Semanario "Iglesia en camino"

Archidiócesis de Mérida-Badajoz (España)
E-Mail: Iglenca@grn.es
Núm. 238 - Año V - 18 de enero de 1998
Director: José María Gil


Portada

18 al 25 de enero: una semana para pedir por la unidad

Un año más, del 18 al 25 de enero, se celebra en toda la Iglesia la Semana de oración por la unidad de los cristianos, en esta ocasión el lema elegido ha sido El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad.
Se hace así secundando al Papa Juan Pablo II que en su carta apostólica Tertio Millennio adveniente señala "que en esta última etapa del milenio, la Iglesia debe dirigirse con una súplica más sentida al Espíritu Santo implorando de Él la gracia de la unidad de los cristianos. Es este un problema crucial para el testimonio evangélico en el mundoÉ sin embargo, somos todos conscientes de que el logro de esta meta no puede ser sólo fruto de esfuerzos humanos, aun siendo estos indispensables. La unidad, en definitiva es un don del Espíritu Santo. A nosotros se nos pide secundar este don".
Eso es precisamente lo que va hacer nuestra diócesis, sobre todo en esta semana dedicada a la oración, con una serie de actos que ha organizado, en colaboración con otras confesiones cristianas, el Secretariado diocesano de Ecumenismo, pero a todos toca asumir este empeño en nuestras vidas.

Editorial

La Confirmación de personas mayores

Se aprecia por todas partes, hablamos de nuestra diócesis, un creciente interés de mujeres y varones adultos, más ellas que ellos, por recibir el sacramento de la Confirmación, que les quedó como asignatura pendiente de su vida cristiana, a causa de diversas circunstancias de su infancia y juventud.
Atribuyen muchos este fenómeno a la obligación establecida por la Iglesia de exigir que estén confirmados quienes pretenden ser padrinos del Bautismo o de otra Confirmación. Sería éste un pretexto pobre, sobre todo si se entiende el padrinazgo como mera presencia en el rito sacramental. Pero no nos parece que sea ésa exclusivamente la única explicación en todos o en la mayoría de los casos. Aclaremos por qué.
Se está comprobando que el retraso o la ausencia de la Confirmación se debe en muchos casos a circunstancias personales, familiares, ambientales, eclesiales inclusive, de las que los interesados no son, al menos principalmente, ni los culpables ni los responsables. El hecho es que asumen con gusto el confirmarse de adultos, conscientes de que algo les falta en su historial cristiano y de que lo que van a recibir es algo bueno y santo.
Unase a todo esto la serenidad y el equilibrio que les da a muchos adultos la seriedad de su matrimonio, la honradez de su trabajo, la buena educación de sus hijos. Ellos se sienten cristianos y no ofrecen dificultad para manifestarse como tales con la recepción de este sacramento, con la preparación debida.
Esta preparación venía siendo hasta ahora, en no pocos casos, prácticamente simbólica. Mas, ocurre que los párrocos, animados por la experiencia, les van haciendo a estos adultos una oferta más amplia y más sólida de catequesis, en clave catecumenal, de seis o más meses de duración, que ellos asumen con gusto y agradecen con sinceridad. No son uno ni dos los que, recibida la Confirmación, se inscriben por propia iniciativa, o estimulados por sus párrocos y catequistas, en grupos de Catequesis de adultos, que les reorientan más establemente en su vida cristiana.

Carta del Arzobispo

Fuego he venido a traer

La palabra fuego aparece unas doscientas veces en los dos Testamentos de la Biblia, y aún más si se le añaden otras muchas próximas a ella, cuales son calor, fervor, ímpetu o exultación. El fuego, con la tierra, el aire y el agua aparece en las culturas primitivas como una de las columnas del mundo en que habitamos, elemento imprescindible para el normal funcionamiento de la vida terrestre. La invención del fuego se pierde en la noche de los tiempos y no es que el hombre se lo inventara sino más bien que, al observarlo en la naturaleza -volcanes, rayos que incendian el bosque- discurrió el modo de producirlo y conservarlo para encender sucesivas hogueras.
Paso a paso se fueron codificando en su mente e incorporando a sus hábitos las prodigiosas aplicaciones del fuego: calienta, alumbra, purifica, funde, protege contra las fieras, adereza los alimentos. Siglo tras siglo irán formulándose después, al compás de la ciencia y de la técnica, estas equivalencias: fuego = calor = energía = desarrollo industrial = progreso humano.
En las culturas mesopotámicas, egipcias y cananeas, donde hinca sus raíces el Pueblo escogido por Dios para recibir y transmitir el mensaje revelado, adquiere el fuego, junto a sus significados físicos, gratificantes en unas ocasiones y terroríficos en otras, ciertos fulgores de metáfora, nuevos sentidos antropológicos y teológicos, que expresan las pasiones, las exaltaciones humanas y divinas: entusiasmo o irritación, alborozo o furor. Lo mismo la cólera de Dios y el grito ardoroso de los profetas, que los salmos exultantes del pueblo en las laderas del Monte Sión.

El corazón también arde

Se produce de contínuo en los libros santos, y luego en el lenguaje de la Iglesia, una traslación poética de las propiedades físicas del fuego natural a los efectos espirituales, e incluso a las manifestaciones visibles, del fuego interior. La luz, el ardor, la energía, la purificación, el ablandamiento, son los exponentes del fuego divino, en el horno del corazón humano.
¿Sabían ustedes que la palabra entusiasmo, griega por los cuatro costados, significa exactamente endiosamiento? O sea, que, de suyo, el que se entusiasma está lleno de Dios. La zarza ardiente de Moisés, el carbón encendido en la boca de Isaías, el carro de fuego que arrebató a Elías, eran bellas, brillantes aproximaciones poéticas al misterio ardiente del Dios Trinitario. Todas las literaturas, y la bíblica como ninguna, juegan a menudo con los parecidos entre el fuego y el amor. Dios es amor, Dios es fuego. Juan Bautista, el precursor, dijo refiriéndose a Jesús: "Él os bautizará en Espíritu Santo y en fuego" (Lc. 3,16).
El mismo Jesús, en una sarta algo deslabazada de sentencias, que nos transmite el evangelista Lucas (12,49), afirma sin titubeos: "Fuego vine a traer a la tierra y, ¿qué voy a querer sino que arda?" Es claro que el Maestro no se refiere aquí ni al fuego que arrasó a Sodoma y Gomorra, ni al que los fogosos, nunca mejor dicho, hijos del Cebedeo, le pidieron que cayera sobre los samaritanos (Ibid, 9,54-55). Jesús nos remite, sin duda, al fuego y al Espíritu anunciado por el Bautista. ¡Qué unidos van estas dos realidades, en la teología y en la experiencia creyente! No, no fue casual que en el momento augusto de Pentecostés bajaran sobre los Once, con María, el Espíritu Santo en figura de lenguas de fuego.
Los himnos litúrgicos de la Iglesia lo invocarán durante siglos: "Llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor". Y aun con mayor ímpetu, una oración latina que traduzco en toda su aspereza: "Abrasa, Señor, con el fuego de tu Espíritu nuestras entrañas (dice "riñones") y nuestro corazón, para que te sirvamos con un cuerpo casto y un corazón limpio". Al Espíritu Santo se le atribuirán, por tanto, en el lenguaje de los Santos Padres y de los escritores místicos, todas las maravillas del fuego: luz, calor, energía, fusión de los metales (y de los corazones) duros.

El Espíritu en la Iglesia

El ardor de los mártires, el celo de los profetas, el fervor de los discípulos, el éxtasis de los místicos, los carismas de todos los santos, se alimentan de esta hoguera. "Hay diversidad de dones, pero un sólo Espíritu". Lo que no aparece por ninguna parte es la apatía, ni la rutina, ni el conformismo, ni la tibieza. Muy por el contrario, en la famosa Carta del Apocalipsis dirigida a la Iglesia de Laodicea, le dice su Angel: "Ojalá fueras frío o caliente; mas porque eres tibio, y no eres ni frío ni caliente, estoy para vomitarte de mi boca" (3,15). Entiéndase. No estamos en el planeta de la sicología, clasificando los temperamentos en más flemáticos o más impulsivos. No; el Angel del Apocalipsis se refiere al talante profundo de aquella Iglesia: empuje o inercia, vigilia o modorra, creatividad o borreguismo. ¡A la vida o a la muerte que aniden en su seno!
No olvidemos que el Espíritu, tan cercano de la hoguera, es Señor y dador de vida, río de aguas vivas, creador y creativo, renovador de la faz de la tierra. El ora en y con nosotros cuando llamamos Padre a Dios. ¡Con cuánta hondura, ternura, confianza, con qué gozo inefable mana ese arroyo en nuestra intimidad! Pero, ¡atención! El fervor del Espíritu, el entusiasmo religioso, para no quedarse en delirios intimistas, habrá de ser fuerza motriz del coraje apostólico, del profetismo evangelizador: "Recibiréis el Espíritu Santo y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los confines de la tierra" (Hch. 1,9). ¡Bien que se notó esto de forma casi escandalosa el día de Pentecostés! "Quedaron todos llenos del Espíritu Santo y empezaron a hablar" (Ibd. 2,4), rompieron a hablar, diría un castizo.

Un nuevo ardor

En el año prejubilar ya en curso, dedicado al Espíritu Santo, la Iglesia y cada creyente tenemos por delante el doble reto de una mística y de un profetismo valiente. Me explico. Por mística entiendo la vida teologal, la praxis sacramental, la oración íntima y la compartida, todo lo que contribuya a alimentar el brasero interior. Por profetismo, el arrojo para anunciar, con o sin oportunidad, el mensaje salvador de Jesús. Ya se entiende que no hablo de místicos ensimismados ni de alegres cantamañanas. El verdadero celo apostólico presenta siempre un rostro humilde, un talante respetuoso ante los destinatarios, que requiere a su vez la unción (tacto delicado y suave) del mismo Espíritu Santo.
Todo lo antedicho cae dentro de ese nuevo ardor que, con los nuevos métodos y las nuevas expresiones, compone la trilogía que proclamó Juan Pablo II en 1982 y que viene siendo desde entonces para la Iglesia santo y seña de una nueva evangelización, en los umbrales del tercer milenio. En nuestra Iglesia local el Sínodo de comienzos de esta década ha abierto, pienso, camino a nuevos métodos y expresiones de la actividad eclesial y de la vida cristiana. No ha faltado tampoco el buen ánimo. Me inquieta, me lo pregunto y me lo aplico, sin embargo: ¿No será este año del Espíritu el momento de gracia para imprimir a todo el pulso de la diócesis un nuevo ardor de vida evangélica y de arranque evangelizador?
+ Antonio Montero
Arzobispo de Mérida-Badajoz

Centrales

Invocación al Espíritu Santo en la Semana de oración por la unidad de los cristianos

Una vez más, y como todos los años del 18 al 25 de enero, se celebra la "Semana de oración por la unidad de los cristianos" bajo el lema El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad . En estos días los cristianos de cualquier parte del mundo se dan cita para orar juntos por aquello que a todos les preocupa: la unidad de la Iglesia, algo que golpea la puerta de nuestra conciencia para invitarnos a la oración por la unidad, una de las causas más hermosa y urgente que interpela a todos los seguidores de Jesucristo. La Semana de la unidad tiene ante todo una gran fuerza testimonial: la de testificar un bautismo válidamente compartido y pedir al mismo tiempo para las iglesia todavía separadas el don de la unidad.
La Comisión Episcopal de Relaciones Interconfesionales ha emitido un mensaje con motivo de esta Semana de Oración donde nos recuerda que es un problema y grande el de la unidad de los cristianos y que así lo entendían los pioneros del Ecumenismo. También los Padres del Vaticano II lo dejaron estampado en el Decreto "Unitatis Redintegratio"al afirmar que la división de los cristianos "contradice clara y abiertamente la voluntad de Cristo, es escándalo para el mundo y perjudica a la santísima causa de predicar el Evangelio a toda criatura". Juan Pablo II ha proclamado muchas veces, particularmente en su encíclica ecuménica que "todos los fieles, también son invitados por el Espíritu de Dios a hacer lo posible para que se afiancen los vínculos de comunión entre todos los cristianos".
Por esto debemos afirmar que trabajar por el ecumenismo es una exigencia del Evangelio. Apoyados en esta constatación, el equipo interconfesional encargado de preparar la Semana de oración, ha apelado este año a la ayuda del Espíritu Santo, convencidos de que "para llegar a la unidad de los cristianos, se necesita un milagro, ya que el camino hacia la misma se encuentra poblado de dificultades, no sólo doctrinales, sino también ambientales, históricas, culturales, difíciles de superar. Los milagros solamente los realiza Dios, pero a Dios tenemos acceso mediante la oración. Por eso, la oración es el medio principal para la consecución de la unidad, por encima de otros también necesarios, como son el diálogo doctrinal y la colaboración interconfesional".

Celebraciones en Badajoz

En Badajoz ciudad habrá diversas actividades, que se iniciarán el día 21, a las ocho de la tarde, en la Casa de la Iglesia, con la mesa redonda "¿Por qué trabajar separados..?", en la que intervendrán como ponentes don Jose Burguillos, Pastor de la Iglesia Evangélica Española, y don Juan Mata, director del Centro Hermano de Cáritas de Badajoz. El día 22, a las 8 de la tarde, habrá una Oración ecuménica en la Parroquia de San Fernando y Santa Isabel, en la que participará el Pastor Reformado don Ramón Bellew, y el día 23, a la siete y media de la tarde, en la Parroquia de la Concepción, una Eucaristía, seguida de un concierto a cargo de la Coral de San Juan Macías.
La Oración de clausura de la Semana será el día 25, domingo, en la iglesia del convento de las Descalzas, a las siete de la tarde, con la presencia del arzobispo don Antonio Montero y de los pastores don José Burguillos y don Ramón Bellew.

El secretario del Consejo para la Unidad de los Cristianos hace balance del ecumenismo

Monseñor Eleuterio Fortino, subsecretario del Consejo Pontificio para la promoción de la Unidad de los Cristianos, hace en exclusiva para la Agencia "ZENIT" un balance del estado en que se encuentran las relaciones de la Iglesia católica con las demás confesiones cristianas y revela el objetivo y el tema de la Semana de Oración por la Unidad.
-¿Cómo se ha llegado a la semana de oración por la unidad?
-Esta semana se ha convertido en un auténtico fenómeno ecuménico. Desde 1968 lanza un llamamiento a todos los cristianos del mundo firmado tanto por la Iglesia católica como por el Consejo Ecuménico de las Iglesias (institución que reúne a 317 Iglesias de todos los continentes y de todas las confesiones a excepción de la Católica Romana). Juntos redactan los textos para esta semana sobre un tema común. La preparación del gran Jubileo del año 2000 ha introducido un elemento de novedad. En la "Tertio Millennio Adveniente", el Papa ha propuesto como tema de reflexión las tres Personas de la Santísima Trinidad: Jesucristo (1997), el Espíritu Santo (1998), el Padre (1999). Los miembros católicos del Comité mixto internacional que prepara anualmente los textos ha propuesto que en estos años se adopten los temas sugeridos por el Santo Padre. De este modo, el tema para este año es "El Espíritu Santo viene en ayuda de nuestra flaqueza" (Rom. 8,26).
-¿En qué estado se encuentra el diálogo entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa?
-Como ya es sabido, la Iglesia católica mantiene un diálogo abierto a través de una única comisión mixta, en la que se encuentran representadas todas las Iglesias ortodoxas. Después de las dificultades experimentadas en el último año, ahora parece que el horizonte se esclarece. En los días 5 y 6 de diciembre se reunió en Estambul, por invitación del patriarca de Constantinopla, Bartolomé I, la Comisión interortodoxa para el diálogo teológico con la Iglesia católicaÉ Los delegados presentes subrayaron la importancia y el interés por continuar el diálogo teológico con la Iglesia católica. Pidieron una participación activa y responsable de las Iglesias locales ortodoxas en este diálogo.
-¿Cómo son las relaciones con las Iglesias y comunidades de la Reforma protestante?
- Con cada una de ellas existen problemas específicos abiertos que tienen que ser discutidos. Con cada una de ellas se han logrado convergenciasÉ Están surgiendo con mayor evidencia problemas que ya existían antes, como es el caso de la ordenación de las mujeres. En algunos lugares han surgido problemas derivados de los nacionalismos exacerbados, no sólo en Occidente, sino sobre todo en Oriente. Esto provoca comentarios que hablan de una crisis del ecumenismo. Sin embargo, hay que explicar que también en este nuevo contexto el ecumenismo continúa con su silenciosa búsqueda. Al fin y al cabo, el ecumenismo estará siempre en crisis hasta que no alcance su meta de unidad entre los cristianos. Dirigiéndose en concreto a las relaciones con los hijos de la Reforma, Juan Pablo II ha escrito: "Se han delineado perspectivas y soluciones inesperadas. Las convergencias alcanzadas con los luteranos sobre el controvertido tema de la justificación o con los anglicanos sobre la Eucaristía fundamentan estas esperanzas". Los anglicanos son los primeros que han respondido a la encíclica "Ut Unum Sint" de Juan Pablo II. En ella el Papa había presentado la cuestión de "encontrar una forma de ejercicio del primado (del Papa) que, sin renunciar de ningún modo a lo esencial de su misión, se abra a una situación nueva" (n. 95). Los obispos de la Iglesia de InglaterraÉ aprecian positivamente la encíclica y la propuesta de Juan Pablo II. El problema, sobre todo después de la ordenación de las mujeres sacerdotes, sigue abierto, y ha de ser superado a través del diálogo teológico.

Condena a la pretensión de clonar seres humanos

La comunidad científica, políticos y la Iglesia, contrarios a la pretensión del científico Richard Seed

La alarma que en numerosas ocasiones había lanzado el Papa para prevenir la posibilidad de que científicos sin escrúpulos hagan elucubraciones económicas y científicas con el ser humano se ha hecho más angustiosa que nunca. El primero en hacerlo ha sido hace poco más de una semana Richard Seed, un científico de Chicago, quien ha declarado en una entrevista transmitida por la cadena de emisoras "National Public Radio" que pretende crear un clon humano. Las reacciones en contra de esta aberración no se han hecho esperar desde el campo científico al político, pasando por la Iglesia católica.
El presidente Bill Clinton, dijo el pasado día 11 que se oponía a la clonación humana, "porque levanta muchas dudas y preocupaciones en nuestras creencias en la fe y la humanidad". Clinton también pidió al Congreso de EE.UU. la aprobación urgente de una ley que prohíba la clonación humana. Ya el pasado año un equipo de científicos y personalidades recomendó al Congreso norteamericano prohibir la clonación humana, señalando que la técnica plantea riesgos de mutaciones y graves cuestiones éticas.
El primer ordenamiento jurídico internacional de carácter obligatorio que prohíbe la clonación humana ha sido el Protocolo del Consejo de Europa firmado por 19 estados, entre ellos España, el pasado día 12 en París y que completa la llamada Convención de Oviedo.
La clonación consiste en obtener individuos idénticos, de igual constitución genética. El resultado, "clones", son individuos genéticamente idénticos que resultan de la multiplicación asexual de una única célula o individuo inicial, sin que se produzca una reducción en el número de sus cromosomas. Seed ha asegurado que pretende utilizar las técnicas empleadas por científicos escoceses en 1996 para la clonación de la oveja Dolly.
Por parte de la Iglesia también han surgido voces de condena a la pretensión del científico americano. Ya la Santa Sede a través de la Pontificia Academia para la Vida había hecho oír su voz de manera autorizada mediante unas reflexiones sobre la clonación que han sido publicadas en el último número del Boletín Oficial del Arzobispado de Mérida-Badajoz, que por su interés y actualidad, reproducimos en algunos de sus párrafos para nuestros lectores.

Problemas éticos de la clonación humana

En el proceso de clonación se pervierten las relaciones fundamentales de la persona humana: la filiación, la consanguinidad, el parentesco y la paternidad o maternidad. Una mujer puede ser hermana gemela de su madre, carecer de padre biológico y ser hija de su abuelo. Ya con la FIVET (fecundación in vitro) se produjo una confusión en el parentesco, pero con la clonación se llega a la ruptura total de estos vínculos.
Como en toda actividad artificial se "emula" e "imita" lo que acontece en la naturaleza, pero a costa de olvidar que el hombre no se reduce a su componente biológico, sobre todo cuando éste se limita a las modalidades reproductivas que han caracterizado sólo a los organismos más simples y menos evolucionados desde el punto de vista biológico.
- Se alimenta la idea de que algunos hombres pueden tener un dominio total sobre la existencia de los demás, hasta el punto de programar su identidad biológica -seleccionada sobre la base de criterios arbitrarios o puramente instrumentales-, la cual, aunque no agota la identidad personal del hombre, caracterizada por el espíritu, es parte constitutiva de la misma. Esta concepción selectiva del hombre tendrá entre otros efectos, un influjo negativo en la cultura, incluso fuera de la práctica -numéricamente reducida- de la clonación, puesto que favorecerá la convicción de que el valor del hombre y de la mujer no depende de su identidad personal, sino sólo de las cualidades biológicas que pueden apreciarse y, por tanto, ser seleccionadas.
- La clonación humana merece un juicio negativo también en relación a la dignidad de la persona clonada, que vendrá al mundo como "copia" (aunque sea sólo copia biológica) de otro ser. En efecto, esta práctica propicia un íntimo malestar en el clonado, cuya identidad psíquica corre serio peligro por la presencia real o incluso sólo virtual de su "otro". Tampoco es imaginable que pueda valer un pacto de silencio, el cual -como ya notaba Jonás- seria imposible y también inmortal, dado que el clonado fue engendrado para que se asemejara a alguien que "valía la pena" clonar y, por tanto, recaerán sobre él atenciones y expectativas no menos nefastas, que constituirán un verdadero atentado contra su subjetividad personal.
- Si el proyecto de clonación humana pretende detenerse "antes" de la implantación en el útero, tratando de evitar al menos algunas de las consecuencias que acabamos de señalar, resulta también injusto desde un punto de vista moral.
En efecto, limitar la prohibición de la clonación al hecho de impedir el nacimiento de un niño clonado permitiría de todos modos la clonación del embrión-feto, implicando así la experimentación sobre embriones y fetos, y exigiendo su supresión antes del nacimiento, lo cual manifiesta un proceso instrumental y cruel respecto al ser humano.
En todo caso, dicha experimentación es inmoral por la arbitraria concepción del cuerpo humano (considerado definitivamente como una máquina compuesta de piezas), reducido a simple instrumento de investigación. El cuerpo humano es el elemento integrante y de la identidad personal de cada uno, y no es lícito usar a la mujer para que proporcione óvulos con los cuales realizar experimentos de clonación. Es inmoral porque también el ser clonado es un "hombre", aunque sea en estado embrional.
- En contra de la clonación humana se pueden aducir, además, todas las razones morales que han llevado a la condena de la fecundación in vitro en cuanto tal o al rechazo radical de la fecundación in vitro destinada sólo a la experimentación. El proyecto de la "clonación humana" es una terrible consecuencia a la que lleva una ciencia sin valores y es signo del profundo malestar de nuestra civilización, que busca en la ciencia, en la técnica y en la "calidad de vida" sucedáneos al sentido de la vida y a la salvación de la existencia.
- La proclamación de la "muerte de Dios" con la vana esperanza de un "superhombre", conlleva un resultado claro: la "muerte del hombre"ÉLa clonación puede llegar a ser la trágica parodia de la omnipotencia de DiosÉ Una vez más, el hombre debe elegir: tiene que decidir entre transformar la tecnología en un instrumento de liberación o convertirse en su esclavo introduciendo nuevas formas de violencia y sufrimiento.
Es preciso subrayar, una vez más, la diferencia que existe entre la concepción de la vida como don de amor y la visión del ser humano considerado como producto industrial.
- Frenar el proyecto de la clonación humana es un compromiso moral que debe traducirse también en términos culturales, sociales y legislativos. En efecto, el progreso de la investigación científica es muy diferente de la aparición del despotismo cientificista, que hoy parece ocular el lugar de las antiguas ideologías. En un régimen democrático y pluralista, la primera garantía con respecto a la libertad de cada uno se realiza en el respeto incondicional de la dignidad del hombre, en todas las fases de su vida y más allá de las dotes intelectuales o físicas de las que goza o de las que está privado. En la clonación humana no se da la condición que es necesaria para una verdadera convivencia: tratar al hombre siempre y en todos los casos como fin y, como valor, y nunca como un medio o simple objeto.

En España hay más de dos millones de afiliados a organizaciones no gubernamentales

Tan sólo 11.500 personas trabajan en ellas de forma remunerada

En España más de dos millones de personas están afiliadas a organizaciones no gubernamentales y más de medio millón colabora con ellas en trabajos de voluntariado. Estos datos proceden del informe Las organizaciones de voluntariado en España, que ha sido elaborado por la Plataforma para la promoción del Voluntariado en España, en colaboración con la Universidad Autónoma de Madrid. En el informe se han estudiado 646 organizaciones de voluntariado de todas la comunidades autónomas de España.
Según el informe, el 52% de las ONGs han sido creadas en los últimos diez años. El mayor número de afiliados corresponde, como es lógico, a las grandes asociaciones, como Cáritas, CAVE (Confederación de Asociaciones de Vecinos de España), Cruz Roja, Asociación Española contra el Cáncer, o Amnistía Internacional. La gente que forma parte de estas organizaciones se reparte entre los que trabajan de forma voluntaria, es decir, sin recibir ningún dinero a cambio, y los que reciben una remuneración. Sin embargo, la inmensa mayoría de los trabajadores son voluntarios y sólo 11.500 personas reciben sueldo por su trabajo.
Aunque hay ONGs únicamente formadas por voluntarios, estas asociaciones constituyen sólo el 12% del total. En cuanto al perfil de las personas ligadas a las ONGs, el 34% tiene estudios superiores y el 40% estudios secundarios.

El 21% son católicas

Un 34% son estudiantes, un 31% trabajadores, y un 12% son jubilados. Los datos muestran además que los jóvenes que han decidido eludir el servicio militar y declararse objetores de conciencia para prestar el Servicio Social Sustitutorio, son sólo el 7% del total de voluntarios, unos 19.000.
El reparto de voluntarios es muy dispar. Algo más de la mitad de las asociaciones tienen menos de 25 voluntarios, un 20% tiene más de 100 y las restantes superan el millar.
La mitad de las ONGs que operan en España se dedican a labores asistenciales, como la atención a minusválidos, ancianos o niños. Las demás se ocupan de labores educativas (9%), sanitarias (5%), culturales (5%), medioambientales (4%), o promoción de los derechos humanos (4%). Respecto a la creencias, un 75% de las ONGs se declaran aconfesionales, un 21% católicas y un 4% ligadas a otra religión.
Aceprensa

Noticiario diocesano

Desde Chachapoyas (Perú) agradecen la ayuda que los extremeños envían

Religiosas de Badajoz atienden un comedor infantil, un dispensario, una residencia de estudiantes y un taller de artesanía

"A través del semanario Iglesia en camino permítanos expresar de todo corazón nuestro profundo agradecimiento a los hermanos de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz por todo el apoyo material-económico a nuestra parroquia en las hermanas Gracia Soria Moreno, Amor Martín Merino y Catalina Piedehierro, religiosas de la Congregación Hijas de la Virgen para la Formación Cristiana, quienes tan generosamente nos vienen acompañando -casi ya ocho años- y que con su amor, trabajo y sacrificada labor han sembrado profundas semillas de amistad, esperando de ellas que continúen a nuestro lado como pilares de nuestro quehacer evangelizador". Así comienza una carta que nos han enviado desde Chachapoyas (Perú) Elizalde Bardales Rosas y Gilma Esperanza Vega Olano, coordinadores de la Catequesis Familiar.
El apoyo recibido desde nuestra diócesis permite a las tres religiosas extremeñas destinadas en Chachapoyas desarrollar numerosas actividades, entre las que destaca el sostenimiento de un comedor para 250 niños indigentes, a los que aportan no sólo alimentación, sino también ropa, calzado y material escolar. Algunos de estos niños están apadrinados por familias extremeñas. Importante es también el dispensario de medicamentos que atienden las Hijas de la Virgen para la formación Cristiana, en el que aportan medicinas a enfermos hospitalizados o ambulatorios. Este dispensario se complementa con un laboratorio para análisis clínicos y diagnóstico de enfermedades.
La pareja coordinadora de la Catequesis familiar de Chachapoyas nos informa que ya están concluidos los dormitorios para estudiantes de bajos recursos económicos. Se trata de un edificio de dos plantas y una azotea levantado gracias al apoyo del fondo de solidaridad de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz.
Las religiosas extremeñas llevan también un taller de artesanía, en el que dan oportunidad de empleo a personas indigentes. La producción, sin embargo, encuentra dificultades para ser comercializada, por lo que no se ha podido realizar una ampliación de su capacidad productiva y ocupacional.
Las ayudas de los extremeños han sido dirigidas, asimismo, a terminar un salón auditorio en el distrito de Huancas, donde se ha puesto en funcionamiento una biblioteca escolar con donaciones del exterior.
Existe, además, el proyecto de construir un templo en el barrio Virgen de Asunta, porque las celebraciones y reuniones tienen lugar actualmente en el salón comunal.
Por lo que respecta a la tarea evangelizadora, la Catequesis cuenta con la colaboración de 22 parejas guías y 60 jóvenes animadores, lo que ha permitido que 170 niños hagan la Primera Comunión y que otros 158 estén preparándose para recibirla. Se cuenta también con la participación de 300 padres de familia y se han logrado muchos bautismos y matrimonios religiosos y los domingos los templos se quedan pequeños por el aumento de participantes en la Santa Misa.
Como conclusión, reiteran sus gratitud a nuestra diócesis y esperan que las ayudas sigan llegando. Con especial insistencia demandan que se envíen ejemplares de la Biblia para distribuir entre las familias de la diócesis de Chachapoyas.

La parroquia pacense de San Fernando acoge a cuarenta familias damnificadas

La parroquia de San Fernando de Badajoz, aunque no sufrió directamente daños en la pasada riada del mes de noviembre, es ahora una de las más afectada de la ciudad por haber sido realojadas muchas familias en su demarcación.
Según ha manifestado a nuestra revista el director de Cáritas Parroquial, don José Ardila, cuarenta y cuatro núcleos familiares, con un total de 180 personas de todas las edades han sido realojadas en el barrio. Estas personas han llegado en circunstancias distintas, algunas lo habían perdido todo, otras habían logrado salvar parte de sus enseres y bienes; también hay que diferenciar entre los que mantienen un paro de larga duración y los que ocupan un puesto de trabajo.
Por esto, Cáritas Parroquial de san Fernando, fiel a sus criterios de complementariedad y justicia distributiva, está haciendo un reparto de acuerdo con estas condiciones, volcándose más en aquellas personas que atraviesan situaciones más difíciles. Es de destacar que en esta tarea están ayudando los propios damnificados quienes manifiestan, con toda honestidad, si están ya recibiendo ayuda o subvenciones de otras entidades.

Reparto de ayuda

Hasta ahora se han repartido vales de alimentos, ropa de cama y personal, un bloque con útiles de aseo personal y doméstico, menajes básicos de cocina y algún que otro pequeño electrodoméstico.
También se han entregado prótesis y gafas, en casos particularmente urgentes.

Seguimiento

Estas familias una vez acogidas por una Comisión permanente, son visitadas por un miembro de Cáritas parroquial que se encarga de hacer un seguimiento personal para detectar las necesidades y carencias y proponer las soluciones, siempre parciales, que estén en sus manos.
En esta nueva Comisión están trabajando quince voluntarios de Cáritas parroquial que, unidos a los trabajadores de Asistencia Primaria, Ropero y Sala de Mayores, están enriqueciendo el quehacer diario de la comunidad parroquial de San Fernando y Santa Isabel, en la barriada pacense de la Estación.

Don Antonio Montero, de Ejercicios

El Arzobispo de Mérida-Badajoz, don Antonio Montero inicia hoy sus Ejercicios Espirituales de año con una trientena de prelados de otras diócesis españolas, en la Casa de Espiritualidad de "Monte Alina", en Pozuelo de Alarcón (Madrid).
Este año se ha reducido el número de obispos ejercitantes en razón del viaje apostólicodel Santo Padre a Cuba, en el que lo acompañan quince miembros de la Conferencia Episcopal Española.
Dirigirá la tanda de Ejercicios el Padre José Ramón Busto Saíz,SJ, profesor de la Universidad Pontificia de Comillas.
Estas circunstancias impedirán el contacto semanal de don Antonio Montero con los lectores de nuestra revista y nos invita a todos a ofrecer una oración por sus intenciones.

Jóvenes de la parroquia emeritense de los Milagros empiezan el año con unas jornadas de oración

Un total de 45 jóvenes de la parroquia emeritense de Nuestra Señora de los Milagros han querido comenzar el nuevo año con unas jornadas de convivencia y oración y para ello se han retirado a la Casa de Espiritualidad de Villagonzalo los días dos, tres y cuatro de este mes para profundizar en su vida de fe y en el valor de la amistad.
Este encuentro de Villagonzalo en que los jóvenes han renunciado alegremente a parte de sus vacaciones navideñas, ha estado centrado en la importancia de la oración y la lealtad en el seguimiento de Cristo.
Todos estos jóvenes pertenecen a grupos parroquiales y durante el año se reunen y colaboran con Cáritas parroquial en sus diferentes campañas.
Como colofón a sus actividades realizan un campamento en verano donde reflexionan sobre lo vivido a lo largo del curso y que les ha de servir en su recorrido de vida cristiana.

Mirada a nuestro tiempo

El nombre

El primer día del año se encontraron en el "portal de Totana" (un vertedero) a un niño, al que le pusieron los nombres de Manuel-Jesús. Los que le bautizaron escogieron con muy buen criterio unos nombres significativos, alusivos a las fechas navideñas y a los sentimientos que les inspiró esta criatura, en la que vieron al Salvador.
El nombres es siempre un reflejo de la propia identidad, de tal manera que el mismo Dios quiere que sea símbolo de la misión que encomienda. Nos identificamos con el nombre y los demás nos reconocen y nos respetan en él.
Los cristianos han seguido casi siempre fielmente el proceder de Dios, eligiendo nombres que fueran reflejo de alguna actitud religiosa (Deogracias, Teodoro, Amadeo, Quodvultdeus, etc) o recogiendo en la tradición cristiana los que llevaron en el pasado los modelos de santidad.
Actualmente, sin embargo, se ha abandonado el santoral para buscar en los culebrones un nombre para los hijos. Se está produciendo una ruptura con los nombres familiares y simbólicos, para escoger los más variados y exóticos que aparecen en las series de televisión o en la literatura.
Con estos nombres -de dudoso buen gusto- se rompe con las raíces, con la historia y con el entorno familiar y se busca lo novelero (de nuevo y de novela), obligando a los niños a cargar con unos nombres que ellos mismos han de llenar de contenido y de respeto, en ocasiones después de haber tenido que superar las dotes versificadoras de los "simpáticos" de turno.
Amadeo Rodríguez

Página litúrgica

Celebramos el II Domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios:

Libro de Isaías 62, 1-5

Por amor de Sión no callaré, por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que rompa la aurora de su justicia y su salvación llamee como antorcha. Los pueblos verán tu justicia y los reyes tu gloria; te pondrán un nombre nuevo, pronunciado por la boca del Señor. Serás corona fúlgida en la mano del Señor y diadema real en la palma de tu Dios, Ya no te llamarán "Abandonada" ni a tu tierra "Devastada", sino que a ti se te llamará "Mi Complacencia" y a tu tierra "Desposada", porque el Señor te prefiere a ti y tu tierra tendrá marido; como un joven se casa con su novia, así te desposa el que te construyó; la alegría que encuentra el marido con su esposa la encontrará Dios contigo.

Salmo 95, 1-2a. 2b-3. 7-8a. 9-10a y c

R.Cantad las maravillas del Señor a todas las naciones.
Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre.

Carta de S. Pablo a los Corintios 12, 4-11

Hermanos:
Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos.
En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Y así uno recibe del Espíritu el hablar con sabiduría; otro, el hablar con inteligencia, según el mismo Espíritu.
Hay quien, por el mismo Espíritu, recibe el don de la fe; y otro, por el mismo Espíritu, don de curar. A éste le han concedido hacer milagros; a aquél, profetizar. A otro, distinguir los buenos y malos espíritus. A uno, la diversidad de lenguas; a otro, el don de interpretarlas.
El mismo y único Espíritu obra todo esto, repartiendo a cada uno en particular como a Él le parece.

Evangelio según san Juan 2, 1-11

En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino y la madre de Jesús le dijo:
-No tienen vino.
Jesús le contestó:
- Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora. Su madre dijo a los sirvientes: Haced lo que Él diga.
Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una. Jesús les dijo:
- Llenad las tinajas de agua.
Y las llenaron hasta arriba. Entonces les mandó:
- Sacad ahora y llevádselo al mayordomo.
Ellos se lo llevaron. El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua) y entonces llamó al novio y le dijo:
-Todo el mundo pone primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora.

Lecturas bíblicas para los días de la semana

19, lunes: 1S 15, 16-23; Mc 2, 18-22.
20, martes: 1S 16, 1-13; Mc 2, 23-28.
21, miércoles: 1S 17, 32-33, 37, 40-51; Mc 3, 1-6.
22, jueves: 1S 18, 6-9; 19, 1-7; Mc 3, 7-12.
23, viernes: 1S 24, 3-21; Mc 3, 13-19.
24, sábado: 2S 1, 1-4, 11-12, 19, 23-27; Mc 3, 20-21.
25, domingo: Ne 8, 2-4a. 5-6. 8-10; 1Co 12. 12-30; Lc 1, 1-4.

Comentario litúrgico

Amor de esposo

Después del ciclo litúrgico de Navidad y Epifanía, comenzamos el Tiempo Ordinario, que en la eucaristía dominical nos ofrece la oportunidad de degustar el misterio de Cristo siguiendo paso a paso su vida pública.
Cada año comenzamos con una conocida página del evangelio de san Juan: las bodas de Caná. El mismo evangelista da la razón: "Así, en Caná de Galilea, Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria y creció la fe de sus discípulos en él".
Para entender en profundidad este pasaje evangélico, la liturgia nos propone una lectura del profeta Isaías. Efectivamente, en ella se nos da la clave para no quedarnos en la anécdota del milagro, sino para leer su dimensión de "signo", como lo llama san Juan, y que nos revela el misterio de Cristo.
Vayamos a la lectura profética. Después de cincuenta años de destierro, el pueblo de Israel necesitaba recuperar su esperanza en el Dios de sus padres. El autor de esta lectura recoge un simbolismo ya usado por Oseas: Dios ama tanto a Israel que su amor se puede describir con las categoría del amor conyugal y así, en los últimos versículos de la lectura, se llega a decir: "Como un joven se casa con su novia... la alegría que encuentra el marido con su esposa" así Dios se casa y encuentra su gozo con Israel.
Este contexto de bodas lo encontramos en la escena evangélica, no sólo en los jóvenes que celebraban su matrimonio, sino en el misterio de Cristo en el que se ha realizado, y se ofrece a cada uno de los hombres, el amor de un Dios que no le importa presentarse como un enamorado del hombre, pues en Cristo ha unido su divinidad a la humanidad indisolublemente.
Antonio Luis Martínez

Santoral

24 de enero: San Marcolino (1317-1397)

Se trata de un dominico que no supo ser sino lo que era: un dominico. Qué dificilísimo es saber ser lo que se es: a cuántos padres les resulta difícil serlo; a cuántas madres, a veces, les asaltan dudas de su propio cometido. ¿Acaso a los esposos no les parece, en ocasiones, que son todo lo contrario de lo que soñaron? No quiero contaros, por simple pudor -vergŸenza torera, que se llama-, en qué multitud de aspectos la vida de un sacerdote tampoco responde a su ideal de cura.
Pues bien, Marcolino es, en cada momento de su vida, el hombre que quiso ser. En su convento de Forli, la peste negra de 1348, la que redujo Europa a una tercera parte de su población, terminó con todos sus compañeros de convento. No pocas instituciones europeas desaparecieron entonces sin dejar rastro, incluidas familias naturales y religiosas completas. San Marcolino era un Anianni, apellido de una de esas estirpes de Italia capaces de levantar reinos desde la adolescencia a la tumba: él sólo recomenzó la vida religiosa en su comunidad y la devolvió a una tal pureza, tan espléndida y original, que cuando un fraile dominico quiere serlo de verdad aún debe fijarse en los que, como nuestro hombre, no tienen otro centro que no sea la vida de Dios en ellos y en el prójimo.
Felices los que saben que todo lo demás no importa ni un pimiento. Amén.
Manuel Amezcua

Santos de la semana

19, lunes: Germánico, Tecla y Susana, Marcelo Spínola.
20, martes: Fructuoso, Eulogio y Augurio, Fabián, Sebastián.
21, miércoles: Inés, Epifanio, Zacarías, Josefa María de Santa Inés.
22, jueves: Vicente, Valerio, Anastasio, Vicente Palotti, Laura Vicuña.
23,viernes: Ildefonso, Emerenciana, Agatángelo, Eusebio, Marcolino.
24,sábado: Francisco de Sales, Feliciano, Nuestra Señora de la Paz.
25, domingo: Conversión de san Pablo. Ananías, Tito y Floro.

Contraportada

El Vaticano pide una reforma agraria justa en América Latina

El cardenal Etchegaray del Consejo "Justicia y Paz" condena las invasiones de tierras

"El Consejo Pontificio "Justicia y Paz" ha querido dar una voz universal a las numerosas voces locales de muchísimas Iglesias que tienen que enfrentarse cotidianamente a las graves cuestiones de la distribución de la tierra. En este sentido, el documento quiere ser un mensaje de esperanza jubilar especialmente para los más pobres". Con estas palabras el cardenal Roger Etchegaray, presidente del Consejo Pontificio "Justicia y Paz" ha abierto la rueda de prensa de presentación del documento "Para una mejor distribución de la tierra. El reto de la reforma agraria".
El cardenal Etchegaray ha explicado que "en la Biblia, el compromiso de distribuir equitativamente las tierras se encuentra en el origen mismo del Jubileo. Esta sorprendente celebración se proponía realizar en concreto el proyecto original de Dios sobre la creación el cual la tierra y sus riquezas tenían que ser consideradas como un bien común a toda la humanidad".
"Al retomar esta herencia que Juan Pablo II ha vuelto a proponer en la carta apostólica "Tertio Millennio Adveniente", --continuó el cardenal vasco-francés--, el Consejo Pontificio "Justicia y Paz" ha considerado el deber de publicar un documento sobre el tema de la tierra y de la justa distribución para hacer más rico y exigente el camino de preparación de la Iglesia al Jubileo del año 2000".
La cuestión es sumamente controvertida, particularmente en América Latina, donde existen fenómenos difundidos de ocupación de tierras y enfrentamientos entre latifundistas y campesinos.
El cardenal Etchegaray precisó que el "documento afronta el problema de la excesiva concentración de la tierra en grandes propiedades y de la excesiva pulverización de las pequeñas empresas. Se trata de un problema actual y urgente".
Después de haber presentado algunos ejemplos que afectan precisamente a Latinoamérica, en particular Brasil, donde el 1 por ciento de los propietarios detenta más del 44 por ciento de la superficie agrícola, el purpurado aseguró que el documento no pretende en ningún momento negar el derecho a la propiedad privada: "La doctrina social de la Iglesia subraya la relación entre el principio del destino universal de los bienes y la propiedad privada. Tanto la enseñanza social como la teoría económica reconocen en la propiedad privada una institución, cuando es definida claramente en sus finalidades y vínculos sociales, que favorece el crecimiento de las inversiones y de la productividad en un modo eficaz y coherente con la natural predisposición a producir del hombre".
En este sentido, monseñor Giampaolo Crepaldi, subsecretario del Consejo Pontificio "Justicia y Paz" explicó que el "latifundio es condenado cuando se refiere a la gran propiedad de tierra cuyas recursos son con frecuencia mal utilizados, sucede muchas veces que pertenece a un propietario ausente, que emplea mano de obra asalariada y utiliza tecnologías agrícolas trasnochadas".
El cardenal afrontó también el tema de la tierra de los indígenas y de la ocupación de las tierras. Se verifican situaciones de injusticia en las que el título de propiedad de los indígenas no es reconocido por las leyes vigentes. Al referirse a este problema, el profesor Federico Perali, catedrático de Economía de la Universidad de Verona, explicó a la prensa internacional que la fundación "Populorum Progressio", creada por el mismo Juan Pablo II, ofrece préstamos para la compra de tierras, pero sobre todo promueve el desarrollo de la empresa familiar en microproyectos.
Por lo que se refiere a la ocupación de las tierras, el cardenal Etchegaray afirmó que "No es una solución posible. La Iglesia está con los pobres, pero la solución hay que encontrarla en la reforma agraria, una política reformista, que sea capaz de utilizar los mercados para ofrecer tecnologías, servicios e infraestructuras adecuadas para remover las barreras del acceso al crédito y a la educación de los pobres y de los más desaventajados, en especial para las mujeres. Una reforma que sea capaz de ofrecer mayores posibilidades de integración de la agricultura con los demás sectores sobre todo con el mercado del trabajo como forma de aseguración contra los riesgos a los que se expone la familia rural. Es necesario, además, favorecer la expansión natural de la empresa familiar hasta que alcance dimensiones estables y eficaces".
"Se trata de subrayar los presupuestos éticos y culturales para actuar una eficaz reforma agraria que respete las exigencias de la justicia de las personas y de los pueblos --explicó Etchegaray--. Se trata, en definitiva, de poner en marcha una serie de factores que van desde la formación profesional hasta el crédito, desde la promoción de la mujer a la cooperación, del lanzamiento de servicios de construcción de infraestructuras a la definición de políticas coherentes y adecuadas a nivel nacional e internacional".
Según el cardenal, "La reforma agraria es la condición necesaria para "la reducción de la pobreza". La inspiración del Jubileo llama a una intensa toma de conciencia de los valores humanos y cristianos de la justicia, de la solidaridad y de la promoción integral del hombre. Sin estos valores, faltará la determinación política capaz de reformar situaciones inicuas y dramáticas y de comenzar procesos de crecimiento y de desarrollo".
En el transcurso de la rueda de prensa, algún periodista levantó críticas al documento, por considerarlo "reformista y antirrevolucionario". El cardenal Etchegaray respondió que el "documento es una utopía realizable, pues exige proyectos reformistas orientados a redistribuir la tierra con programas destinados a la asistencia financiera diseñados para los pobres y para las mujeres que han de ser tutelados con programas en los que los derechos de propiedad sean definido de manera clara. La redistribuión de la tierra representa también una transferencia de poder político y económico esencial para romper la dependencia con el poder de los grandes propietarios, de las instituciones que prestan dinero y de las élites urbanas y favorece la participación en los beneficios derivados del crecimiento económico".
ZENIT


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