Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://www.christusrex.org./www1/camino/camino.html

Número 468. 19 de enero de 2003

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 


Portada

El Arzobispo aprueba el Plan Pastoral Diocesano

El pasado domingo, día del Bautismo de Jesús, el Arzobispo, don Antonio Montero, ha dado su aprobación al Plan Pastoral de la diócesis derivado, principalmente, de la Asamblea diocesana del 2002.

El Plan tiene tres pilares: los jóvenes, las familias y las personas alejadas de la fe. Se pretende impulsar una pastoral misionera, que se nutre de la experiencia de Dios y se transmite eficazmente, con especial incidencia en los tres ámbitos antes descritos, para lo que se proponen una serie de acciones.

En la presentación del Plan y refiriéndose a los sectores hacia los que se enfoca la acción del Plan, el Arzobispo don Antonio Montero afirma que son "sectores humanos y pastorales de tremenda y retadora actualidad para la presencia misericordiosa y para el ministerio evangelizador de la Iglesia".


Editorial

Dentro del ambiente prebélico que se respira a nivel internacional, motivado tanto por los preparativos que, a gran escala y desoyendo las reiteradas llamadas a la paz de Juan Pablo II, está llevando a cabo EE.UU. para un próximo ataque a Irak, como por las amenazas de un nuevo frente de conflicto armado, esta vez nuclear, por parte de Corea del Norte, así como por el terrorismo que ataca cuando puede, no deja de ser gratificante y reconciliador con la bondad y recta razón del ser humano la decisión del gobernador del estado norteamericano de Illinois, el republicano Georges Ryan, de conmutar la pena de muerte de 156 reos condenados a morir en dicho estado.

No cabe duda de que ésta es una buena noticia ­evangélica- en medio del miedo circundante y la prueba de que la perseverancia en instaurar la cultura de la vida en todos sus estadios y condiciones, aunque lleve consigo para quienes las promueven pasar por los desiertos de la incomprensión, acaba convenciendo y sintonizando con el corazón del hombre, a la par que lo hace depositario de la bienaventuranza que Jesús prometió a los pacíficos.

Ojalá, este signo de humanidad y, por ello del Reino de Dios, sea imitado por los gobernantes que tienen en sus manos detener esta escalada de amenazas de guerra y hagan caso a las palabras del Papa Juan Pablo II que el pasado lunes, en su discurso a los representantes diplomáticos ante la Santa Sede, exclamó de manera contundente: "¡No a la guerra! Ésta nunca es una simple fatalidad. Es siempre una derrota de la humanidad". Por el contrario, añadió, "el derecho internacional, el diálogo leal, la solidaridad entre los Estados, el ejercicio tan noble de la diplomacia, son los medios dignos del hombre y las naciones para solucionar sus contiendas. Digo esto pensando en quienes todavía ponen su confianza en el arma nuclear y en los demasiados conflictos que todavía aprisionan a nuestros hermanos, los hombres".

Probemos a orar a Dios por esta noble causa. En ello nos va la vida.


Documentos diocesanos

Nuevo Plan Pastoral de la diócesis para el trienio 2003-2005

Ha sido elaborado por el Consejo Pastoral de la diócesis y aprobado por el Arzobispo

El domingo 12 de enero, día del Bautismo de Jesús, el Arzobispo, don Antonio Montero, ha dado su aprobación al Plan Pastoral de la diócesis derivado, principalmente, de la Asamblea diocesana del 2002, cuyas conclusiones, ya publicadas, llegarán en estos días a todos los fieles de la diócesis.
El Plan Pastoral se edita en un fascículo propio, que también se hará llegar a las comunidades y cuyo texto, en lo esencial, anticipamos en este número de Iglesia en camino.

Juan Pablo II nos invita a caminar con esperanza en este nuevo milenio (cf. NMI 58), caminar con el convencimiento de que la salvación ya está iniciada, ha comenzado a actuar, y en Jesús, uno de nuestra raza, ha entrado ya de forma definitiva. Su resurrección es el verdadero fundamento de nuestra esperanza cristiana. Es la prueba definitiva de que el mal, la injusticia y la muerte no tienen la última palabra.

La Asamblea Diocesana, que acabamos de celebrar, es un signo de esperanza en el caminar de nuestra Diócesis. En el recuerdo del Sínodo Pacense, a los diez años de su celebración, y en el discernimiento del momento presente, la Asamblea nos acaba de señalar todo un camino y programa pastoral, para construir responsablemente el futuro de nuestra Diócesis, en la esperanza de Jesucristo resucitado que hoy nos acompaña con su Espíritu.

Y comenzamos a avanzar hacia ese futuro con una esperanza encarnada y comprometida a través de este nuevo Plan Pastoral (2003-2005), que nace con el deseo de ayudar a nuestras comunidades a salir a los caminos de las familias, los jóvenes y las personas que viven alejadas de la fe, para que con entrañas de misericordia compartan sus caminos y aviven sus esperanzas a la luz de la Buena Nueva de Jesucristo.

El Plan Pastoral Diocesano ha sido elaborado por el consejo de Pastoral diocesano y aprobado por el Señor Arzobispo.

Fundamentación

El Plan pastoral 2003-2006 se fundamenta principalmente en:

- La Asamblea Diocesana, que se ha vertebrado sobre dos grandes bloques: La Contemplación y La Misión. Con dos objetivos generales:

1 Intensificar en nuestras comunidades una fuerte experiencia de Dios que lleve a todos sus miembros a contemplar el rostro de Jesucristo en la vida diaria, desde la oración personal y comunitaria, desde la oración litúrgica, desde la comunión fraterna y desde la solicitud por los pobres para ser testigos creíbles del evangelio en el mundo de hoy.

2 Optar con decisión por una pastoral evangelizadora y misionera que, abierta a los signos de los tiempos, pueda dar respuestas de esperanza al hombre de hoy.

- El Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal Española 2002-2005, con estas prioridades pastorales: El encuentro con el Misterio de Cristo y la llamada a la santidad: la comunicación del Evangelio de Cristo y la Comunión en el amor de Cristo.

- Las reflexiones y aportaciones llevadas a cabo en: El Consejo Episcopal, La Comisión Permanente del Consejo de Pastoral Diocesano, Las Delegaciones y Secretariados y el Consejo Pastoral Diocesano.

(El texto introductorio de las acciones del Plan Pastoral, que publicamos en las páginas centrales , está precedido por algunas referencias y criterios teológicos-pastorales, para los que carecemos de espacio, limitándonos aquí a los enunciados o títulos de los mismos.)

Algunas referencias y criterios teológicos-pastorales presentes en la elaboración del Plan

El Plan se ha estructurado teniendo presente en su fundamentación y posterior desarrollo estas referencias y criterios teológicos-pastorales:

a) Caminar con nuestros hermanos

El Concilio Vaticano II puso de manifiesto que la Iglesia "no puede dar mayor prueba de solidaridad, respeto y amor a toda la familia humana que la de dialogar con ella acerca de todos sus problemas, aclarárselos a la luz del Evangelio y poner a disposición del género humano el poder salvador que la Iglesia, que conducida por el Espíritu Santo, ha recibido de su Fundador. Es la persona del hombre la que hay que salvar. Es la sociedad la que hay que renovar" (GS 3).

En esta prueba de solidaridad, queremos que nuestro plan nos señale un camino de encuentro con los hombres y mujeres de nuestra diócesis: camino de empatía y diálogo para poder evangelizar desde dentro de los ambientes (cf. EN 18). Pretendemos discernir cuáles son hoy los signos de los tiempos e interpretarlos a la luz del Evangelio y de la experiencia humana (cf. GS 4); queremos que la Iglesia diocesana se sienta íntima y realmente solidaria del genero humano y de su historia (cf. GS 1) en el contexto concreto de nuestra diócesis de Mérida-Badajoz, formulando orientaciones pastorales adecuadas a la condición de esta comunidad (Cf. NMI 29).

b) Caminar acompañando especialmente a las familias, a los jóvenes y a las personas que se encuentren en situaciones de alejamiento de la fe

Queremos realizar este caminar con todos los hombres y mujeres de nuestras comunidades; pero principalmente, en estos tres próximos años, pretendemos acercarnos a las familias, los jóvenes y las personas que se encuentran en situaciones de alejamiento de la fe.

c) Caminar desde Cristo

El encuentro con Jesús, el Cristo, fue el punto de partida que desencadenó la evangelización. Todo comienza cuando aquellos hombres y mujeres experimentaron en Jesús la cercanía salvadora de Dios y su Amor incondicional. La evangelización comienza como comunicación de esta experiencia salvífica: "Lo que hemos oído, lo que han visto nuestros ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos acerca de la Palabra que es la vida... esto que hemos visto y oído os lo anunciamos también a vosotros para que también vosotros lo compartáis con nosotros; y nuestro compartir lo es con el Padre y con su Hijo Jesús, el Cristo" (1 Jn 1,1-3).

Con Cristo sabremos afrontar confiadamente las tentaciones que sentiremos al caminar, como las padeció Moisés: "No me creerán", "no sé hablar", "no escucharán mi voz" (Cf. Ex 4). Pero en unión con Cristo podremos decir: "Todo lo puedo en Aquél que me conforta" ( Ef. 4,15). La confianza surge y se mantiene cuando nos dejamos guiar por la gracia (cf. NMI 20), cuando nos dejamos llevar y llenar conscientemente por la acción salvadora, liberadora y santificadora de Dios, cuando acogemos de Dios "un corazón nuevo y un espíritu nuevo" (Ez 36,26).

d) Caminar en la esperanza activa y transformadora del Reino

En una sola frase se puede resumir toda la misión de Jesús: "Tengo que anunciar la buena noticia del Reino de Dios.., porque para eso he sido enviado" (Lc 4,43). Este anuncio del reinado de Dios es una gran noticia para el mundo. Por eso se la llama "la Buena Nueva", "el evangelio", es decir, la buena noticia por antonomasia, la mejor noticia que se puede escuchar. Es la "alegre buena nueva" (Mc 1,15).

Al caminar como evangelizadores en medio de nuestros hermanos, necesitamos tomar conciencia de que evangelizar no es sólo anunciar una verdad, ofrecer una doctrina, sino comunicar la propuesta salvadora de Jesús de tal manera que pueda ser recibida como buena nueva: "Evangelizar significa para la Iglesia llevar la Buena Nueva a todos los ambientes y, con su influjo, transformar desde dentro, renovar a la misma humanidad" (EN 18).


Centrales

Fue aprobado por el Arzobispo el pasado domingo, día del Bautismo de Jesús

El Plan Pastoral Diocesano centra su atención especialmente en jóvenes, familia y alejados

El pasado domingo, el Arzobispo, don Antonio Montero, ha dado su aprobación al Plan Pastoral Diocesano 2003-2005, el tercero elaborado y cumplido desde 1996 hasta hoy.

El Plan tiene tres pilares: los jóvenes, las familias y las personas alejadas de la fe.

Se pretende impulsar una pastoral misionera, que se nutre de la experiencia de Dios y se transmite eficazmente, con especial incidencia en los tres ámbitos antes descritos.

Como objetivos específicos encontramos compartir las alegrías, problemas e interrogantes de los jóvenes, la familia y los alejados, "sin colocarnos al margen o por encima de ellos. amar y acompañar en la vida ordinaria" e iluminar y discernir la vida desde la Palabra de Dios, "dar a conocer el amor apasionado de Dios, que nos entiende, acoge, perdona, busca para nosotros un futuro siempre mejor, quiere nuestra salvación".

También se recoge entre esos objetivos específicos "caldear el corazón con la Palabra, la oración, la celebración , para gozar con la esperanza de Jesucristo. Celebrar la presencia viva de Cristo entre nosotros, contemplar su rostro, transformar desde Él y con Él nuestros sentimientos y actitudes y correr a transmitir a otros lo que hemos experimentado".

Respecto a los jóvenes, se quiere buscar caminos de presencia en el mundo juvenil e iniciar procesos que los acompañen y les ayuden a crecer en la fe para que sean testigos en sus propios ambientes. Se pretende hacer camino con las familias, impulsando acciones significativas para que conozcan, vivan, celebren, transmitan y se comprometan con la Buena Noticia de Jesús.

Por lo que se refiere a las personas alejadas de la fe, se hace especial incidencia en la necesidad de salir al camino de las personas y ambientes marcados por la increencia con iniciativas que favorezcan un encuentro evangelizador. En cada uno de estos bloques se proponen una serie de acciones.

En la presentación del Plan, don Antonio Montero se dirige a los "pastores, a las comunidades de vida consagrada y a todo el Pueblo de Dios", y presenta a éste como instrumento y guía de la acción pastoral y de la vida cristiana durante los tres próximos años".

Refiriéndose a los sectores hacia los que se enfoca la acción del Plan: jóvenes, familia y alejados, don Antonio afirma que son "sectores humanos y pastorales de tremenda y retadora actualidad para la presencia misericordiosa y para el ministerio evangelizador de la Iglesia. Ésta ha de ser contemplada como Pueblo de Dios en la familia humana, como fermento, sal y luz, como multitud de testigos del Evangelio, del Reino y de la Resurección de Jesús".

Don Antonio Montero destaca que "un Plan pastoral tiene siempre mucho de organigrama casi mecánico, con responsabilidades concertadas; de diseño curricular para la transmisión gradual de unos contenidos; de sistema de fontanería con redistribución de canales; pero es mejor contemplarlo como un árbol lleno de vida que desde el tronco y la raíz reparte savia y verdor a todo el entramado de tallos, hojas, flores y frutos. No es el que planta ni el que riega, sino Dios que da el crecimiento. Pero ¡ay de nosotros si no sembramos, regamos, abonamos y podamos, como buenos obreros de su viña!".

Jovenes

En el apartado de jóvenes se ofrecen tres bloques de acciones concretas:

1. Acogida y acompañamiento:

- Encuentros o asambleas para reflexionar sobre la situación de los jóvenes.

- Iniciativas y espacios de encuentros abiertos a jóvenes no integrados en procesos de fe (campañas, marchas, encuentros).

- En la preparación al sacramento de la Confirmación, acompañar especialmente a los jóvenes que manifiestan una mayor inquietud, sensibilidad, etc.

- Cursos de formación de animadores sobre el Acompañamiento personal.

- Convivencias con jóvenes que van a comenzar en la Universidad.

- Talleres de maduración para fomentar el desarrollo de las habilidades sociales.

- Ofrecer a los jóvenes la posibilidad de participar en una experiencia de oración, reflexión, etc. convivencia y

- Encuentro con jóvenes de otras diócesis.

2. Crecimiento en la Fe y el compromiso en los ambientes jóvenes:

- Acompañamiento a los jóvenes que se encuentran en la preparación del sacramento de la confirmación, y ofertarles posteriormente: Movimientos de Acción Católica, Grupos de Pastoral Juvenil y otras asociaciones.

-Planificación de acciones encaminadas a incidir y transformar sus propios ambientes: campañas, encuentros, etc.

-Los jóvenes han de participar en los espacios en los cuales puedan madurar y ser protagonistas.

- Acompañamiento para que descubran una espiritualidad militante:

* Oraciones en contacto con la vida.

* Celebraciones específicas.

* Lectura creyente de la realidad.

- Curso sobre el Proyecto personal de Vida.

- Materiales de ayuda diversos para los procesos.

3. Organización, animación y coordinación de la Pastoral de Jóvenes:

- Creación y formación de un equipo de animadores.

- En cada parroquia nombrar un responsable laico de pastoral de juventud.

- Realizar una programación anual.

- Designación de un responsable arciprestal y encuentro trimestral con los responsables arciprestales.

- Diseño y realización de un Plan de Formación para animadores.- Creación de un equipo de pastoral educativa.

Familia

En el apartado de familia se ofrecen cuatro bloques de acciones concretas, que incluyen vivencia y testimonio. Esos bloques con sus respectivas propuestas son:

1. Familia que crece en la fe y la transmite:

Las propuestas en torno a la familia que crece en la fe y la transmite son las siguientes:

- Creación o potenciación de los grupos de matrimonios y de los Movimientos de espiritualidad.

- Catequesis familiar.

-Catequesis de adultos.

- Cursillos prematrimoniales.

- Escuelas de Padres.

- Reuniones de padres con profesores de religión.

- Convivencias vocacionales.

2. Organización, animación y coordinación de la Pastoral Familiar:

- Creación de un equipo de personas encargadas de animar y coordinar la pastoral familiar.

- Convocar una Semana Diocesana de la Familia.

3. Familia que ora y celebra la fe:

- Talleres para que los padres susciten el despertar religioso y enseñen a orar a los pequeños.

- Encuentros y retiros familiares.

- Celebraciones litúrgicas parroquiales: día de la familia, bodas de plata, unciones comunitarias, primeras comuniones, bautizos etc.

- Materiales de oración familiar.

- Materiales bíblicos para la familia.

- En las novenas, triduos etc. tener eje transversal de las homilías, reflexiones y celebraciones a la familia.

4. Familia solidaria y comprometida:

- Encuentros o asambleas para reflexionar sobre la situación de la familia.

- Reuniones con las personas mayores para analizar su situación.

- Presencia en las familias en los momentos de alegría y de dolor .

- Proyectos de ayuda y de atención pastoral a familias desestructuradas y a aquellos matrimonios que se han separado.

- Presencia y compromiso de los padres en las instituciones educativas de la diócesis.

- Creación de un Centro de Orientación Familiar.

Alejados de la fe

Otro de los pilares del Plan Pastoral diocesano son los alejados de la fe cristiana, para los que se proponen tres bloques de acciones:

1. Acciones de primer anuncio:

- Acciones primer anuncio orientadas a lograr un impacto evangelizador: jornadas, misiones populares renovadas, cursillos de cristiandad, etc.

- En las situaciones de demanda sacramental hemos de procurar anunciar explícitamente a Jesucristo.

- Las celebraciones y las homilías de entierros, bodas, triduos, novenas etcétera han de ser evangelizadoras.

- Cursos de formación para los hermanos de Cofradías y Hermandades.

- Creación de foros de reflexión, diálogo y debate en tomo a cuestiones actuales de orden cultural y propuesta y oferta con temas de actualidad, que propicien el diálogo fe-cultura.

2. Aportaciones sobre presencia y compromiso en los ambientes:

- Iniciación y potenciación de los Movimientos de Acción Católica.

- Puesta en marcha de los itinerarios de Formación para la acción.

-Encuentro:s, visitas, eucaristías, unciones comunitarias, etc. para los enfermos.

- Presencia en los medios de comunicación.

- Creación o renovación de las Cáritas Parroquiales.

- Cursillos de Doctrina Social de la iglesia.

-Creación de grupos de profesionales cristianos que trabajen por la evangelización de la sociedad y de la cultura.

-Participación en las Plataformas, Asociaciones, Movimientos y acciones que, en nuestra sociedad, estén verdaderamente a favor de los débiles de este mundo.

3. Organización, animación y coordinación de la pastoral misionera:

- Creación de un equipo de los equipos de animación misionera.

- Materiales didácticos para divulgar y dar a conocer en las parroquias los documentos de la Pastoral de la Acogida y la Pastoral de la Misericordia.

- Jornadas de intercambio y discernimiento de experiencias misioneras.

- Jornada Diocesana sobre la transmisión de la fe.

 

Lo hizo al recibir a los embajadores del mundo acreditados en la Santa Sede

El Papa clama contra la guerra en Irak y en Tierra Santa

Juan Pablo II pronunció un decidido "¡no a la guerra!" en Irak y en Tierra Santa al recibir el lunes a los embajadores del mundo acreditados ante la Santa Sede.

Tras confesar la impresión que le provoca "el sentimiento de miedo que atenaza frecuentemente el corazón de nuestros contemporáneos", y constatar el "terrorismo pertinaz que puede atacar en cualquier momento o lugar", exclamó: "¡No a la guerra! Ésta nunca es una simple fatalidad. Es siempre es una derrota de la humanidad".

"Digo esto -aclaró- pensando en quienes todavía ponen su confianza en las armas nucleares y en los demasiados conflictos que todavía aprisionan a nuestros hermanos, los hombres".

Por el contrario, añadió el obispo de Roma, "el derecho internacional, el diálogo leal, la solidaridad entre los Estados, el ejercicio tan noble de la diplomacia, son los medios dignos del hombre y las naciones para solucionar sus contiendas".

"Y ¿qué decir de la amenaza de una guerra que podría recaer sobre las poblaciones de Irak, tierra de los profetas, poblaciones ya extenuadas por más de doce años de embargo?", preguntó el Papa a los representantes de 177 países acreditados ante la Santa Sede.

"La guerra nunca es un medio como cualquier otro, al que se puede recurrir para solventar disputas entre naciones", respondió.

"Como recuerda la Carta de la Organización de las Naciones Unidas y el Derecho internacional -subrayó-, no puede adoptarse, aunque se trate de asegurar el bien común, si no es en casos extremos y bajo condiciones muy estrictas, sin descuidar las consecuencias para la población civil, durante y después de las operaciones".

El Santo Padre afrontó también el conflicto en Tierra Santa y e insistió en que los "dos pueblos, el israelí y el palestino, están llamados a vivir uno junto al otro, igualmente libres y soberanos y recíprocamente respetuosos". (ZENIT)

 

Veinticinco misioneros fueron asesinados en el año 2002

Un obispo, dieciocho sacerdotes, religiosos, seminaristas y laicos consagrados perdieron la vida de forma violenta el año pasado: 25 testigos de la fe figuran en el "martirologio" (entre comillas, pues la Iglesia no los ha reconocido oficialmente como mártires) del año 2002 recién elaborado por la Agencia Fides, de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.

Se trata de un elenco necesariamente incompleto que incluye a todo el personal eclesiástico muerto violentamente o que "sacrificó su vida consciente del riesgo que corría, para no abandonar a quienes les habían sido confiados: ellos son los 'mártires de la caridad' según la expresión de Juan Pablo II".

Destaca el "martirologio" de Colombia, donde fueron asesinados el arzobispo de Cali, don Isaías Duarte Cancino, muerto a la salida de una eucaristía, siete sacerdotes, una religiosa y un seminarista.

En esta macabra lista siguen Brasil, Panamá, Uganda, República Democrática del Congo, Madagascar, Burundi, Angola, Sudáfrica, Nigeria, Camerún, República Centroafricana, Filipinas e Irak.

Por regiones, catorce murieron en América, diez en África y uno en Asia. (ZENIT)


Información diocesana

El Rey recibió a los miembros de la Real Academia de Extremadura

Su Majestad el Rey, don Juan Carlos I, recibió este miércoles a los miembros de la Real Academia de Extremadura, encabezados por su presidente, don José Miguel Santiago Castelo.

La recepción se llevó a cabo en el Palacio de La Zarzuela, a las doce de la mañana, y tenía como objetivo ofrecer e imponer a Su Majestad el Rey la Medalla de Oro de la Academia. El acto revistió una gran sencillez y cordialidad, don Juan Carlos departió con los académicos durante más de una hora sobre temas muy variados de nuestra región, que demostró conocer en profundidad.

Entre los miembros de la Real Academia de Extremadura se encuentran el Arzobispo de Mérida-Badajoz, don Antonio Montero y otros dos sacerdotes, don Pedro Rubio Merino y don Francisco Tejada Vizuete, delegado diocesano de Patrimonio. También pertenecía a la Real Academia extremeña el que fuera canónigo, don Carmelo Solís Rodríguez, fallecido en abril de 2001.

 

Sustituye a Don Braulio Rodríguez, actual arzobispo de Valladolid

El obispo de Plasencia, don Carlos López, trasladado a la diócesis de Salamanca

La Nunciatura Apostólica en España comunicaba el pasado jueves, día 9,a la Conferencia Episcopal Española el nombramiento del obispo de Plasencia, don Carlos López Hernández, como obispo de Salamanca.

Don Carlos López sucede en Salamanca a monseñor Braulio Rodríguez Plaza, que desde octubre pasado es arzobispo de Valladolid.

Biografía

Don Carlos nació en Papatrigo (Ávila) el 4 de noviembre de 1945. Fue ordenado sacerdote el 5 de septiembre de 1970.

Es licenciado en Teología y doctor en Derecho Canónico por la Universidad Pontificia de Salamanca. Realizó asimismo estudios en Roma y en Munich.

Durante cuatro años fue formador del Teologado de Ávila y párroco rural en distintas etapas. Entre 1984 y 1994 fue Vicario Judicial de la diócesis de Ávila y entre 1993 y 1994, Vicario Episcopal para el Sínodo Diocesano de Ávila.

Entre 1985 y 1994 fue asimismo Secretario técnico de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos de la Conferencia Episcopal Española (CEE).

Fue nombrado Obispo de Plasencia el 15 de marzo de 1994, recibiendo la ordenación episcopal el 15 de mayo de ese mismo año. Desde febrero de 2002, es el Presidente de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos de la CEE.

 

Don Antonio Montero asistirá a ejercicios espirituales en Madrid

Don Antonio Montero asistirá a los ejercicios espirituales que se impartirán para los obispos españoles en Madrid desde la noche de este domingo, día 19, a la mañana del próximo día 25 y que tendrán lugar en la casa de ejercicios 'Nuestra Señora de los Ángeles y San Ignacio', en Pozuelo de Alarcón.

 

Agenda

Taller de oración.

El día 28 comenzará en la Parroquia de San Pedro de Alcántara, de Badajoz, un taller de oración. Se trata de un método para aprender a orar de diferentes maneras según la metodología de Ignacio Larrañaga S.J. El taller estará abierto a todas las personas que estén interesadas en participar en el mismo.

 


Al paso de Dios

Los gitanos

Acaba de aparecer, sin hacer excesivo ruido, un documento de la Conferencia Episcopal sobre la relación pastoral de Iglesia de España con los gitanos. En él se pone de relieve y se estimula la labor de las instituciones eclesiales con la población gitana y se hace una valoración de la cultura de este pueblo, especialmente en aquellos valores que más sintonizan con el cristianismo. Como no siempre los cristianos de a pié tenéis acceso al contenido de estos documentos, aprovecho, aunque sea con la brevedad esta columna, para ofreceros sus ideas esenciales.

El documento de los obispos contiene, sobre todo, un mensaje de respeto y de servicio, pues en el fondo lo que pretende es que hagamos nuestras las palabras que un día dijo Pablo VI dirigidas a los gitanos: "Vosotros estáis en el corazón de la Iglesia". Pero también nos recuerda cualquier acercamiento a este colectivo ha de hacerse aceptando respetuosamente su diversidad cultural, que hay que conocer y amar. Máxime, teniendo en cuenta que en la cultura gitana hay valores nítidamente evangélicos: el respeto a la familia, la veneración por los miembros de más edad, su modo de entender el trabajo siempre para vivir y no al contrario, la hospitalidad y solidaridad entre ellos, la virginidad de la mujer antes del matrimonio, el sentido de la libertad, el respeto a la palabra dada o el amor a la naturaleza...

A partir de esos valores hay que abrir para el pueblo gitano caminos de evangelización; pues, como dice Juan Pablo II, la fe que no impregna cultura no sería una fe plenamente recibida, ni rectamente entendida, ni vitalmente asumida.

Amadeo Rodríguez Magro
(amadeo.vgeneral@planalfa.es)


Liturgia del domingo

Celebramos el II Domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios


Libro de Samuel 3, 3b-10.19

En aquellos días, Samuel, estaba acostado en el templo, donde estaba el Arca de Dios. El Señor llamó a Samuel y Elí respondió: ­Aquí estoy. Fue corriendo a donde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy; vengo porque me has llamado".

Respondió Elí: "No te he llamado; vuelve a acostarte". Samuel volvió a acostarse. Volvió a llamar el Señor a Samuel. Él se levantó y fue donde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy vengo porque me has llamado".

Respondió Elí: "No te he llamado; vuelve a acostarte".

Aún no conocía Samuel al Señor, pues no le había sido revelada la palabra del Señor. Por tercera vez llamó el Señor a Samuel y se fue a donde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy; vengo porque me has llamado".

Elí comprendió que era el Señor quien llamaba al muchacho y dijo a Samuel: "Anda, acuéstate; y si te llama alguien, responde: Habla, Señor, que tu siervo escucha".

Samuel fue y se acostó en su sitio. El Señor se presentó y le llamó como antes: "¡Samuel, Samuel!".

Él respondió: "Habla, Señor, que tu siervo escucha".

Samuel crecía, Dios estaba con él, y ninguna de sus palabras dejó de cumplirse.

 

1ª Carta de S. Pablo a los Corintios 6, 13-15. 17-20

Hermanos: El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor para el cuerpo. Dios con su poder, resucitó al Señor y nos resucitará también a nosotros.

¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? El que se une al Señor es un espíritu con Él.

Huid de la fornicación. Cualquier pecado que cometa el hombre, queda fuera de su cuerpo. Pero el que fornica peca en su propio cuerpo. ¿O es que no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo? Él habita en vosotros porque lo habéis recibido de Dios.

No os poseéis en propiedad, porque os han comprado pagando un precio por vosotros. Por tanto, ¡glorificad a Dios con vuestro cuerpo!

 

Evangelio según S. Juan 1, 35-42

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dijo: "Este es el cordero de Dios". Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús.

Jesús se volvió y, al ver que los seguían les preguntó:"¿Qué buscáis?".

Ellos le contestaron: "Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?". Él les dijo: "Venid y lo veréis".

Entonces fueron, vieron donde vivía y se quedaron con Él aquel día: serían las cuatro de la tarde.

Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encontró primero a su hermano Simón y le dijo: "Hemos encontrado al Mesías" (que significa Cristo). Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo: "Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas" (que significa Pedro).

Lecturas bíblicas para los días de la semana

20, lunes: Hb 5, 1-10; Mc 2, 18-22.
21, martes: Hb 6, 10-20; Mc 2, 23-28.
22, miércoles: Hb 7, 1-3. 15-17; Mc 3, 1-6.
23, jueves: Hb 7, 25-8; Mc 3, 7-12.
24, viernes: Hb 8, 6-13; Mc 3, 13-19.
25, sábado: Hch 22, 3-16; Mc 16, 15-18.
26, domingo: Jon 3, 1-5. 10; 1Co 7, 29-31; Mc 1, 14-20.

 

Comentario litúrgico

Hemos encontrado al Mesías

Con este domingo comenzamos el llamado 'Tiempo Ordinario' del Año litúrgico porque durante estas semanas, hasta que lleguemos a la Cuaresma, los ojos de la fe de la Iglesia no contemplan, a través de la liturgia, un misterio concreto de la vida del Señor. Más bien, se entrega a la afanosa tarea de celebrarle cada domingo como Señor de sus días y así, por medio de la misa dominical, mantener vivo el recuerdo de su Señor en cada uno de nosotros.

Para esta tarea la liturgia guarda como un tesoro, que cada domingo nos ofrece, las Sagradas Escrituras a través de las cuales no sólo avivamos el recuerdo del Señor sino que Él mismo se nos da como alimento que fortalece nuestra fe y abre horizontes a nuestra esperanza y caridad.

Al evangelista san Juan le toca inaugurar esta nueva etapa del ciclo litúrgico y lo hace iniciándonos en la lectura y meditación de la vida pública de Jesús, que este año -Ciclo B - será según el evangelio de san Marcos.

San Juan tiene habilidad especial para introducir a sus lectores en el misterio que quiere presentarles. En la lectura de hoy intenta acercarnos a los inicios de la vida pública de Jesús y lo consigue proponiendo todo el recorrido catequético de alguien que se acerca por primera vez a Jesús.

Primer anuncio de la Palabra que presenta a Jesús como el Salvador, sigue el interés de aquellos dos primeros oyentes del evangelio que se van tras el Maestro que, volviéndose a ellos, les invita a vivir en su cercanía y ,tras la primera experiencia cristiana, aquellos dos discípulos no pueden guardar su secreto y corren a dar la Buena Noticia a sus hermanos.

Antonio Luis Martínez

 

Santoral

24 de enero: San Francisco de Sales (1567-1622)

Se puede ser amable en medio de las guerras de religión y amoroso en el epicentro de un terremoto teológico y político, tan grande como hasta entonces la vieja Europa no lo había sufrido.

Seguramente, la amabilidad es la mitad del apostolado y el otro cincuenta por ciento es todo lo demás: reuniones, planes y acciones....

Francisco de Sales es un hombre amable. Hacia adentro, por su cercana y cálida visión de Dios y del hombre, y hacia afuera por el atractivo de una tolerancia profunda, que avala su coherencia medularmente católica. A este humanista y literato saboyano lo nombraron obispo de la Ginebra calvinista. Naturalmente, no la pudo pisar jamás porque lo hubieran quemado vivo. Pero inventó un método para llegar a sus diocesanos. Se trata de unas hojas impresas, cuyos contenidos son tan profundos como sencillos y prácticos. Por no hablar de su 'Introducción a la vida devota', que hoy en día puede leerse aún con inmenso fruto.

A este fundador, junto a Santa Juana Chantal, los franceses lo cuentan entre sus grandes clásicos literarios y los periodistas lo tienen por patrón.

Tanto a los sacerdotes como a los comunicadores nos hace falta una buena dosis de amabilidad mutua. Los medios de comunicación, al reflejar la realidad, no pocas veces la fabrican. Sería bueno pedirle al Santo una mayor dosis de amable sonrisa y menor acopio de café sin azúcar periodístico-eclesiástico.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

20, lunes: Fructuoso, Fabián, Sebastián, Eulogio y Augurio, Enrique.
21, martes: Inés, Epifanio, Publio, Meinrado, Juan Yi Yunil.
22, miércoles: Vicente, Anastasio, Bernardo, Domingo, Valero.
23, jueves: Ildefonso, Clemente, Emerenciana, Severiano y Aquila.
24, viernes: Francisco de Sales, Exuperancio, Feliciano, Sabiniano.
25, sábado: Conversión de san Pablo. Agileo, Ananías, Artémato.
26, domingo: Paula, Timoteo y Tito, Alberico, Jenofonte, Teógenes.


Contraportada

Según D. José Antonio Salguero, vicario episcopal, "el camino de la unidad es lento pero hay que buscar lo que une"

Entre el 18 y el 25 de enero se celebra el Octavario de oración por la unidad de los cristianos

Este sábado ha dado comienzo el Octavario de oración por la unidad de los cristianos, actividad que desde 1968 vienen promoviendo conjuntamente el Consejo Ecuménico de las Iglesias y el Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos. Su fin, como su mismo nombre indica, es orar por la unidad de las iglesias cristianas, pues esta "debe ser el paradigma de la unidad de los seres humanos" (De la "Introducción al tema del año 2003").

En el mundo hay 1.915.317.000 cristianos, de los que el 53%, algo más de 1.000 millones, son católicos romanos.

Los antecedentes del Octavario por la unidad de los cristianos se remontan a antes del Concilio Vaticano II, según Salguero Marín, cuando en Francia -e incluso antes en Irlanda- se inician encuentros entre las iglesias católicas y protestantes en torno a la festividad de la Conversión de San Pablo, el 25 de enero, celebrando un octavario con anterioridad a ese día.

El objetivo de esta actividad es, por tanto, "que se valore lo que significa la unidad cristiana y que se tengan en cuenta las consecuencias de la separación", según recogen los obispos españoles responsables de las relaciones interconfesionales. Los mismos obispos explican que "la oración por la unidad de los cristianos está en estrecha relación con la oración de Cristo antes de su muerte, para que todos estemos en comunión con Él, como Él está con el Padre (Jn 17,21). Este ejemplo de Cristo y el contrasigno que ofrecemos los cristianos divididos en su Iglesia han de ser los motivos para que supliquemos cada día aquella unidad, que de forma conjunta hacemos todos los años del 18 al 25 de enero".

El camino de la unidad

Para don José Antonio Salguero, "las relaciones entre las distintas confesiones cristianas son buenas, pero quizás tendrían que ser más efectivas, en el sentido de que tendría que haber más encuentros". Reconoce, no obstante, que "el camino de la unidad es un camino lento, aunque cada vez son más los acontecimientos importantes que, para unas y otras confesiones, se celebran de manera conjunta o con participación de unos y otros".

Preguntado por si de verdad son tantas las cosas que separan a unas confesiones cristianas de otras, Salguero Marín refiere que "existen algunas cuestiones de tipo doctrinal y celebrativo-sacramentales que distancian a unos de otros, pero que la meta es vivir la comunión, profundizando en aquellos elementos que unen: la misma búsqueda de la unidad, el Credo apostólico o el Padrenuestro, pues son estas cosas las que hacen dar pasos importantes para conseguir la unidad". Por eso recalca que lo importante es buscar lo que une ante que lo que separa.

En este mismo sentido, profundizan los obispos españoles en su mensaje para esta jornada al recordar que "La unidad eclesial ha de ser la aspiración de todo cristiano, especialmente cuando la historia se encarga de recordarnos las separaciones acaecidas. Ante esta penosa realidad nadie puede permanecer indiferente, como si la falta de comunión no nos afectara: al contrario, somos responsables ante Dios y su Iglesia si no trabajamos por la plena comunión, o nos conformamos con una comunión parcial, o incluso entorpecemos el camino hacia la unidad o el ecumenismo con nuestra desidia o apatía".

El lema de este año

Explicando el lema escogido para el Octavario de este año, don José Antonio afirma que con él "se pretende tocar los dos polos de, por un lado, la riqueza y la luz que vienen de Jesucristo y, por otro, la pobreza de los cristianos que no viven como Dios quiere".

En el mensaje de los obispos españoles se recuerda también que "aunque la unidad plena de los cristianos será una realidad por la fuerza del Espíritu Santo, esto no nos dispensa de nuestra tarea que, aunque es débil, no deja de ser necesaria".

Actividades en la diócesis

Durante este Octavario, en la diócesis de Mérida-Badajoz se van a organizar dos encuentros ecuménicos de oración. Uno en Mérida, en el templo de la Iglesia Reformada Española (sito en C/ Suárez Somontes) , el día 22. Y el otro en el Convento de las Descalzas de Badajoz, el día 25. Ambos encuentros comenzarán a las 20,00 h. Para estos días también se está preparando un recital de música polifónica, que tendrá lugar el día 24 de enero en el Convento de Santa Ana de Badajoz a las 20,00 h.

En España, existen actualmente miembros de casi todas las confesiones cristianas, tanto de origen oriental, iglesias ortodoxas griega y rumana, como las nacidas de la Reforma protestante o Anglicana, de las que son mayoritarias en la diócesis de Mérida-Badajoz las confesiones cristianas de la Iglesia Reformada Española y de la Iglesia Evangélica.

José Carrasco

 


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