Noticias de la Santa Sede


Christus Rex Information Service


12 de Enero 1997


CHRISTUS REX INFORMATION SERVICE - Domingo 12 de Enero 1997 - Merída-Badajoz


Semanario "Iglesia en camino"

Archidiócesis de Mérida-Badajoz (España)
E-Mail: Iglenca@grn.es
12 de enero de 1997


Portada

La Santa Sede elabora las bases de un plan de formación para los novios

Prepararse para el matrimonio

El Pontificio Consejo para la Familia ha hecho público un documento con fecha de 13 mayo de 1996en que se ofrecen las pautas para una adecuada formación de los novios que se preparan para celebrar el sacramento del matrimonio. El plan de formación o instrucción que se propone es entendido como un proceso catequético específico para los futuros contrayentes, que ven así todo su noviazgo como un tiempo para ser formados de cara al matrimonio cristiano y la vida familiar y no se reduce al cursillo final antes de la boda.
"Es verdad ­reconoce el documento­ que siempre ha sido necesaria la educación al matrimonio, pero antes la cultura cristiana permitía una orientación y asimilación más fáciles. Hoy esto es con frecuencia más laborioso y urgente".
En este empeño vienen trabajando desde hace años nuestra diócesis y quiere intensificar su acción en el futuro inmediato.


Editorial

¿De qué sirve apoyar a los secuestrados?

Se cumple en estos días el año de secuestro de José Antonio Ortega Lara, son más de quinientos días los transcurridos desde el apresamiento de Julio Cordón y ha pasado más de un mes desde que Jaime Delclaux fue, como los anteriores, privado inícuamente de libertad. Estos atentados execrables, no ya contra los bienes, sino contra las personas mismas en su prerrogativa más alta, la de su libertad, tienen en vilo a la ciudadanía de todos los pueblos de España, en rotunda actitud de rechazo y de condena.
Las familias, los compañeros de trabajo, los conocidos y allegados por cualquier título a cada una de estas víctimas, se han visto, a partir del momento mismo del secuestro, y, desde entonces, sin interrupción, asistidos por la opinión pública del país en la denuncia indignada y constante de estos desafueros y en la solidaridad entrañable con los secuestrados y con sus seres queridos.
Es verdad que la misma repulsa y el mismo acompañamiento se han registrado, con menor intensidad, alcance y duración, en anteriores secuestros de ETA o del GRAPO. Pero, en esta ocasión el despliegue ha sido universal, la rebeldía social contra abusos tan indignantes ha calado y sigue calando en millones de conciencias, merced, de un lado, al meritorio impulso de asociaciones como Gesto por la Paz o "Víctimas del Terrorismo", a los funcionarios de prisiones, y a los compañeros de trabajo de Jaime Delclaux; y, de otro, al coro unánime de los medios informativos, lo mismo los públicos que los privados. Sigue viva en nuestras conciencias vuestra presencia, queridos Publio, José Antonio, Cosme.
Salta, empero, la pregunta: ¿Y de qué sirven las concentraciones, las marchas, los programas radiotelevisivos, los lazos azules? Parece que no mucho, como a la vista está, para mover la conciencia de los secuestradores. Tampoco para consolar a los cautivos, quienes, muy probablemente, no se enteran de nada.
¿Entonces? Pues para nuestro propio bien, para que no nos acostumbremos, no nos resignemos, no nos olvidemos, ante realidades tan sangrantes y tan turbadoras. Para que, al menos nosotros, sigamos siendo seres humanos.


Carta del Arzobispo

Los bellos propósitos

Los ya entrados en años, y muchos que aún no lo estáis, compartimos la impresión de que, al igual que de las grandes cenas suelen llenar las sepulturas, ocurre también que, en el baúl de los recuerdos, se van acumulando, año tras año, y en número incontable, los santos e incumplidos propósitos de mejora y de santidad, engendrados siempre en nuestro espíritu en los primeros días de enero.
Año nuevo, vida nueva, repetimos con delicioso candor y con enorme desparpajo. ¿Qué ocasión mejor que ésta para ordenar mi mundo interior, encauzar de nuevo las prácticas de oración, sacudir en mi espíritu, de una vez por todas, el polvo de la rutina? Es hora, decimos, de apretar las tuercas contra la inercia en el trabajo y acabar con la ley del menor esfuerzo. Y, ¿qué hacer de esta proyección sobre mí mismo que me cierra el paso a los demás? Te prometo, Dios mío, abrirme de par en par a mis semejantes y, de paso, acabar con las reyertas familiares o los piques domésticos, que emponzoñan estúpidamente mi vida. Estoy decidido, en resumen, a no bajar la guardia contra ninguna de mis pasiones.

Ni mentir ni engañarse

Al experimentar y expresar estos sentimientos, ya sea ante un cuaderno íntimo, ya en reflexión solitaria o en diálogo espontáneo con Dios, ¿no estaremos, quizá, mintiendo tontamente? Pienso que no tanto; ni tan siquiera cuando compartimos estos desahogos personales con un guía espiritual, con un amigo o amiga, hermanos en la fe. ¿Razones? La primera, porque una cosa es mentir y otra engañarse uno a sí mismo. Sobre esto último se requiere, creo, una atención más detenida, un análisis más riguroso. Veamos.
A la vista está, lo reconozco, que comparados así, de bulto, los propósitos que hacemos con los que cumplimos, el espectáculo es penoso y los resultados dejan en solfa las promesas. ¿Será, piensa uno, porque éstas eran tan emocionantes como equivocadas?Así las cosas, se llegaría a la conclusión de que lo más acertado es, quizá, dejarse de propósitos y compromisos e ir haciendo buenamente lo que se tercie en cada momento.
Tente, amigo. Por poco que uno sepa de moral cristiana y de espiritualidad evangélica, se está al tanto de que la bondad o la malicia de nuestras acciones están supeditadas a las intenciones y actitudes del propio corazón. Sí, ya se sabe que "con la intención no basta", pero una voluntad sincera de ser mejor, un ideal, aunque sea utópico, de hacer el bien, son algo muy valioso, por sí mismo, para el Dios que "mira el corazón" (1 Sam. 16,7). Ahogar los santos deseos, los bellos y nobles propósitos, porque puedan resultar poco eficaces, es matar a la gallina.
Pienso que, en la senda de la santidad, frente a la incoherencia y la inconstancia ya denunciadas, nos acecha en esto de los propósitos y por el polo opuesto el temor al propio ridículo. No proponiendo, no fracaso. A lo peor, nos desagrada demasiado quedar mal ante nosotros mismos y asumir las propias frustraciones. El entusiasmo primerizo es vanidoso, pero el desengaño posterior, falsamente adulto, es orgulloso. Tal vez nos importa más nuestro fracaso, que fallarle a Dios en la palabra dada.

El afán por ser mejores

Parece, pues, algo claro que este asunto es algo oscuro. Sigamos buscando luz. Quien ni siquiera lo desea, a buen seguro que no dará el primer paso en el compromiso cristiano, en la conducta evangélica. "Bienaventurados" llama Jesús a los que tienen hambre y sed de justicia (Mt. 5,6). Esto, leído en términos de hoy, puede y debe entenderse como inquietud social, si bien, en el lenguaje bíblico y teológico, nos abre a un más ancho horizonte: sentir un inmenso anhelo de ser justos, esto es, santos; aquellos que ansían con todo su ser dar a Dios y a sus semejantes lo que le es debido a cada cual.
Lo mejor será, por tanto, estar siempre husmeando el horizonte, buscando por doquier las huellas del bien, que son las de Cristo, y salir incansables en su busca. Y, a la par, percibir hondamente la propia mediocridad, con cierta desazón de espíritu y con mal sabor de boca, pero con un sincero empeño de reforma y un empinado afán de superación. Poner mientras tanto la confianza en el Padre, la mirada en los pasos de Jesús y el anhelo en la gracia de su Espíritu. En ese horno se cuecen los mejores propósitos de cualquier aprendiz de santo.
Pisando tierra de nuevo, ¿hay, o no, en definitiva, que hacer algunos propósitos? De lo dicho se infiere que sí, pero con discernimiento. Cada uno de nosotros conoce su historial clínico en la conducta cristiana. A poco que uno lo repase, comprobará que, así como no es posible caminar sin rumbo en el bosque o en la montaña, tampoco lo será en los caminos del Espíritu, so pena de aburrirnos o despistarnos y mandar todo a paseo. Todas las órdenes religiosas, todas las asociaciones laicales para la perfección cristiana, tienen su propia Regla de vida. E incluso los y las que esto profesan, necesitan para conducirse a sí mismos de proyectos personales a corto plazo, con exámenes, evaluaciones y nuevos impulsos.
Propósitos, en suma, primero formulados y después cumplidos.

Apoyarse en los demás

"Tú no hagas muchos propósitos ante Dios y ante ti mismo. Que, como Él no se queja, te los saltas a tu antojo", me decía, (¡ay!) aquel llorado amigo, que tanto significó en mi vida, Lamberto de Echeverría, sacerdote inmenso: Yo lo que hago, añadía, es comprometerme con otros a cosas buenas: apuntarme a cursillos, ejercicios, peregrinaciones, servicios de toda índole; y luego, por vergüenza torera , tengo que cumplir todo eso "con harto provecho de mi ánima", como decía santa Teresa.
Comprometerse a algo con otros, ya sea el confesor, la pareja matrimonial, los miembros de la propia comunidad religiosa, el equipo o grupo sacerdotal, los socios de un movimiento laical, es multiplicar la garantía de su cumplimiento. Juntos somos más constantes, nos sostenemos mutuamente en nuestra flaqueza, recibimos el ejemplo y el empujón de los demás. El francotirador, el solitario, el autónomo en todo, o bien carece de objetivos, o no acierta al definirlos, o se engríe cuando los logra, o se hunde cuando los abandona.
Queda, lo sé, la respuesta del millón. Y, ¿qué hacer cuando una y otra vez se te cruzan, en tu fidelidad al compromiso, el despiste, la propia pequeñez, la tentación maligna, el mal ejemplo ajeno, el cansancio de la vida? Pues, hijo, paciencia y sacramentos. Dime en qué empresa nos admitirían de nuevo, si malcumpliéramos setenta veces siete. Pues aquí pasa eso. Entonces, nos quejamos de vicio.

+ Antonio Montero
Arzobispo de Mérida-Badajoz


Centrales

En un documento del Pontificio Consejo para la Familia La Santa Sede pide una mayor preparación de los novios para contraer matrimonio

El Pontificio Consejo para la Familia, máximo organismo de la Santa Sede para la pastoral familiar, ha elaborado, según aparece en el último número del Boletín Oficial del Arzobispado que lo reproduce íntegramente, un documento sobre la preparación al Matrimonio que servirá como guía a las conferencias episcopales y diócesis de todo el mundo para que éstas elaboren sus respectivos directorios, en los que se concrete aún más las enseñanzas y normas de la Iglesia sobre la preparación de los contrayentes a la celebración del sacramento del matrimonio y a la vivencia cristiana de la vida familiar.
Ya la diócesis de Mérida-Badajoz, tomando conciencia de la importancia de este campo pastoral ­pues se celebran en ella alrededor de 3.000 matrimonios al año­ tiene en vigor desde 1983 un directorio pastoral sobre la preparación al matrimonio y el propio Sínodo de 1992 volvió a insistir en la necesidad de una adecuada formación cristiana para quienes piden celebrar el sacramento del matrimonio.

En un mundo secularizado

El documento de la Santa Sede ahora publicado en el Boletín Oficial recoge la doctrina del último Concilio y el magisterio del Papa Juan Pablo II, además tiene en cuenta las aportaciones remitidas por conferencias episcopales y movimientos de apostolado familiar. Su texto comienza señalando que el secularismo y la descristianización de la sociedad hace más necesaria la preparación de los contrayentes cristianos ya que "hoy en día se asiste en no pocos casos al deterioro acentuado de la familia y a cierta corrosión de los valores del matrimonio. En numerosas naciones y en especial en las económicamente desarrolladas, ha bajado el índice de nupcialidad. Se contrae matrimonio en edad más avanzada y crece el número de divorcios y de separaciones, incluso en los primeros años de vida conyugal."
Ante este panorama, el documento vaticano se pregunta si los que contraen matrimonio están realmente preparados para ello y señala que el problema de la preparación al matrimonio y a la vida familiar "emerge como una gran necesidad pastoral". "Es verdad ­reconoce­ que siempre ha sido necesaria la educación al matrimonio, pero antes la cultura cristiana permitía una orientación y asimilación más fáciles. Hoy esto es con frecuencia más laborioso y urgente". Por esto se señala que "la importancia de la preparación exige un proceso de evangelización consistente en la maduración de la fe y su profundización. Si la fe está debilitada o casi no existe ya es preciso reavivarla y no se puede excluir una instrucción exigente y paciente que provoque y alimente el ardor de una fe viva".
El plan de formación o instrucción que se propone es entendido como un proceso catequético específico para los futuros contrayentes, que ven así todo su noviazgo como un tiempo para ser formados de cara al matrimonio cristiano y no se reduce al cursillo final antes de la boda.
En este sentido de formación amplia, el documento de la Santa Sede se articula en tres momentos o etapas principales: remota, próxima e inmediata respecto al matrimonio, incluyendo en la última también lo relativo a la celebración o ceremonia del matrimonio en sí.

Preparación remota

"La preparación remota abarca la infancia, la niñez y la adolescencia, y tiene lugar sobre todo en la familia y también en la escuela y grupos de formación, valiosas ayudas de aquella. Es el periodo en el que se transmite y como se graba la estima de todo valor humano auténtico, tanto en las relaciones interpersonales como en las sociales, con cuanto comporta para la formación del carácter, el dominio propio y la estima de sí mismo, el uso recto de las inclinaciones y el respeto a las personas también del otro sexo. Se requiere además, sobre todo para el cristiano, una sólida formación espiritual y catequética".
También se insiste en la importancia que para esta preparación remota tienen el adecuado ambiente familiar, la vida comunitaria de la parroquia, la educación en la castidad, el sentido crítico respecto a formas de vivencia paganizadas del amor humano, defensa de la vida, etc.

El noviazgo

Respecto a la preparación próxima, el documento de la Santa Sede señala que "tiene lugar en el tiempo del noviazgo yŠ es oportuno que, en esta etapa se ofrezca la posibilidad de verificar la madurez de los valores humanos propios de la relación de amistad y diálogo que caracteriza el noviazgo." Éste queda así concebido plenamente como una etapa específica que ha de ser evangelizada sobre todo desde el campo de acción de la pastoral juvenil, en especial para aquellos jóvenes que concretan su vocación cristiana en el matrimonio.
En cuanto a los contenidos de esta etapa, se señalan entre otros, que "se habrá de instruir a los novios acerca de las exigencias naturales vinculadas a la relación interpersonal hombre-mujer en el plan de Dios sobre el matrimonio y la familia: el conocimiento consciente de la libertad del consentimiento como fundamento de su unión, la unidad e indisolubilidad del matrimonio, la recta concepción de la paternidad-maternidad responsable, los aspectos humanos de la sexualidad conyugal, el acto conyugal con sus exigencias y finalidades, la sana educación de los hijos. Todo ello dirigido al conocimiento de la verdad moral y a la formación de la conciencia personal".
En esta etapa también se les ha de señalar a los novios que su formación ha de continuar luego como esposos cristianos y padres de familia, ofreciéndoles para ello la posibilidad de conocer las experiencias de grupos parroquiales de matrimonios, movimientos y asociaciones específicas para los esposos , escuelas de padres, etc.
Por último, la etapa inmediata de preparación al matrimonio es una síntesis de lo recorrido en las anteriores y se centra más en la liturgia de la ceremonia y en la formalización de los requisitos canónicos para su celebración, sin olvidar los momentos de oración de los esposos.
Todo estas indicaciones que ofrece el documento han de ser visto por todos, especialmente por los esposos como "instrumentos de ayuda real y no deben tomarse como nueva exigencias constrictivas".
Con respecto a la obligatoriedad de estos procesos formativos para para el matrimonio, se señala que "la utilidad pastoral y la experiencia positiva de los cursos de preparación al matrimonio hace que se dispense de ellos solamente por causas proporcionalmente graves. Por tanto, cuando con estas causas se presenten parejas con urgente inminencia de celebrar el matrimonio sin la preparación próxima, el párroco y los colaboradores ofrecerán las ocasiones para recuperar los conocimientos necesarios de los aspectos doctrinales, morales y sacramentales que han sido expuestos, como específicos de la preparación próxima, e incluirlos en la fase de preparación inmediata".

José María Gil


Ayudar a la formación de los esposos Matrimonios ACIT de Badajoz tienen, entre sus acciones apostólicas, impartir cursillos pre-matrimoniales en las parroquias

El Sínodo diocesano de 1992 en su proposición número 122 establecía, en consonancia con una línea pastoral de preparación al matrimonio ya iniciada en nuestra diócesis, que ésta "ha de ser contemplada en todo el proceso catequético previo de los adolescentes y los jóvenes. Las parroquias deberán organizar, en su momento, unas catequesis previas a la celebración que subrayen la dimensión sacramental del matrimonio y ayuden a los contrayentes a recibir el sacramento con la suficiente actitud de fe, necesaria para la plena participación en la gracia sacramental."
Es en lo que ahora de nuevo insiste la Santa Sede para una adecuada celebración del matrimonio cristiano y la vivencia posterior de la vocación de esposos y padres.
Para llevar a cabo esta preparación es necesario encontrar los agentes pastorales adecuados. Han de ser, dice el documento del Pontificio Consejo para la Familia, "personas de doctrina segura y de fidelidad indiscutible al Magisterio de la Iglesia, de modo que con conocimiento suficiente y profundo y con el testimonio de la vida puedan transmitir las verdades de la fe y las responsabilidades vinculadas al matrimonio".
Son muchos los grupos de matrimonios, acompañados de sacerdotes que en nuestra diócesis realizan este servicio pastoral, guiados por el Secretariado de Pastoral Familiar, las parroquias, los arciprestazgos, o movimientos y asociaciones de apostolado familiar. Entre ellos hemos escogido para nuestros lectores el testimonio de un grupo de Matrimonios ACIT, vinculado a la espiritualidad de la Institución Teresiana, que lleva ya unos de 25 años formado en Badajoz, habiéndose impuesto como tarea ayudar a las parroquias en la preparación de los novios mediante la realización de cursillos pre-matrimoniales. Hablamos con Manuel Galán (MG), logopeda, y su esposa Gloria Marín (G), maestra; con José Ruiz (JR), veterinario y con Mercedes(M) de la Concha, de la Institución Teresiana y acompañante de grupo.
‹¿Podrían explicarnos qué son los Matrimonios Acit? ‹(MG) Son grupos de matrimonios que tratan de vivir la espiritualidad de la Institución Teresiana en el ámbito familiar. En Badajoz somos un grupo de una docena de matrimonios que llegamos a Acit con el deseo de dar respuesta a la responsabilidad educativa que, como padres tenemos, y vivir el compromiso cristiano del diálogo fe-cultura.
‹¿Dónde reciben ustedes esa formación que venía buscando a ACIT?
‹(MG) En las reuniones que tenemos periódicamente, en concreto dos veces al mes. En ellas hay diversas partes: una formativa, otra de oración y una tercera de intercambio de experiencias. En el tiempo que media entre una reunión y otra tenemos un tema de estudio que se lleva después a la reunión siguiente. Allí se explica y comenta.Nuestro grupo de matrimonios es un grupo abierto a cualquier tipo de personas de cualquier nivel económico, cultural y social.
‹Eso lo pretenden muchos cristianos, ¿qué es lo específico de Matrimonios ACIT?
‹ (M) Uno de los rasgos principales de la Institución teresiana es vivir el hecho de vivir espiritualidad de la encarnación: Cristo se hace uno de nosotros, pero a la vez se diferencia. Los matrimonios Acit, también tienen que vivir como el resto de los matrimonios, pero a su vez tienen que distinguirse por su espíritu cristiano y que se les note.
‹¿Qué apostolado realizan como grupo en la diócesis?
‹ (JR) En la diócesis estamos trabajando en los cursillos pre-matrimoniales de algunas parroquias, sobre todo las de los pueblos, que es donde pensamos que podemos ser más útiles. Estamos yendo a Olivenza dos a tres veces al año, allí servimos también para los que se incorporan de los pueblos cercanos. También llevamos muchos años dando los cursillos en las parroquias de Alconchel, Torremejía, Torre de Miguel Sesmero, Almendral y Nogales. A la parejas de estas tres últimas localidades las reunimos en algunos de los pueblos y vamos rotando cada año en los otros dos.
‹¿Cómo dan el cursillo prematrimonial?
‹(JR) Desarrollamos en en ellos unos siete temas, siguiendo las directrices marcadas por el Secretariado de Pastoral Familiar, e interviene también el sacerdote que atiende nuestro grupo Acit, don José Díez Medina. Un primer tema es de acogida y el sacerdote les habla a los novios de la Historia de la salvación. Los otros temas son de antropología, anatomía y fisiología de la reproducción humana, la sexualidad desde el punto de vista cristiano, la paternidad responsable, el diálogo entre los esposo y en la familia, los sacramentos, en especial el del matrimonio.
‹¿Qué fue lo que les atrajo de la Institución Teresiana para formar parte de su grupo de matrimonios?
‹(G)Llevo con mi marido 25 años en Matrimonios Acit y empezamos a través de unos familiares. Nos engachó la ilusión de vivir nuestra matrimonio y familia cada día de una manera mejor. Hacerlo en el campo en el hogar y, en mi caso, también en mi profesión de maestra. A conseguirlo nos ayuda el pertenecer a esta asociación de matrimonios.

José María Gil


Noticias

Regulado en la Provincia Eclesiástica el estipendio de la Misa

Los obispos de la Provincia Eclesiástica de Extremadura han firmado un decreto, que entró en vigor el día 1 de enero, regulando el estipendio de las misas.
En la introducción, don Antonio Montero, arzobispo de Mérida-Badajoz, don Ciriaco Benavente, obispo de Coria-Cáceres, y don Carlos López, obispo de Plasencia, recuerdan que desde antiguo existió en la Iglesia la costumbre según la cual los fieles ofrecían sus dones en la celebración eucarística, para compartir los bienes con los hermanos más necesitados, agradecer a Dios todo lo que de Él recibimos cada día y expresar la fe en la mediación de la Iglesia. "Tal es ­dicen­ el sentido del 'estipendio', admitido en la Iglesia desde el siglo VIII, como un gesto legítimo y valioso. Es la expresión del propio sacrificio y entrega personal a Dios y al hermano, depositando la ofrenda en manos de la Iglesia". Los obispos añaden que esta costumbre debe conservarse y piden a los sacerdotes que atiendan la petición razonable de los fieles que deseen que una determinada celebración Eucarística tenga como intención concreta la gratitud y alabanza, o la súplica por sus necesidades o el sufragio por los difuntos. Se establece el estipendio de las misas manuales en mil pesetas y el correspondiente a las llamadas misas gregorianas, en treinta y seis mil. No obstante, los sacerdotes no dejarán de ofrecer la Eucaristía, sobre todo, por los más pobres y de modo gratuito, así como aplicar la "Misa pro populo".

Fernando Saavedra

Valencia del Ventoso: Los jóvenes recaudan 200.000 pesetas en un belén viviente para ayudas a Perú

Con motivo de la escenificación de un Belén viviente en la la plaza del pueblo el pasado día 24 de diciembre, los jóvenes de la parroquia de Valencia del Ventoso, en el que colaboraron el ayuntamiento y asociaciones culturales, hicieron una colecta que superó las 200.000 pesetas para enviarla como ayuda para diversas necesidades a la parroquia peruana de Matucana donde trabaja desde 1993 el sacerdote pacense don Fernando Cintas Rosa, hermano del párroco de Valencia del Ventoso, don Manuel Jesús Cintas.
Los jóvenes de esta localidad pacense quieren mostrar así de una manera efectiva su solidaridad con aquellas gentes más pobres del Perú, continuando una larga tradición de envíos que tanto esta parroquia como las de Salvatierra de los Barros, Nogales, La Morera, Santa Marta, Fuente del Maestre, Burguillos del Cerro y Valverde, ha hecho en los últimos años al misionero don Fernando Cintas; el cual ha expresado a nuestra redacción su agradecimiento y el de los beneficiarios peruanos para con las personas que han contribuido con su ayuda, a través de las parroquias mencionadas de nuestra diócesis. Con ellas se han podido abastecer comedores, iniciar botiquines de asistencia sanitaria, dotar de material escolar a los niños y contribuir de manera decisiva a la promoción educativa.
En este último apartado, en su última visita a nuestro país hace dos años, don Fernando recibió ayudas por valor de unos 7.000 dólares (840.000 pesetas) y con ellos se atendió a necesidades del Seminario de la diócesis de Cañete y, sobre todo, a la reparación del Colegio Técnico San Juan Bautista de Matucana, que es propiedad de la parroquia y dirige el sacerdote extremeño. En él estudian, en el turno de mañana, 260 alumnos las enseñanzas Secundaria Técnica en las especialidades de mecánica y electricidad para chicos, y las de Tejidos y Corte, para las chicas. Por la tarde se dan cursos de capacitación para adultos, entre ellos los de Telares, Corte y Confección.
Parte de esa ayuda, como también nos ha señalado don Fernando en su comunicación de agradecimiento, se empleó "en pintar el templo parroquial que estaba muy deteriorado a causa de las lluvias torrenciales".

El Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME) cumplió 75 años

El día 6 de enero, festividad de la Epifanía, se celebraba también la Jornada del Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME), institución que acaba de cumplirlos 75 años de su fundación y es en Españala pionera del fomento del espíritu misionero entre el clero diocesano.
El 3 de diciembre de 1920 se erigía en Burgos el Seminario de Misiones Extranjeras, que el año siguiente abría sus puertas a un puñado de seminaristas y sacerdotes que querían dedicar su vida a las misiones. A lo largo de estos 75 años de dedicación a la tarea evangelizadora de primera línea, cerca de 500 sacerdotes de casi todas las diócesis de España han seguido sus pasos trabajando en diversos países de Latinoamérica, África y Asia.
Actualmente son casi 200, distribuidos en 13 países, entre ellos se encuentran dos sacerdotes de nuestra diócesis: don Daniel Núñez Partido que trabaja en Perú y don Serafín Suárez Hidalgo que lo hace en Zimbabue.
El IEME se caracteriza por ser una organización de sacerdotes diocesanos, abierta a todos los sacerdotes que quieran dedicar su vida, o unos años de ella, a trabajar en las misiones. El trabajo con los sectores más pobres y marginados de la población, o en aquellos países en que la Iglesia local está en sus comienzos o no tiene fuerza suficiente, son sus campos de actuació.

Los sacerdotes de la diócesis tuvieron con el Arzobispo su convivencia navideña
El rector de de la Universidad de Extremadura les habló de la obra retórica de Arias Montano

Casi doscientos sacerdotes de la diócesis de Mérida-Badajoz se reunieron el pasado día 7 de enero en el Colegio de San José, de Villafranca de los Barros, para celebrar junto al Arzobispo, don Antonio Montero, la tradicional convivencia sacerdotal que en esta ocasión ha alcanzado su XVII edición, los mismos años que lleva don Antonio al frente de nuestra diócesis, pues fue él quien instituyó esta jornada de confraternización sacerdotal.
Los actos comenzaron con la conferencia del rector de la Universidad de Extremadura, don César Chaparro, que habló sobre la figura y obra del gran humanista y sacerdote extremeño, Benito Arias Montano, del cual se celebrará el año que viene el IV centenario de su muerte.
Teniendo en cuenta las características del auditorio, el rector de la Uex centró su exposición en la obra retórica de Arias Montano, verdadero renovador de este arte tanto en la oratoria sagrada como en la profana, según el espíritu humanista encabezado por Erasmo de Rotterdam y el Concilio de Trento.
Arias Montano exigía, en contraposición a los discursos vacíos y artificiosos de una caducada escolástica, la honestidad y grandeza moral en las palabras y en el propio orador. Sin virtud, decía, no puede haber buenos oradores.
Al mismo tiempo el artífice de la Biblia Políglota de Amberes, postulaba, según el el profesor Chaparro, la vuelta a los modos clásicos en el decir y una mayor utilización de la Sagrada Escritura en los contenidos de la predicación sagrada.
Otro de los momentos centrales de la convivencia de Villafranca lo constituyó la celebración de la Eucaristía, que estuvo presidida por el Arzobispo y concelebrada por los sacerdotes presentes, ocupando un lugar destacado los que en 1997 celebraban su 50 y 25 años de ordenación.
En su homilía, don Antonio habló de la grandeza del sacerdocio, don y misterio para todo presbítero, dijo parafraseando el reciente libro autobiográfico de Juan Pablo II. Invitó a los sacerdotes a dejarse empapar de Cristo, ya que todo lo que realizan lo hacen con Él, por Él y en Él. El sacerdote lo presencializa sacramentalmente en su ser y ha de hacerlo también en su obrar, dijo el Arzobispo.
La jornada terminó con una comida fraterna, tras la cual los sacerdotes regresaron a sus respectivas parroquias, después de haber pasado una agradable jornada de convivencia fraterna.

Bodas de oro y plata sacerdotales

Cada año, un grupo de sacerdotes celebran su jubileo sacerdotal con motivo de sus 50 y 25 años de ordenación presbiteral. A su acción de gracias nos unimos y les felicitamos. Recogemos para nuestros lectores una breve reseña biográfica de los siete sacerdotes de nuestra diócesis que este año celebran sus Bodas de oro y plata.

50 años

€CesÁreo Bermudo Guerrero nació en Fuente del Maestre el día 1 de noviembre de 1924 y realizó sus estudios eclesiásticos en el Seminario de Badajoz y en Roma donde obtuvo la licencia en Derecho Canónico, siendo allí ordenado sacerdote en 1947. A su vuelta a España fue coadjutor de Segura de León y formador del Seminario, pasando posteriormente a Calamonte donde fue párroco durante 22 años. Actualmente está jubilado y vive en la Casa de la Misericordia de Alcuéscar donde colabora con sus servicios sacerdotales.
€Antonio Cortés Calvo es el párroco de San Vicente de Alcántara desde hace 39 años. Nacido el año 1922 en localidad del Casar de Cáceres, realizó sus estudios en el Seminario de Coria, diócesis en la que se incardinó al ser ordenado, pasando después a la de Badajoz en 1958, junto con la parroquia de San Vicente de Alcántara, cuyo Ayuntamiento le nombró en 1995 Hijo adoptivo de dicha población, en reconocimiento a su su dedicación y servicio en favor de sus habitantes durante casi cuatro décadas.Don Antonio ha sido también párroco de Santibáñez del Bajo y del Membrío.
€Manuel Mantrana Díaz, capellán de la clínica pacense "Los Naranjos" (antigua Cruz Roja) y canónigo honorario de la Catedral de Badajoz, nació hace setenta y seis años en la localidad de San Benito (Ciudad Real) y, tras cursar estudios eclesiásticos en el Seminario de Badajoz, fue ordenado sacerdote el día 15 de junio de 1947. Su primer destino fue de párroco de Lobón donde permaneció hasta 1951, en que es trasladado a Almendral. De allí pasó en 1959 a la parroquia de san Mateo, en Alburquerque, hasta que en 1962 fue nombrado capellán del Obispo coadjutor. En 1964 fue nombrado beneficiado de la Catedral de Badajoz.

25 años

€David A. Cerrato Benítez, nació en Mérida en 1948 y cursó sus estudios sacerdotales en el Seminario Diocesano de Badajoz. Ordenado sacerdote el día 11 de junio de 1972, fue destinado como párroco a la localidad de Valuengo y encargado de la atención pastoral de las parroquias de La Bazana y Brovales. En este destino permaneció hasta el año 1982 en que es nombrado párroco de Villagonzalo, localidad en la que actualmente desarrolla su ministerio.
€Gabriel Cruz Chamizo, actual delegado diocesano del Clero y Ecónomo de la diócesis, nació en Magacela y se trasladó muy joven a trabajar Madrid, donde fue funcionario del Ministerio de Obras Públicas y militó apostólicamente en la Acción Católica, movimiento en el que nació su vocación sacerdotal. Después de realizar sus estudios teológicos en la Universidad Pontificia de Salamanca fue ordenado sacerdote en 1972. Su primer destino sería de coadjutor de Zalamea de la Serena, parroquia de la que fue trasladado en 1979 a Llerena. En 1980 entró a formar parte del primer equipo de gobierno del nuevo obispo de Badajoz, don Antonio Montero, quien le nombró vicario episcopal de Comunidades Cristianas y de la Zona Este de la diócesis, cargo que desempeñó hasta 1988.
€José Luis Garduño Romero, es otro de los sacerdotes que en este año celebra sus bodas de plata. Nacido en 1948 en Segura de León ­localidad de gran vitalidad cristiana y de la que han surgido numerosas vocaciones sacerdotales­ don José Luis estudió en el Seminario de Badajoz y fue ordenado en 1972. Su ministerio lo ha desarrollado siempre como párroco en el medio rural. Nada más ordenarse de sacerdote fue destinado a la parroquia de Zahinos, donde estuvo hasta el año 1981 en que fue trasladado a la de Cabeza la Vaca, donde es ahora párroco.
€José A. Salguero Marín es vicario episcopal de Comunión y Solidaridad y de la Zona Noroeste desde el mes de septiembre de 1996, hasta esa fecha era párroco de S. Gregorio en Montijo. Natural de Higuera la Real, cursó sus estudios en el Seminario de Badajoz y fue ordenado de sacerdote en 1972. Ese año fue destinado a la parroquia de Talavera la Real donde trabajó hasta 1981, en que fue trasladado a Fregenal de la Sierra, primero como coadjutor y desde 1985 hasta 1994 como párroco. En reconocimiento a todo su trabajo pastoral y cultural, el Ayuntamiento de Fregenal le concedía en 1995 el título de Hijo adoptivo.


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Mirada a nuestro tiempo:
Nuestro Reloj

NO os preocupéis, no os voy a hablar del reloj que este año, con su ritmo frenético, ha hecho que muchos españoles no hayan podido tomarse las doce uvas. Ni os voy a hablar de nuestra preocupación, tan legítima y humana, de celebrar el paso del tiempo en cumpleaños, aniversarios, etc. Os voy a hablar de Aquel que es el Señor del tiempo, del que es nuestro verdadero Reloj, de Cristo que es ayer, hoy y siempre. Su encarnación marca el ritmo de la historia de la humanidad y lo marca también de la nuestra. El nos marca las horas, los minutos y los segundos, porque es el centro de nuestra vida y hace que cada instante sea un momento de gracia que nos acerca en el presente la eterna bondad de Dios.
Porque Él marca el ritmo de nuestra vida, la hace caminar hacia un destino de gloria; pues todo lo que vivimos no se pierde en el camino, sino que vale en Él, que le da valor a todo lo hacemos. Hasta lo mínimo, lo humilde, lo débil y lo que no se celebra va marcado por el Reloj que cuenta el tiempo que nos lleva hasta la meta del Reino de Dios.
La Iglesia nos invita, en este año de gracia de 1997, a centrar nuestra mirada en Jesucristo para preparar el 2000 cumpleaños del acontecimiento, que le da sentido a todos los pequeños y grandes momentos que por su amor vivimos cada día.


Pagina liturgica

Celebramos el Bautismo del Señor

Palabra de Dios:
Libro de Isaías 55, 1-11

Así dice el Señor: Oíd, sedientos todos, acudid por agua, también los que no tenéis dinero;venid, comprad trigo, comed sin pagar vino y leche en balde. ¿Por qué gastáis dinero en lo que no alimenta, y el salario en lo que no da hartura? Escuchadme atentos, y comeréis bien, saborearéis platos sustanciosos. Inclinad el oído, venid a mí: escuchadme y viviréis. Sellaré con vosotros alianza perpetua, la promesa que aseguré a David: a él lo hice mi testigo para los pueblos, caudillo y soberano de naciones; tú llamarás a un pueblo desconocido, un pueblo que no te conocía correrá hacia ti; por el Señor, tu Dios, por el Santo de Israel, que te honra. Buscad al Señor mientras se le encuentra, invocadlo mientras está cerca; que el malvado abandone su camino, y el criminal sus planes; que regrese al señor, y él tendrá piedad, a nuestro Dios, que es rico en perdón. Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos ­oráculo del Señor­. Como el cielo es más alto que la tierra, mis caminos son más altos que los vuestros, mis planes, que vuestros planes. Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra, que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo.

Salmo Is 12, 2-3, 4bcd, 5-6

R. Sacaréis aguas con gozo/ de las fuentes de la salvación.
El Señor es mi Dios y Salvador:/ confiaré y no temeré/, porque mi fuerza y mi poder es el Señor,/ él fue mi salvación.

Primera carta del apóstol san Juan 5, 1-9

Queridos hermanos: Todo el que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios; y todo el que ama a aquel que da el ser ama también Al que ha nacido de Él. En esto conoceremos que amamos a los hijos de Dios: si amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos. Pues en esto consiste el amor a Dios: en que guardemos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son pesados, puesto todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo. Y lo que ha conseguido la victoria sobre el mundo es nuestra fe. ¿Qué es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
Éste es el que vino con agua y con sangre: Jesucristo. No sólo con agua, sin con agua y con sangre; y el Espíritu es quien da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. Porque tres son los testigos: el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres están de acuerdo. Si aceptamos el testimonio humano, más fuerza tiene el testimonio de Dios. Éste es el testimonio de Dios, un testimonio acerca de su Hijo.

Evangelio según san Marcos 1, 7-11

En aquel tiempo proclamaba Juan: Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco ni agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo. Por entonces llegó Jesús desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizará en el Jordán. Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y el Espíritu bajar hacia él como una paloma. Se oyó una voz del cielo: "Tú eres mi Hijo amado, mi preferido".


Comentario

Conocer a Dios

Como la fiesta de hoy cierra el ciclo litúrgico de Navidad y Epifanía toda la liturgia del día gira en torno a la epifanía o manifestación de Cristo que ha sido el motivo central de todo este tiempo litúrgico. La gracia especial de estas fiestas epifánicas es la de crecer en el conocimiento de Cristo, la ciencia suprema según san Pablo. A ello nos ayudan las lecturas de la misa de este día.
La larga lectura de Isaías es una página espléndida en el arte de conocer a nuestro Dios. Un pensamiento fundamental, desde su párrafo central, preside toda la lección: "Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos". En él se nos advierte que no es fácil la tarea que se nos pide, pero no porque Dios se quiera ocultar sino porque sólo lo encontrarán quienes se sientan en déficit respecto a sus actitudes.
Para esos van dirigidas las primeras palabras del profeta: "Así dice el Señor: Oíd, sedientos todos, acudid por agua, también los que no tenéis dinero; venid, comprad trigo, comed sin pagar vino y leche en balde".
San Juan, en la segunda lectura, añade un dato más que nos aclara cual es la senda del conocimiento de nuestro Dios: no basta el deseo es necesario el amor, un amor comprometido con la voluntad del Padre. Lo demás son buenas intenciones.
En el evangelio vemos a Jesús que pasa desapercibido entre la muchedumbre que rodeaba al Bautista. El esfuerzo humano no basta para conocerle. La acción del Espíritu Santo fue lo que hizo resonar la palabra del Padre que lo dio a conocer. Es el último dato, aunque la primera realidad, que hemos de intentar para conocer mejor a nuestro Dios.

Antonio Luis Martínez


Lecturas bíblicas para los días de la semana

13, lunes: Hbr 1, 1-6; Mc 1, 14-20.
14, martes: Hbr 2, 5-12; Mc 1, 21b-28.
15, miércoles: Hbr 2, 14-18; Mc 1, 29-39.
16, jueves: Hbr 3, 7-14; Mc 1, 40-45.
17, viernes: Hbr 4, 1-5, 11; Mc 2, 1-12.
18, sábado: Hbr 4, 12-16; Mc 2, 13-17.
19, domingo: 1S 3, 3b-10.19, 1Co 6, 13c-15a.17-20; Jn 1, 35-42.


Santoral

16 de enero
Fulgencios: de Ruspe (467-527) y de Cartagena (556-630) Lo curioso de estos santos no es sólo la coincidencia onomástica, sino además su condición de obispos celosos, teólogos insignes y ciudadanos incómodos para el poder hasta el destierro.
Fulgencio de Ruspe nace en Telepte, al norte de África, de rica familia muy preocupada por u educación. El "Comentario a los Salmos", de San Agustín, suscita su vocación sacerdotal. En el año 502 lo tenemos ya como obispo de Ruspe. Poco después será desterrado, junto a más de 60 obispos, por el rey vándalo Trasimundo. A la muerte del tirano pudo volver a su sede, habiéndose dedicado, mientras tanto, a escribir obras teológicas de enorme altura.
Florencio de Cartagena es hermano de santa Florentina y de los santos Leandro e Isidoro, arzobispos de Sevilla. En esta familia, no ser santo debía de acomplejar al más pintado... Como su omónimo africano, nuestro Fulgencio estaba sólidamente educado tanto en filosofía como en teología y en lenguas: dicen que sabía callarse en seis idiomas..., lo cual es mucho más difícil que saber hablarlos.
Hombre de gran prudencia fue desterrado también dos veces por nuestro rey Leovigildo, llegando al obispado de Cartagena cuando la persecución arriana disminuye. Sus obras de teología bíblica son otro tesoro inagotable. Cuando muere Fulgencio el africano restan 30 años para que nazca el español. Ambos poseen paralelismos singulares de fidelidad episcopal y valentía firme ante el poder. Con razón el nombre de estos obispos significa iluminador.

Manuel Amezcua


Los santos de la semana:

13, lunes: Hilario, Remigio, Gumersindo.
14, martes: Juan de Ribera. Potito, Macrina, Eufrasio, Sabas.
15, miércoles: Marcelino, Absalón, Francisco
Fernández de Capillas.
16, jueves: Honorato, Juana, Fulgencio.
17, viernes: Antonio, Julián, Sulpicio, Roselina.
18, sábado: Margarita de Hungría, Prisca, Librada y Faustina.
19, domingo: Germánico, Tecla y Susana, Marcelo Spínola.


Contraportada

La vida de la diócesis, semana a semana

Nuestra revista comienza su quinto año

Con el nuevo año 1997, en el que deseamos toda clase de felicidad a nuestros lectores, cumple "Iglesia en camino"un año más de existencia e inicia su quinta singladura periodística en contacto con ustedes, nuestros lectores.
Esta Hoja diocesana de Mérida-Badajoz, desde su comienzo tuvo como objetivo animar la vida de nuestra diócesis mediante una información puntual de los acontecimientos que en ella van sucediendo, a la vez que abrir una ventana al resto de la Iglesia y del mundo, ventana que este año se ha visto ampliada al poner nuestra revista a disposición de los usuarios de la red "Internet", nos incorporamos así a la más importante red informática mundial. También este 1996, que se ha ido, nos ha traído, a nosotros en la redacción y a todos ustedes que nos leen, la novedad del color en nuestras revista.
Informar y formar es lo que hemos pretendido hacer durante estos cuatro años de existencia y creemos, al menos lo hemos intentado, que todos aquellos que nos han seguido a través de estos 192 números ya publicados, conocerán un poco mejor la diócesis de Mérida-Badajoz y habrán participado desde nuestras páginas de los acontecimientos más importantes en el ámbito de la Iglesia y cuanto se relaciona con nuestra fe. Y como "Iglesia en camino" somos todos: los que trabajamos aquí, en la Redacción, los que colaboran con nosotros, quienes componen y distribuyen la HojaŠ y sobre todo: ustedes, nuestros lectores, objeto siempre de nuestro trabajo.
Bueno, pues a todos le deseamos, siguiendo el consejo de nuestro Pontífice Juan Pablo II, ¡Paz y perdón!

Mary Murillo


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