Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

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iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://www.christusrex.org./www1/camino/camino.html

Número 376. 21 de enero de 2001

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 

 


Portada

El terremoto de El Salvador está atrayendo
la solidaridad de la diócesis de Mérida-Badajoz

Cáritas Diocesana mantiene abiertas tres cuentas para ayudar al país asolado por un terrible terremoto

La solidaridad de los españoles no se ha hecho esperar con los hermanos salvadoreños, que sufren las consecuencias del grave terremoto que el sábado día 13, asolaba buena parte de su territorio. Al cierre de esta edición los datos hablaban de más de mil millones enviados por los españoles, además de la ayuda de emergencia estatal.

Cáritas ha habilitado un teléfono de información, el (902) 33 33 99 y varias cuentas corrientes donde efectuar ingresos para esta causa que pueden verse en páginas interiores. Además desde el primer momento puso a disposición de la cáritas salvadoreña veinte millones de sus fondos extraordinarios de emergencia.

Juan Pablo II ha hecho un llamamiento pidiendo la solidaridad internacional. "Mientras elevo al Señor mi sentida oración por las víctimas, dirijo mi palabra de caluroso aliento a los supervivientes, deseando que se mueva el interés de participación de la comunidad internacional hacia ellos", dijo el Papa.

 


Editorial

Catástrofes naturales

Qué horror¡ ¡Lo del ciclón Micht, hace dos años, lo de Turquía, el pasado, ahora el cataclismo sangriento de El Salvador! Si la congoja que esto provoca, contemplado en el televisor, sentados a la mesa camilla en un comedor confortable, nos amarga la vida a cuantos conservamos sanos los ojos, los oídos y el corazón, ¿qué será, Dios nuestro, ser víctimas del horrendo seísmo, sentirse aplastar y morir por los escombros o por el corrimiento de tierras?

Silencio adorante ante todo. Se rompe la tierra, nos rompe ella a nosotros ... y Dios guarda silencio. Sólo lo más hondo de la fe y de la muerte de Cristo nos sostiene un rayo en la esperanza de que estos muertos serán "vengados", glorificados con mayor riqueza por Dios misericordioso, cuando les llegue otra hora distinta de esta del poder de las tinieblas. Al ciego furor de la naturaleza inerte, el hombre, con su inteligencia irá poniéndole bridas. En muchos sitios ya está hecho. Necesitamos ver cosas hermosas, acciones llenas de grandeza, impregnadas de amor y de humanismo, como contraste a tantos horrores. Y las estamos viendo. Sin que pasaran las veinticuatro horas del primer terremoto entraron ya en acción en El Salvador los primeros auxilios llegados de la Unión Europea, de la España amiga.

Crecen más y mejor, en cada hora, los apoyos cercanos y lejanos de los socorristas, de los que, a pie de tragedia, excavan noche y día entre los escombros hasta la extenuación. Abundan a su vez los expertos, mano de obra, médicos y enfermeras, periodistas también.

Algo, mucho, significa la caridad fraterna, la solidaridad humana entre tanto llanto y amargura. Y las ayudas económicas, cuantas más, mejor. No nos demos a nosotros mismos la excusa de que ya ayudamos el año pasado. Dichosos nosotros por pertenecer a los que pueden dar. ¡Qué poco es esto siempre, aunque muy hermoso, ante lo que aportan las víctimas y sus seres queridos!

 


Carta del Arzobispo

Entre mediocres y santos

En el lenguaje corriente de las gentes cristianas se decía antes a menudo aquello de "quiero ser santo" o al menos se ponderaba sin engolamiento el ideal de la santidad. Ahora, no sé si por cautela, discreción, pérdida de empuje moral, se habla, a lo más, de católicos practicantes o de cristianos comprometidos. La santidad, sin excluir a nadie de ella, se reserva, empero, para las "almas escogidas", con preferencia para las monjas de clausura, los misioneros de Africa, los curas de las zonas rurales o de barrios deprimidos o, entre los laicos, ellos y ellas, los voluntarios con desahuciados del Sida o del Alzeimer.

¿Hemos perdido grados en la entrega radical a Dios, en el seguimiento exigente de Cristo, en la experiencia orante, o en la aceptación amorosa de las grandes cruces que cruzan nuestra vida? Lejos de mí establecer comparaciones entre los grados de santidad, como si ésta se rigiera por el sistema métrico decimal en su escala de pesos y medidas. No, no va por ahí la cosa. Quiero ceñirme a lo que hoy se dice o se silencia, sobre la santidad cristiana, en el sentido tradicional y clásico, tal como la han entendido y vivido los santos. Es verdad que en nuestro tiempo, posconciliar por un lado y posmoderno por otro, se entrecruzan nuevas visiones del problema que salen frecuentemente a debate y es bueno ponerlas sobre la mesa. Lo intentaré.

Al Concilio hay que reconocerle que dió un paso de gigante, liberando el proyecto de la santidad cristiana de un cierto secuestro anterior a favor de los religiosos: monjes y monjas contemplativas, congregaciones masculinas y femeninas de enseñanza, acción caritativa y social, apostolados plurales; profesos todos ellos en la vida común y en los consejos evangélicos y constituídos en un estado de perfección, equivalente a la santidad objetiva. De suerte que, si el benedictino, la clarisa o el jesuíta, no alcanzaban una cierta altura de santidad personal, podía hablarse de un cierto fracaso existencial y profesional. Sobre esta concepción de las cosas han sobrevolado, digo, nuestra atmósfera durante las últimas décadas los vientos cruzados del posconcilio y de la posmodernidad; del Concilio como liberación y como estímulo; de las posmodernidad como contrapeso y como rémora. A ver si sé explicarme.

Todos con vocación de santos

El Vaticano II fue, ¿quién lo duda?, el Concilio de la Iglesia, o mejor, sobre la Iglesia. Y la constitución "Lumem gentium" acerca de su misterio, sus estructuras sagradas, su caráter de Pueblo de Dios universal, sus estamentos, ministerios y dones de cada uno, conforma su asombrosa figura. Quizá lo más nuevo y operante sea en la Iglesia su condición de Pueblo Santo de Dios, peregrino por la Historia humana hacia los nuevos cielos y la nueva tierra.

Mas, lo que más hace a nuestro caso, está en el capítulo V sobre la vocación universal a la santidad, que empieza recordándonos la taxativa afirmación de San Pablo: "Esta es la voluntad de Dios, nuestra santificación" (Tes 4,3). Se refiere acto seguido a la santidad de Cristo y de la Iglesia, para detenerse luego en los diversos estados de vida cristiana y termina el Concilio diciendo: "Quedan pues invitados y aún obligados todos los fieles cristianos a buscar la santidad y la perfección dentro del propio estado". Busquen ustedes un solo texto, en la Biblia o en el Concilio, donde se nos invite a ser cristianos del montón, a ir tirando aburridamente por un continuísmo de prácticas cristianas, más o menos borreguiles. Nadie, que yo sepa, tiene en la Iglesia vocación a la vulgaridad.

Nos vienen más que al dedillo unas palabras recentísimas del Papa en su Carta Apostólica Novo millennio ineunte ("A la entrada del nuevo milenio") con la que él quiere empujar a la Iglesia a una oleada de santidad, en los albores del siglo XXI: "Si el bautismo, dice, es una entrada en la santidad de Dios por medio de la inserción en Cristo y la inhabitación de su Espíritu, sería un contrasentido conformarse con una vida mediocre, vivida según una ética minimalista y una religiosidad superficial. Preguntar a un catecúmeno "¿quieres recibir el bautismo?" significa al mismo tiempo preguntarle "¿quieres ser santo?" Significa ponerle en el camino del Sermón de la Montaña:"Sed perfectos, como es perfecto vuestro Padre celestial" (Mt 5,48). Termina la cita. ¿Hay quién dé más?

Posmodernidad alicorta

No olvido que más arriba he hablado de los vientos del posconcilio y de la posmodernidad; Alisios y venturosos los primeros, solanos y agostadores los segundos, al menos en lo que atañe a las singladuras del Espíritu. No soy hostil a la posmodernidad, ni tengo nada contra ella, porque pertenece a mi tiempo y en ese nombre cabe lo que entre todos le queramos echar. Mientras encajen en ese fenómeno la globalización del planeta, la nueva sociedad de la información o la ausencia de fanatismos endémicos, me apunto y convivo con eso, reconociendo su grandeza y horizontes, pero sin renunciar, claro está, a un discernimiento crítico sobre cada uno de estos elementos.

Pero, si apellidamos posmodernidad al relativismo universal del todo vale, a la dimisón de pensar en el más allá, montando el mundo como si Dios no existiera, al pensamiento débil y, además, único y dominante ­¡perdón, que me asfixio!­ me quedo con los egipcios, griegos y romanos, donde se asienta mi cultura; y mucho más, con los hebreos, los cristianos y católicos que sustentan mi fe, y con ella mi cosmovisión y mi sentido de la vida. Defiendo el derecho a volar.

La santa vida ordinaria

Perdón, en todo caso, por la excursioncilla retórica, antes de redondear el mensaje de esta página, que quiere rimar al máximo, por convicción y devoción, con el mensaje de la carta pontificia arriba mencionada. Si me meto aquí con la posmodernidad es porque, en su peor versión, arranca las ansias de vuelo y corta las alas hacia el heroismo. Por su elegante indiferentismo, por su conformismo con lo políticamente correcto, o con una ética de pura tolerancia; por su devaluación del compromiso profundo con la propia conciencia, con los derechos humanos, con los valores trascendentes. Por su desisterés ante los ideales, ante la santidad, eso, ante la santidad. ¿Quién, de entre nosotros, que no sea posmoderno, y que no considere fuera de tono, incluso si es creyente y cristiano de cierto arraigo, eso de "quiero ser santo"? Decirlo hoy de verdad, quedarse tan campante y obrar en consecuencia. ¡Chapó!

"Este ideal de perfección, dice el Papa (N M I, 31) no ha de ser malentendido como si empezase una especie de vida extraordinaria, practicable sólo por algunos genios de la santidad. Los caminos de la santidad son múltiples y adecuados... Es el momento de proponer de nuevo a todos con convicción este alto grado de la vida cristiana ordinaria.

Anden, busquen una definición mejor de la santidad cristiana.

+ ANTONIO MONTERO MORENO
Arzobispo de Mérida-Badajoz

 


Centrales

La ayuda para levantar El Salvador debe seguir aunque deje de ser portada en la prensa

Con 5,6 millones de habitantes ha sido el país de Centroamérica
más afectado por el terremoto del día 13

Nada más conocer la noticia del devastador terremoto que ha flagelado América Central, Juan Pablo II, alzó su voz para pedir la solidaridad de la comunidad internacional.

El Santo Padre lanzó su apremiante llamamiento al encontrarse con varias decenas de miles de peregrinos en el tradicional rezo de la oración mariana del 'Angelus'.

El Papa explicaba: "En las últimas horas ha llegado la noticia de un desastroso terremoto que se ha verificado en Centroamérica, provocando en particular en El Salvador numerosos muertos, centenares de heridos e ingentes daños materiales".

El Salvador, con 5,6 millones de habitantes, ha sido el país más afectado por el temblor que ocurrió el sábado 13 de enero. Causó también varios muertos en Guatemala, uno de ellos una niña de dos años de edad, mientras que en el resto de Centroamérica no se registraron víctimas ni cuantiosos daños materiales.

En El Salvador en estos momentos cundió el pánico, pues el movimiento telúrico de 7,9 grados en la escala de Richter fue seguido por 200 réplicas de menor intensidad, según fuentes oficiales. "Deseo expresar mi cercanía espiritual a las poblaciones golpeadas por el sismo en aquella región que tanto quiero", confesó el Santo Padre.

Aliento a los supervivientes

"Mientras elevo al Señor mi sentida oración por las víctimas, dirijo mi palabra de caluroso aliento a los supervivientes, deseando que se mueva el interés de participación de la comunidad internacional hacia ellos", añadió el Papa.

"¡Que de la solidaridad de todos surja una ayuda capaz de mitigar las consecuencias de la tragedia!", concluyó Juan Pablo II.

Las esperanzas de encontrar supervivientes entre los escombros del barrio Las Colinas, en San Salvador, han quedado reducidas a cero tras un rastreo realizado por expertos de España y Taiwán. Al cierre de esta edición, el número de víctimas se aproximaba a las 700, mientras que 4.000 personas permanecían aún desaparecidas. Las autoridades han cifrado en mil millones de dólares las pérdidas económicas producidas por el terremoto.

Ayuda de la Iglesia

El arzobispo de San Salvador siente sobre sí el peso de la tragedia: su ciudad, su país, han sido los más golpeados por el terremoto, y ahora son los más necesitados de ayuda. El pensamiento de monseñor Fernando Sáenz Lacalle, contactado por teléfono, 48 horas después del sismo, se dirige a todos los que todavía yacen enterrados y a las víctimas sepultadas en fosas comunes porque no había nadie que pudiera identificarlas y no se podía esperar más tiempo.

"Es muy triste", repite desde la sede del arzobispado, poco antes de presidir una reunión para coordinar la ayuda de la Iglesia. Pero al mismo tiempo, monseñor Sáenz, que es también presidente de la Conferencia Episcopal de El Salvador, relata la extraordinaria carrera de solidaridad, con una columna interminable de coches cargados con víveres en dirección a Santa Tecla, la población, a las puertas de la capital, donde todo un barrio ha sido devastado por un derrumbe gigantesco. En el barrio vivían trescientas mil personas. La zona más afectada ha sido La Colina II, un área urbanizada para personas que antes se albergaban en chabolas, con una casita junto a la otra, a espaldas de la Cordillera del Bálsamo. Una avalancha de tierra y piedras, que se ha desprendido de la montaña más cercana, ha destruido trescientas casas. No se sabe todavía, cuántos hombres, mujeres y niños están aún debajo...

Diez mil personas han sido desalojadas y ahora se encuentran en un amplio espacio, puesto a disposición por el Congreso Eucarístico Nacional.

El violento terremoto ha ocasionado pérdidas por valor de mil millones de dólares, según las primeras estimaciones realizadas por las autoridades salvadoreñas. La contabilidad incluye la destrucción total o parcial de viviendas, edificios públicos y privados, daños en carreteras, así como las pérdidas agrícolas. Aún faltan por evaluar las pérdidas que ha sufrido la población. Los mil millones de dólares estimados equivalen, según el ministro de Economía, casi al 50% de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2001.

Elogios a los españoles

Los servicios de emergencia españoles que han llegado a El Salvador han demostrado que están entre los mejores y más eficaces del mundo. Su actuación está cosechando elogios generales. Han sido los primeros especialistas occidentales que han llegado a la zona de la catástrofe y lo han hecho con lo que era más necesario y con hombres dotados de material y entrenamiento ejemplares. Cuando otros países europeos o Estados Unidos estaban embarcando los equipos, los españoles ya llevaban horas trabajando.

 

Cáritas se moviliza

Desde los primeros momentos de la emergencia, Cáritas de El Salvador puso todos sus recursos operativos y humanos a disposición de las víctimas de la catástrofe. Cáritas Española decidió poner inmediatamente a disposición de la salvadoreña una partida inicial, procedente de sus fondos extraordinarios de emergencia, de 20.000.000 de pesetas.

Los primeros esfuerzos se centraron en el rastreo y desescombro de las zonas derrumbadas y en la búsqueda de posibles supervivientes, así como la atención médica y psicosocial de los heridos y de sus familiares.

Cáritas Española ha habilitado un teléfono de información permanente (902) 33 33 99 y una cuenta corriente en la que se pueden efectuar aportaciones económicas para enviar al lugar de la catástrofe en el Banco Santander Central Hispano:0049-0001-50-2610010014. También Cáritas Diocesana tiene abiertas trescientas. En Caja Badajoz: 2010-0001-34 0502130304; en Caja Sur: 2024- 0360-29-3300002233 y en Caja Madrid: 2038-4603-13-6000135811.

 

50.000 vascos y navarros rezan por la paz junto a sus obispos

El Papa afirma que los atentados de ETA humillan a Europa

Los obispos del País Vasco y de Navarra convocaron el pasado sábado una gran concentración en favor de la paz. Esta ha sido la primera iniciativa, en esa linea, realizada a gran escala por estas iglesias.

Fueron, según los organizadores, más de 50.000 personas las que asistieron a este encuentro, celebrado en Vitoria, bajo el lema "Entre todos. Paz para todos". Los congregados partieron de la explanada de Armentia, en las cercanías de Vitoria, hasta llegar a los campos de Mendizabala, donde todos rezaron para que acabe el terrorismo. Como gesto simbólico y profético, se plantó un árbol y se leyó la parábola del grano de mostaza, del Evangelio de San Mateo, que destaca la importancia de cada pequeña aportación individual para conseguir el bien común.

Uno de los momentos más significativos de la concentración acaeció cuando monseñor Fernando Sebastián, obispo de la diócesis de Pamplona, hizo lectura de un comunicado aprobado por todas las diócesis convocantes "Creemos en la fuerza pacificadora de la verdad -dice el documento-. Rechazamos la mentira como estrategia, y la manipulación de la verdad al servicio de los intereses políticos. Nosotros apostamos por la virtud liberadora de la verdad".

De este modo, los obispos del País Vasco y Navarra confirman su confianza en "la necesidad del diálogo para buscar vías de entendimiento y de paz estable. Necesitamos y queremos que los representantes políticos dialoguen y busquen juntos el bien de todos. Nosotros nos comprometemos a promover un clima social de diálogo, que nazca del respeto y de la escucha mutua".

A este encuentro también asistieron personajes del mundo de la cultura y de la política si bien, estos últimos, lo hicieron a título personal por expreso deseo de los organizadores, que pretendían evitar cualquier intento de manipulación con objetivos políticos de este encuentro de oración. Como aseguraba el portavoz del obispado de Bilbao, Félix García Olano, "además de un testimonio cristiano, será un signo de madurez cívica".

Mensaje papal

Para finalizar este encuentro se leyó un mensaje del papa Juan Pablo II, enviado expresamente para esta ocasión. En él destaca el Papa que "por encima de todo, es necesario levantar, una vez más, la voz a favor del valor de la vida, de la seguridad, de la integridad física, de la libertad", insistiendo en que "no se puede invocar la paz y despreciar la vida".

Juan Pablo II aboga por que "se restablezca el entendimiento justo y concorde entre los hombres, las familias y pueblos en el País Vasco, en Navarra y en toda la querida nación española, profundamente afectada por la crudeza de la situación presente a causa de la violencia terrorista que se prolonga desde hace años".

En su mensaje, hace referencia a que "en una sociedad marcada por fuertes tensiones", las Iglesias "particulares de los territorios que desgraciadamente padecen con tanta frecuencia la herida del terrorismo tienen la misión de promover la unidad y la reconciliación, rechazando todo tipo de violencia, de terror y de chantaje, pues con esas tristes situaciones es toda la sociedad la que sufre".

Asimismo, añade que "las comunidades cristianas han de ser lugares privilegiados de acogida y de compromisos generosos con la paz auténtica, contribuyendo a remover obstáculos, a derribar muros, a favorecer iniciativas y proyectos en colaboración y diálogo social con tantas personas y grupos interesados en alcanzarla".

El mensaje del Santo Padre concluye con una referencia especial a los jóvenes, a los que pidió en euskera y en castellano que, "rechazando la violencia, sed amigos de la paz, orantes por la paz y constructores de la paz". Expresó también su anhelo de que "Dios misericordioso conceda la paz social al País Vasco, a Navarra, a toda España".

Ese mismo día, en un discurso pronunciado a los embajadores acreditados ante la Santa Sede, en el que afrontó los desafíos de la paz entre israelíes y palestinos, así como los polvorines de violencia que todavía estallan en el mundo, Juan Pablo II recordó: "Más cerca de nosotros debo mencionar -¡y con cuánta tristeza!- los atentados terroristas que siembran la muerte en España, hieren a todo el país y humillan a Europa entera, que busca su propia identidad".

ZENIT - ACI

 


Noticiario diocesano

Multitudinario homenaje al misionero
don Fernando Cintas, que evangeliza en Perú

La localidad de Valencia del Ventoso se volcaba el viernes día 12, en un homenaje al misionero don Fernando Cintas, que trabaja desde hace 16 años en Perú, primero en la parroquia de San Juan Bautista, en Matucana (Huarochiri) y actualmente en la de San Pedro, en Mala (Cañete).

El homenaje, en el transcurso de una misa presidida por el Arzobispo y concelebrada por varios sacerdotes, se desarrollaba en la parroquia de Valencia del Ventoso, de la que es párroco el hermano de don Fernando Cintas, don Manuel Jesús y a él asistían cientos de fieles de la localidad así como de otros pueblos como Salvatierra de los Barros de donde don Fernando y don Manuel Jesús son naturales.

Don Antonio Montero destacaba en la homilía la importancia de la familia como Iglesia doméstica y alabó la formación cristiana que los padres del misionero, presentes en la Iglesia, dieron a sus hijos. También se refirió a la Iglesia como una gran familia extendida por los cinco continentes y afirmó que "los misioneros son nuestra vanguardia en las fronteras de la Iglesia".

En el momento del ofertorio, las asociaciones del pueblo, cofradías, parroquia y algunos establecimientos comerciales y entidades bancarias, 24 en total, ofrecieron un donativo para que don Fernando se llevase a Perú. En total fueron 1.250.000 pesetas.

Don Fernando Cintas agradecía el homenaje y la aportación con estas palabras:"Me siento un poco sorprendido por todo esto. Durante la misa me acordaba de unas palabras, pronunciadas en la última ordenación sacerdotal allí en Perú por monseñor Juan Antonio, que decía a los sacerdotes recién ordenados que recordaran muchas veces la escena de la entrada del Señor en Jerusalén, el Señor entró sobre un burro y el burro sería tuerto si pensara que las palmas... se referían a él... el sacerdote es ese burro en el que el Señor se presenta a los demás y por eso os agradezco lo de esta noche. Pero, al mismo tiempo, y sin falsa humildad, lo que estáis haciendo es homenajear al sacerdote y a todos los que, como yo, están ejerciendo en paises de misión.

 

Don Antonio Montero, entre los extremeños más influyentes

El Arzobispo de Mérida-Badajoz, don Antonio Montero Moreno aparece como uno de los veinte extremeños más influyentes en una lista que hacía pública recientemente el diario El Mundo. Este periódico ha realizado un gran sondeo entre seiscientos expertos de diversos ámbitos de la actividad española del que se obtienen los cien personajes más influyentes en España y los veinte de cada comunidad autónoma.

Junto a don Antonio figuran en la lista de extremeños más influyentes personajes vinculados al mundo de la política, la magistratura, el sindicalismo, empresarios, profesores y periodistas.

 

Las parroquias de Badajoz hicieron regalos de Reyes a los presos

Por quinto año consecutivo las parroquias de Badajoz, a través de sus Cáritas, han colaborado con la capellanía del Centro Penitenciario y con el Voluntariado Cristiano de Prisiones para que el día de Reyes no les falte a los privados de libertad la alegría de una "bolsita" con sus pequeños regalos. Su aportación, a la que se ha sumado Caja Badajoz, ha sido de medio millón de pesetas.

Todos los que trabajan en esta parcela de la Iglesia, tan olvidada e incomprendida por gran parte de la sociedad, han expresado a Iglesia en camino su "alegría con la solidaridad de las comunidades que nos prestan su apoyo cada año".

 

Católicos y protestantes organizan actos
conjuntos para pedir la unidad de los cristianos

El jueves comenzaba la semana de oración por la unidad de los cristianos, que este año lleva por lema "Yo soy el camino, la vedad y la vida". Con ella se quiere que los cristianos de las distintas confesiones pidan a Dios la unidad de todos los que creen en Cristo.

Según el director del Secretariado Diocesano de Ecumenismo, don José Antonio Salguero, "el ecumenismo ha adquirido un gran auge en la Iglesia Católica a partir del Concilio Vaticano II, si bien los antecedentes hay que buscarlos en el siglo XIX, fundamentalmente en Francia". Salguero continúa asegurando que se han dado pasos muy importantes "desde un pasado con guerras de religión hasta lo que hoy es ya una exigencia de la Iglesia donde se ha avanzado mucho en aspectos bíblicos, litúrgicos y, desde luego, en la ecuménica. Tenemos muchas cosas que hacer en común, tenemos que orar al mismo Dios y Padre bajo el impulso del mismo Espíritu y con un solo Señor, que es Jesús".

Don Ramón Bellew, pastor evangélico en Badajoz afirma que en su comunidad se encuentran muy contentos . "En lo que se refiere a compartir la fe -asegura- nuestra postura no es de dureza en el sentido de que nosotros tengamos una verdad que otros no tengan, sino que, sin comprometer nuestros principios, nuestras creencias, compartir lo que tenemos, la forma de entender la fe, la forma de experimentar a Cristo. Yo creo que mi misión no es ver crecer aquí la Iglesia Evangélica sino dejar más cerca del Señor a toda persona con la que tengo que tratar".

Don Ramón manifiesta que al existir mucha autonomía entre las diferentes iglesias protestantes, no existe un conocimiento exacto de las que operan en la provincia de Badajoz, si bien existe poca presencia. "Tengo entendido -nos dice- que en toda Extremadura hay alrededor de mil evangélicos comprometidos con sus iglesias". Entre ellos se encontrarían "la Iglesia Evangélica Española, la Iglesia Evangélica de Filadelfia, adventistas, pentecostales y bautistas, principalmente".

Actos programados

Para esta semana de oración por la unidad se han programado dos actos. El día 25 a las ocho de la tarde se realizará una celebración ecuménica en la iglesia de la Descalzas de Badajoz, en la calle Menacho. Esta celebración será presidida por el Arzobispo, que estará acompañado por otros sacerdotes y pastores protestantes. El día anterior, a la misma hora en la iglesia protestante de El Salvador, en la calle Muñoz Torrero, tendrá lugar un recital ecuménico en el que el cuarteto "Upsala" interpretará expresiones músicales de la fe católica y protestante a lo largo de la historia.

 

Clausurado el curso "El cristianismo ante el siglo XXI"

Recientemente se clausuró el curso "El cristianismo ante el siglo XXI", organizado por el Servicio de Asistencia Religiosa de la Universidad de Extremadura y celebrado en dicha Universidad, con el apoyo del Vicerrectorado de Acción Cultural y Servicios Universitarios.

El acto de clausura se dividió en dos momentos. Uno en el que se realizó una mesa redonda en torno al tema "Ser cristiano hoy y en nuestro mundo". En ella participaron don Valentín Gómez, profesor de física en Cáceres, don Fabio Almeida, estudiante de económicas, doña Arancha Iskuza, funcionaria de Correos, y don Antonio Montero, Arzobispo de Mérida-Badajoz.

Durante la segunda parte, don Felipe Domínguez Romero, profesor de sociología de la religión en el Centro Superior de Estudios Teológicos de Badajoz, impartió una conferencia que llevaba por título "Cultura postmoderna y nuevas formas de religiosidad", en la que trató de algunas cuestiones fundamentales en torno a la vivencia de la religión hoy.

Este acto puso punto final al curso que, a lo largo de 10 sesiones, ha pretendido servir para acercar a las grandes cuestiones de la cristología y del cristianismo en el mundo actual y en el venidero.

 

Jóvenes de Fuente del Maestre apadrinan
a diez niños mozambiqueños como acción jubilar

Ochenta jóvenes de Fuente del Maestre, que han recibido la confirmación recientemente, han llevado a cabo, como acción jubilar, el apadrinamiento de 10 niños mozambiqueños. Esta acción, a la que se suman otros jóvenes que continúan en catequesis para recibir el mismo sacramento, se ha realizado a través de las Hermanas Mercedarias de la Caridad. Para ello han ido aportando cada uno, durante todas las semanas, una cantidad de dinero módica, según sus posibilidades.

Estos jóvenes recibían el pasado día 10 de Enero la confirmación de manos del Arzobispo junto a otra decena de adultos en la Parroquia de Nuestra Señora de la Candelaria de Fuente del Maestre, en una celebración festiva y emotiva. Los jóvenes han asistido durante tres años al período de formación correspondiente para formarse en la fe y tener conocimiento del sacramento que iban a recibir.

Fin de año solidario

En otro orden de cosas, la parroquia, al igual que comenzó ayudando de manera generosa al tercer mundo, ha querido terminarlo del mismo modo enviando, en primer lugar, 1.000.000 de pesetas a la India y recaudando en la Colecta del Domund la mayor cantidad de la Diócesis 1.021.290 pesetas.

De todo ello, además de otras actividades y asuntos de relieve e interés se puede encontrar información en internet en la página web de la parroquia cuya dirección es http://usuarios.tripod.es/parroquiacandelaria

 

Falleció don Fermín Sánchez Pecero

El sacerdote don Fermín Sánchez Pecero, natural de Fuente del Maestre, fallecía la pasada semana en Bélmez (Córdoba) a la edad de 81 años.

Ordenado sacerdote el 25 de junio de 1944, don Fermín fue ecónomo de Sancti Spiritus, de La Garrovilla y de Bienvenida, además de encargado de Torremayor. En octubre del 74 fue nombrado capellán de las Hermanitas de los Ancianos de su pueblo natal.

Don Fermín celebró sus bodas de oro sacerdotales en el 94 junto a don Pedro Caballero, fallecido recientemente.

 


Al paso de Dios

Yo rezo por la paz

Yo gobierno, yo legislo, yo dialogo, yo vigilo, yo persigo... y yo rezo también se conjuga en la búsqueda de la paz. Así lo hacemos muchos cristianos privada y públicamente: poner oración frente al terrorismo, añadiéndola a cualquier otra opción o acción que podamos hacer como ciudadanos. El gobernante, el político, el policía.. ponen al servicio de la paz su contribución y los miembros de la Iglesia católica, como colectivo religioso, ofrecen la suya, desde su convicción profunda de que es un don esencial para el ser humano y un bien que tiene su origen en el ser y en el querer de Dios.

En favor de la paz apelan a la conciencia de los terroristas (si les queda algo de sensibilidad), denuncian la indignidad de esos actos desde una visión cristiana del ser humano e invocan al Señor de la historia para que no permita que nadie frustre sus planes sobre el hombre y sobre el mundo. Los cristianos trabajan todo eso en su corazón, intentan vivirlo en su convivencia ciudadana, lo asumen en sus responsabilidades políticas, lo expresan con su palabra y con sus gestos y lo cultivan en su experiencia religiosa. La oración es la expresión de sus sentimientos, sus actitudes y su modo de entender y vivir las relaciones sociales.

Cada uno ha de poder poner su parte en la tarea de pacificar, y es bueno que así sea, y conviene que todos respeten y valoren lo que hace el otro, y que lo que sume sean las iniciativas de cada cual en favor de los valores que indubitablemente deben concitar unanimidad social: la paz y el respeto a la vida.

Amadeo Rodríguez Magro
(amadeo.vgeneral@planalfa.es)

 


Liturgia del domingo

Celebramos el III Domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios

Libro de Nehemías 8, 2-4a. 5-6. 8-10

En aquellos días, el sacerdote Esdras trajo el libro de la Ley ante la asamblea, compuesta de hombres, mujeres y todos los que tenían uso de razón. Era mediados del mes séptimo. En la plaza de la Puerta del Agua, desde el amanecer hasta el mediodía, estuvo leyendo el libro a los hombres, a las mujeres y a los que tenían uso de razón. Toda la gente seguía con atención la lectura de la Ley. Esdras, el escriba, estaba de pie en el púlpito de madera que había hecho para esta ocasión. Esdras abrió el libro a la vista de todo el pueblo ­pues se hallaba en un puesto elevado­ y, cuando lo abrió, toda la gente se puso en pie. Esdras bendijo al Señor, Dios grande, y todo el pueblo, levantando las manos, respondió: Amén, amén. Después se inclinaron y adoraron al Señor, rostro en tierra. Los levitas leían el libro de la ley de Dios con claridad y explicando el sentido, de forma que comprendieron la lectura. Nehemías, el gobernador, Esdras, el sacerdote y escriba, y los levitas que enseñaban al pueblo decían al pueblo entero: Hoy es un día consagrado a nuestro Dios: no hagáis duelo ni lloréis. Porque el pueblo entero lloraba al escuchar las palabras de la Ley. Y añadieron: Andad, comed buenas tajadas, bebed vino dulce y enviad porciones a quien no tiene, pues es un día consagrado a nuestro Dios. No estéis tristes, pues el gozo en el Señor es vuestra fortaleza.

Salmo 18, 8. 9. 10. 15

R. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.

La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye al ignorante.

Carta 1ªde san Pablo a los Corintios 12, 12-30

Hermanos: Lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo. Todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu. El cuerpo tiene muchos miembros, no uno solo. (...) Pues bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno es un miembro. (...).


Evangelio según san Lucas 1-4; 4, 14-21

Excelentísimo Teófilo: Muchos han emprendido la tarea de componer un relato de los hechos que se han verificado entre nosotros, siguiendo las tradiciones transmitidas por los que primero fueron los testigos oculares y luego predicadores de la palabra. Yo también, después de comprobarlo todo exactamente desde el principio, he resuelto escribírtelos por su orden, para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido.

En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas, y todos le alababan.

Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: "El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor".

Y enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga tenía lo ojos fijos en Él. Y Él se puso a decirles:

- Esta Escritura que acabáis de oir, se ha cumplido hoy.

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

22, lunes: Hb 9, 15. 24-28; Mc 3, 22-30.
23, martes: Hb 10, 1-10; Mc 3, 31-35.
24, miércoles: Hb 10, 11-18; Mc 4, 1-20.
25, jueves: Hch 22, 3-16; Mc 16, 15-18.
26, viernes: 2 Tm 1, 1-8; Lc 10, 1-9.
27, sábado: Hb 11, 1-2. 8-10; Mc 4, 35-41.
28, domingo: Jr 1, 4-5. 17-19; 1Co 12, 31 ­ 13, 13; Lc 4, 21-30.

Comentario litúrgico

Tenían los ojos fijos en Él

ES fácil comprender que, en este domingo, pongamos nuestra atención solamente en la lectura evangélica por diversas razones, siendo la primera el hecho que comenzamos la lectura continuada del evangelio escrito por san Lucas como corresponde al ciclo C en el que nos encontramos.

Cada domingo iremos oyendo, páginas tras páginas, el relato que nos ha dejado este santo evangelista. Como para llamar la atención del lector, y es nuestro caso, ha hecho una introducción a su libro y la dirige a un tal Teófilo, que posiblemente no es un personaje concreto sino cualquier curioso que se asome a sus páginas. El evangelista espera que sea un verdadero "Teo-filo" es decir "amante de Dios". En esas líneas introductorias explica los trabajos que se ha tomado para poder presentar su obra. Esto último nos da una idea de cómo se han hecho los evangelios, que no son crónicas periodísticas sino el remanso por escrito de un proceso de boca a boca, de escritos parciales, etc. sobre los hechos y las palabras del Señor.

Después de esta introducción general, la lectura de hoy da un salto y nos presenta el inicio de la vida pública de Jesús que vuelve a estar con los suyos, después de su bautismo en el Jordán. Se presenta a la reunión de los sábados en la sinagoga, hace la lectura y en ese momento, se crea la expectación: "Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él". Era el momento de la homilía. Fue breve, pero densa. El anuncio mesiánico de Isaías se estaba realizando en Jesús. Aún hoy se sigue repitiendo la escena: los cristianos seguimos teniendo los ojos fijos en Él y Él sigue dando su palabra y presencia.

Antonio Luis Martínez

 

Santoral

22 de enero: san Vicente Mártir (+ 302)

Este diácono de Zaragoza murió en Valencia durante la persecución del emperador Diocleciano.

Sabido es cómo las primeras persecuciones fueron más bien esporádicas y circunstanciales, las del siglo III, salvo titubeos y periodos de paz, se perfeccionaron poco a poco, pero las últimas oleadas persecutorias, en tiempos de Decio y Diocleciano, constituyeron todo un ejemplo de planificado desarrollo represor, digno de la mejor policía hitleriana; al fin y al cabo los tiranos suelen copiarse unos a otros siendo muy poco originales.

El diácono Vicente, de familia consular zaragozana, será encarcelado y torturado con terrible refinamiento por negarse a entregar los libros cristianos y especialmente la Sagrada Biblia. La persecución de Diocleciano supuso la pérdida de gran parte de la literatura cristiana de la antigüedad, pero encontró en el joven Vicente un campeón del mejor amor bíblico: no sólo estudia y predica con especial fecundidad sino que muere por negarse a entregar el libro sagrado.

Los católicos hemos conservado el don divino de la Eucaristía , los protestantes el don de la palabra de Dios y los orientales el don del misterio en la alabanza...pero hubo un tiempo previo a la división de la Iglesia en que los mártires lo dieron todo por el único Dios de todos. El cristianismo ha de volver siempre a sus orígenes para recuperar su propia valentía: Vicente significa "vencedor". Ojalá nos ayude a vencer nuestras divisiones y nuestra bíblica pereza para conocer la Sagrada Escritura.

Manolo Amezcua

Los santos de la semana

22, lunes: Vicente, Valerio, Anastasio, Vicente Palotti, Laura Vicuña.
23, martes: ldefonso, Emerenciana, Agatángelo, Eusebio.
24, miércoles: Francisco de Sales, Feliciano, Nª.Sª. de la Paz.
25, jueves: Conversión de san Pablo. Ananías, Tiro y Floro.
26, viernes: Timoteo y Tito, Teógenes, Paula, Gabriel, Alberico.
27, sábado: Ángela de Mérici, Julián, Devota, Maura, Enrique de Ossó.
28, domingo: Tomás de Aquino, Tirso, Radegunda.

 

Contraportada

La Conferencia Episcopal Española hace una propuesta de "Testamento vital"

Trata de evitar tanto la eutanasia activa
como la prolongación abusiva del proceso de muerte

En el momento en el que el pleno del Parlamento de Cataluña daba su visto bueno al proyecto de ley que permitirá a cualquier persona evitar ciertas acciones médicas en caso de sufrir una enfermedad terminal, la Conferencia Episcopal Española publicaba, en su página web (www.conferenciaepiscopal.es) una propuesta de "Testamento vital".

La nueva ley catalana, aprobada recientemente por unanimidad, prevé que cualquier persona que padezca una enfermedad incurable, dolorosa y mortal pueda dejar constancia de su voluntad expresa de no ser mantenida en vida por medios artificiales. Esto se hace ordinariamente con el así llamado &laqno;Testamento vital».

La propuesta de &laqno;Testamento vital», distribuida por la Conferencia Episcopal Española, busca prevenir a los médicos ante cualquier posibilidad de aplicación de la eutanasia y, al mismo tiempo, evitar el así llamado ensañamiento terapéutico, es decir, la suministración de tratamientos inútiles y en ocasiones dolorosos.

El signatario de ese 'Testamento' pide que "si por mi enfermedad llegara a estar en situación crítica irrecuperable, no se me mantenga en vida por medio de tratamientos desproporcionados o extraordinarios; que no se me aplique la eutanasia activa ni que se me prolongue abusiva e irracionalmente mi proceso de muerte; que se me administren los tratamientos adecuados para paliar los sufrimientos". Asimismo, pide "ayuda para asumir cristiana y humanamente mi propia muerte".

Para que tenga validez el "Testamento vital", según indica la nueva ley catalana, deberá ser confirmado ante notario o bien ante tres testigos, dos de los cuales no han de tener parentesco o relación patrimonial con el interesado y también hará falta entregarlo al centro sanitario donde la persona deba ser atendida para incorporarlo a su historial clínico.

Texto íntegro del "Testamento vital"

A mi familia, a mi médico, a mi sacerdote, a mi notario:

Si me llega el momento en que no pueda expresar mi voluntad acerca de los tratamientos médicos que se me vayan a aplicar, deseo y pido que esta Declaración sea considerada como expresión formal de mi voluntad, asumida de forma consciente, responsable y libre, y que sea respetada como si se tratara de un testamento.

Considero que la vida en este mundo es un don y una bendición de Dios, pero no es el valor supremo absoluto. Sé que la muerte es inevitable y pone fin a mi existencia terrena, pero desde la fe creo que me abre el camino a la vida que no se acaba, junto a Dios.

Por ello, yo, el que suscribe........................ pido que si por mi enfermedad llegara a estar en situación crítica irrecuperable, no se me mantenga en vida por medio de tratamientos desproporcionados o extraordinarios; que no se me aplique la eutanasia activa, ni que se me prolongue abusiva e irracionalmente mi proceso de muerte; que se me administren los tratamientos adecuados para paliar los sufrimientos.

Pido igualmente ayuda para asumir cristiana y humanamente mi propia muerte. Deseo poder prepararme para este acontecimiento final de mi existencia, en paz, con la compañía de mis seres queridos y el consuelo de mi fe cristiana.

Suscribo esta Declaración después de una madura reflexión. Y pido que los que tengáis que cuidarme respetéis mi voluntad. Soy consciente de que os pido una grave y difícil responsabilidad. Precisamente para compartirla con vosotros y para atenuaros cualquier posible sentimiento de culpa, he redactado y firmo esta declaración.

Firma y fecha:


La Iglesia en América Latina:

http://www.aciprensa.com/iglesia.htm

 



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