sociales de Extremadura.
7. Hacemos una llamada a los afectados a fin de que ellos, que han visto cómo la solidaridad se ha hecho realidad en su propias vidas, no den ahora una imagen de insolidarios ante los más necesitados de los mismos damnificados, la solidaridad debe llevarnos siempre a atender a los que están en peores circunstancias que nosotros, olvidándonos del lógico interés personal.
8. Seguimos manifestando nuestra voluntad de continuar coordinándonos con las administraciones públicas y ONGs para tender hacia criterios comunes, de tal manera que nuestra acción sea más efectiva, unánime y conforme a los principios que todos queremos mantener. Ésta ha sido y seguirá siendo nuestra intención.

Parroquia de N. Señora de Gracia (Badajoz): volver a la normalidad

Nuestra Señora de Gracia es una parroquia joven -15 años- pero que, con motivo de la riada de noviembre ha dado muestra de madurez y capacidad de servicio y disponibilidad con los pobres y necesitados.
En colaboración con las parroquias del arciprestazgo de S, Juan de Ribera, desde el principio estuvo en la brecha viviendo con los afectados los primeros momentos de las consecuencias de la riada, levantando el ánimo, descubriendo problemas y buscando soluciones; informando, esforzándose en estar cercana a cada familia, prestando las ayudas necesarias. Mucha colaboración por parte de todos, destacando en ello el equipo de voluntarios de Cáritas parroquial.
Estamos a dos meses y medio del 6 de noviembre. Ha pasado la explosión de solidaridad y amor de los primeros días. Cáritas parroquial sigue con sus voluntarios, día a día, cercana a los damnificados, escuchando sus problemas y atendiendo a sus necesidades.
Nuestra parroquia, que tuvo 16 familias afectadas dentro de sus límites urbanos, más otras 60 en distintas fincas y en la urbanización "Dehesilla de Calamón", tiene en el día de hoy realojadas en las casas prefabricadas de "Ciudad Jardín" y en otros barrios de la misma 140 familias, procedentes de las restantes parroquias afectadas.
Durante el mes de diciembre y fiestas de Navidad han sido visitadas, dándoles la bienvenidad y ofreciéndoles nuestros servicios sociales y religiosos, e invitándoles a sentirse miembros de nuestra comunidad durante el tiempo de su estancia.
Además del servicio normal hemos tenido que crear un servicio especial de acogida - los martes y los jueves- para los damnificados. Los jueves trabaja con nosotros y asesora al equipo de Cáritas parroquial una trabajadora social.
Atienden este servicio personas de gran categoría humana y cristiana. Incansables han permanecido, horas y horas, atendiendo a todos con amor y dedicación ejemplar, ha habido días de dos servicios de acogida funcionando a la vez.
¿Qué buscan los que vienen a la parroquia? ¿Qué piden los realojados? De todo: vales para comida, los turrones "que han dado para nosotros", productos de limpieza, juguetes para los niños, dinero, información, gestión de problemas con la AdministraciónÉ
Algunos buscan desahogarse, que se les ecuche; buscan una palabra de aliento, volver a repetir que "no pueden olvidar aquella noche".
El servicio de acogida de Cáritas ha tratado de hacer siempre un discernimiento serio de las necesidades reales y, siguiendo las directrices de Cáritas diocesana, dar respuesta generosa a ellas, atendiendo, caso por caso, a cada familia, siguiendo criterios de proporcionalidad.
Entre los afectados del 6 de noviembre encontramos un buen número a los que les cuesta superar el "síndrome" de riada y de damnificados. Les está costando volver a la normalidad. Es un problema pendiente que tienen que resolver los interesados con ayuda de los que les quieren bien. ¡Ojalá se consiga!
Claudio Rubio Guerrero
Vicario parroquial

Parroquia de S. José, de Mérida: el párroco Heliodoro Almeida publica un libro sobre Cristo

"Jesús, ¡Tú eres el Cristo!" es un libro recientemente nacido de la pluma y el corazón de don Heliodoro Almeida Oyola, párroco de San José en la ciudad de Mérida.
En la presentación, don Antonio Bellido Almeida, párroco de Santa Eulalia, afirma que se trata de un libro original, que "no es una historia -que lo es- como tantas y buenas que conocemos", ni es una cristología al uso con el aparato crítico correspondiente, ni son unas conferencias o meditaciones sobre Jesús y su mensaje. "Es, pienso, el manantial, el guadiana evangélico que ha aflorado desde dentro, desde la experiencia prolongada de una vida sacerdotal al contacto con Jesús desde el poso y peso remansado en su propia vida, más su vocación peregrinante por la patria de Jesús. Es pienso, un libro de reflexión personal en voz alta, de oración compartida y a la vez de predicación espiritual y pastoral, personal y comunitario, subjetivo y objetivo, más el sobreañadido de su peculiar visión y vivencia de Tierra Santa".
"Jesús, ¡Tú eres el Cristo!", dividido en siete capítulos, es un libro no para leer y guardar, sino para reflexionar cada día.

La Orden Franciscana Seglar de Badajoz celebró su capítulo

La Orden Franciscana Seglar de Badajoz, encuadrada dentro de la gran familia de cristianos que pretenden vivir el espíritu de Francisco de Asís, ha celebrado en el Real Monasterio de Santa Ana de la capital pacense el capítulo o asamblea estatutario para la elección del consejo local de esta fraternidad, extendida por todo el mundo y que está presente también en nuestra diócesis, especialmente donde ahora hay o ha habido alguna comunidad religiosa de la familia franciscana ya sean clarisas, concepcionistas o franciscanos.
El capítulo de Badajoz, del que ha salido elegida la nueva responsable Soledad Hernández Doncel, estuvo presidido por el Asistente espiritual de la Zona, fray Luis V. García Chaves y la hermana responsable Saturnina Pérez Fraguas.
Durante la celebración de este capítulo hizo su profesión solemne Soledad. B Trinidad Rodríguez.

Mirada a nuestro tiempo

Las familias de la "tele"

La familia, quizás por su valor esencial en la sociedad, es la institución sobre la que más se cargan las tintas a la hora de criticar los males morales por parte de los descontentos, así como también sobre la que más proyectan sus iniciativas los que buscan un cambio social y de valores, en nombre de un progresismo depredador.
Una visión y otra hacen que a veces se detecte en el ambiente un cierto desconcierto sobre lo que debe ser una familia normal. A aumentar este desconcierto se suman ciertas familias que aparecen en el que pretende ser el escaparate de nuestra sociedad, la Televisión. Algunas de las últimas series españolas son un verdadero disparate, por mucho que intenten ser el reflejo de la familia media española.
Es tal la confusión de papeles que te tienes que pasar la serie intentando averiguar si el marido es el actual o alguno de los anteriores, si la esposa es la primera o la tercera, si el o la amante es única o tiene competencia, si a la suegra hay que ponerle el "ex" o es la vigente y quién es el hijo de quién y de qué pareja ha nacido.
Recomponer el rompecabezas del parentesco es toda una aventura de difícil éxito para el teleespectador, pues lo de "línea directa o colateral" se queda muy corto para encuadrar los roles familiares. No estaría de más que dejáramos de criticar y de destruir a la familia y trabajásemos por su incuestionable consistencia, que tanto se necesita para el buen funcionamiento de la sociedad.
Amadeo Rodríguez

Página litúrgica

Celebramos el III Domingo Ordinario

Palabra de Dios:

Libro de Nehemías 8, 2-4a. 5-6. 8-10

En aquellos días, el sacerdote Esdras trajo el libro de la Ley ante la asamblea, compuesta de hombres, mujeres y todos los que tenían uso de razón. Era mediados del mes séptimo. En la plaza de la Puerta del Agua, desde el amanecer hasta el mediodía, estuvo leyendo el libro a los hombres, a las mujeres y a los que tenían uso de razón. Toda la gente seguía con atención la lectura de la Ley.
Esdras, el escriba, estaba de pie en el púlpito de madera que había hecho para esta ocasión. Esdras abrió el libro a la vista de todo el pueblo -pues se hallaba en un puesto elevado- y, cuando lo abrió, toda la gente se puso en pie. Esdras bendijo al Señor, Dios grande, y todo el pueblo, levantando las manos, respondió: Amén, amén.
Después se inclinaron y adoraron al Señor, rostro en tierra. Los levitas leían el libro de la ley de Dios con claridad y explicando el sentido, de forma que comprendieron la lectura. Nehemías, el gobernador, Esdras, el sacerdote y escriba, y los levitas que enseñaban al pueblo decían al pueblo entero: Hoy es un día consagrado a nuestro Dios: no hagáis duelo ni lloréis. Porque el pueblo entero lloraba al escuchar las palabras de la Ley.
Y añadieron: Andad, comed buenas tajadas, bebed vino dulce y enviad porciones a quien no tiene, pues es un día consagrado a nuestro Dios. No estéis tristes, pues el gozo en el Señor es vuestra fortaleza.

Carta 1»de san Pablo a los Corintios 12, 12-30

Hermanos:
Lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo. Todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu. El cuerpo tiene muchos miembros, no uno solo. (...) Pues bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno es un miembro. (...).

Evangelio según san Lucas 1-4; 4, 14-21

Muchos han emprendido la tarea de componer un relato de los hechos que se han verificado entre nosotros, siguiendo las tradiciones transmitidas por los que primero fueron los testigos oculares y luego predicadores de la palabra. Yo también, después de comprobarlo todo exactamente desde el principio, he resuelto escribírtelos por su orden, para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido.
En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas, y todos le alababan.
Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: "El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor".
Y enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga tenía lo ojos fijos en Él. Y Él se puso a decirles:
- Esta Escritura que acabáis de oir, se ha cumplido hoy.

Lecturas bíblicas para los días de la semana

26, lunes: 2Tm 1, 1-8; Mc 3, 22-30.
27, martes: 2S 6, 12b-15, 17-19; Mc 3, 31-35.
28, miércoles: 2S 7, 4-17; Mc 4, 1-20.
29 jueves: 2S 7, 18-19, 24-29; Mc 4, 21-25.
30, viernes: 2S 11, 1-4a, 5-10a; Mc 4, 26-34.
31, sábado: 2S 12, 1-7a, 10-17; Mc 4, 35-41.
1, domingo: Jr 1, 4-5, 17-19; 1Co 12, 31-13, 13; Lc 4, 21-30.

Comentario litúrgico

Un nuevo relato

Comenzamos este domingo el evangelio según san Lucas. La lectura de hoy tiene dos partes: los primeros versículos corresponden el prólogo que Lucas puso a su obra y los restantes narran la primera aparición en público de Jesús. Entre ambos textos están el llamado evangelio de la infancia y el relato del bautismo de Jesús que hemos leído en las fiestas navideñas.
Sólo nos fijaremos en el prólogo. Es una de las originalidades de Lucas y aporta datos de interés.
Está contrastado el hecho de que Lucas escribe su evangelio para una comunidad cristiana perteneciente a la segunda generación y que vive inmersa en el contexto cultural y político del imperio romano. Los cristianos de esa comunidad, alejados de los orígenes no tanto temporal como culturalmente, parece que tienen alguna dificultad a la hora de leer los evangelios anteriores (san Marcos y san Mateo).
Lucas, un hombre culto de su tiempo, se siente obligado a una nueva redacción pero aclara lo que desea hacer.
En primer lugar, su evangelio será ciertamente un "nuevo relato" pero de "los hechos que se han verificado entre nosotros" que son la raíz de la fe que profesa él y su comunidad.
Al describir su trabajo de investigación, pone ante nuestros ojos el proceso de formación de los evangelios que recorre toda esta trama: testigos oculares de los hechos, predicadores de los mismos, tradiciones trasmitidas oralmente y por escrito y, finalmente, la confección del relato completo que forma cada uno de los evangelios.
Aclara que escribe su evangelio "para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido".
Antonio Luis Martínez

Santoral

29 de enero: Santa Batilde (+ 680)

Una niña inglesa es robada durante una invasión costera de piratas y vendida como esclava en el reino franco de Clodoveo II, hacia el año 641. La compra el maestro de palacio y ministro del rey, pero este se termina enamorando, con gran cariño y enorme ternura, de la hermosa sirvienta. Vencidos los recelos de la corte, Clodoveo y Batilde se casan y el cuento de la Cenicienta se hace realidad más de mil años antes de ser escrito.
Batilde tendrá tres hijos, todos ellos reyes, y ella misma será regente de los francos durante la minoría de edad de su primogénito Clotario I.
Los súbditos amaron tanto a su reina cuanto fueron amados por ella: siempre pacificadora, siempre atenta a escuchar, siempre ferviente en la oración y fiel servidora de los pobres. Luchó contra la simonía, o sea, la compraventa de cargos eclesiásticos y adoptó severas medidas contra la esclavitud. Como gran parte de los "amos" exigieron indemnizaciones por liberar a sus siervos, Batilde termina gastando gran parte de la hacienda regia en la liberación de los esclavos, no en balde ella misma conocía bien la vida de aquellos inocentes privados de libertad sin más razón que la costumbre infrahumana de usar y tirar... incluso al prójimo.
La esclava que llegó a reina murió en un monasterio, sirviendo a los pobres del hospicio. Todo un canto altomedieval de libertad femenina: a la Cenicienta le cupo calzar el más bello zapato, aquel que sólo sabe andar por caminos de amor.
Manuel Amezcua

Santos de la semana

26, lunes: Timoteo, Tito, Paula, Teógenes, Roberto, Alberico, Esteban.
27, martes: Ángela de Mérici, Julián, Devota, Maura, Enrique de Ossó.
28, miércoles: Tomás de Aquino, Tirso, Radegunda. Inés.
29, jueves: Sarbelio, Papías, Mauro, Constantino, Valero, Batilde.
30, viernes: Matías, Hipólito, Martina, Jacinta, Muciano, Lesmes.
31, sábado: Juan Bosco, Ciro, Juan, Agustín Pak.
1, domingo: Trifón, Severo, Brígida, Pablo, Ramón, María Ana Vaillot.

Contraportada

Todos los niños del mundo tienen una cita con la Infancia Misionera

"Amad a Jesús. Anunciad a Jesús"

Hace 154 años que monseñor Forbín Jansón fundó la Infancia Misionera en Francia y, desde entonces, cada comienzo de año, los niños católicos de todo el mundo celebran su fiesta de pequeños grandes misioneros. Es la gran jornada de los niños que aman a Jesús y que quieren ser misioneros desde su lugar, su casa, su colegioÉ, anunciándole con sus oraciones, con sus pequeños sacrificios y compartiendo con los niños "de otros mundos" ese dinerillo que han ido guardando en sus huchas. Así van a ayudar a que todos los niños del mundo, unidos con sus manos, formen una cadena alegre alrededor de la tierra. Es una fiesta para que los niños aprendan con estos pequeños gestos que todos son hermanos y que los que tienen un poco más pueden y deben colaborar para que no les falte lo más necesario a los que tienen menos.

Enseñemos a los niños

La Infancia Misionera es el encuentro de Jesús con todos los niños del mundo: unos con su alegría y otros con la tristeza del que nada tiene. Cuando vamos a comenzar un nuevo milenio, que es el que vivirán en su plenitud los niños de hoy, todos tenemos la obligación de enseñarles que desde los primeros años deben sentir ya la responsabilidad de la solidaridad y del compartir con otros pequeños a los que no conocen pero que son sus hermanos y que los necesitan.
La Obra Misional Pontificia propone este año a los niños el lema: "Amad a Jesús. Anunciad a Jesús". Y a nosotros, los objetivos de hacerles comprender que anunciar algo o a alguien supone un conocimiento de lo que se anuncia o de la persona a quien se anuncia; que quien ama de verdad a una persona la da a conocer y que, si ellos de verdad aman a Jesús, como auténticos misioneros tienen que ayudar a anunciarlo a esos niños que todavía no conocen a Jesús ni saben que también ellos son hijos de Dios.
El día en que celebramos a la Infancia Misionera, es una buena ocasión para recordarles a los padres, a los profesores, a los catequistasÉ que tienen que enseñar a los niños que sólo dejándose amar por Jesús, amándole de verdad, es como se le puede anunciar y que es necesario que , desde ese amor, se entreguen al anuncio de un Dios misericordioso en medio de un mundo, como el nuestro, egoísta y materializado.

Representantes del futuro

Los niños de hoy son el futuro del mañana, de ahí la importancia de su formación misionera. El mundo necesita gestos, signos de manos, pies, ojos y corazón que sean la contrarréplica y denuncia de un sistema de placer encerrado en sí mismo sin dejarse interpelar por las necesidades de los otros.
La Infancia Misionera despierta en los niños esos nobles sentimientos de solidaridad que dan alegría, esperanza optimismo e ilusión. Les hace hermanos de todos los niños del mundo, protagonistas y misioneros para anunciar, con su propio lenguaje y estilo y desde la identidad propia de su infancia, el Evangelio, pues son ellos los que tendrán que asumir un nivel de responsabilidad y fraternidad tales que les facilite su ingreso en el tercer milenio.

Cómo anunciar a Jesús

A los niños que se pregunten, o nos pregunten, cómo ellos pueden, desde la pequeñez de su mundo, anunciar a Jesús, debemos decirles que con el cumplimiento de su deber diario: estudiando, acudiendo a la catequesis, haciendo caso a los padres, siendo amables con todos, queriendo a los compañeros y amigos, haciendo pequeños sacrificiosÉy aprendiendo a ser solidarios en sus donativos.
Con las aportaciones que dieron el año pasado en el día de la Infancia Misionera los niños católicos del mundo, veinte millones de niños pudieron escolarizarse, se crearon guarderías, hospitales, dispensarios, leproserías, orfanatos, casas de acogidasÉLas aportaciones de la Obra Misional Pontificia de la Infancia Misionera se destinan íntegramente por cada misión a instituciones en beneficio de los propios niños.
Hoy, invitamos a los niños de nuestra diócesis a recorrer los países más pobres, a orar por ellos a ofrecer sus pequeños sacrificios para ayudar a resolver sus enormes problemas y a contribuir con su ofrenda económica para que nuestros misioneros puedan ayudar a los niños más necesitados del mundo.


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